Otro emblema de los lácteos cerró sus locales y hay incertidumbre por su futuro
La cooperativa Nuevo Amanecer detuvo su actividad en Tandil y Mar del Plata, sumándose a Lácteos Verónica, SanCor y La Serenísima en un panorama crítico para la industria. La deuda acumulada y la pérdida de empleos ponen en riesgo su continuidad.

El segmento lácteo argentino enfrenta un momento de creciente complejidad, marcado por la baja del consumo y la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. Esta combinación ha generado un escenario en el que cada día se suman nombres de lecheras en estado de crisis.

En este contexto, Nuevo Amanecer se convirtió en la más reciente empresa en atravesar dificultades operativas graves. La cooperativa decidió frenar por completo la actividad en sus plantas de Tandil y Mar del Plata, y además cerró sus puntos de venta directa en esa región bonaerense.

  • La firma acumula una deuda de $600 millones con tamberos y proveedores.
  • En los últimos meses, se dieron de baja al menos 40 puestos de trabajo.

Fuentes locales confirmaron que Nuevo Amanecer no abonó los salarios completos correspondientes a enero, febrero y marzo, y que decenas de empleados finalizaron su relación laboral ante la falta de pago. Uno de los casos señalados indica que, tres meses después de la renuncia, aún se adeuda el sueldo del primer trimestre del año.

La situación se agravó por renuncias constantes: el deterioro en los ingresos de los cooperativistas impulsó a varios trabajadores a abandonar la firma en los últimos meses, según medios locales.

Cierre de locales y la búsqueda de soluciones

La crisis de Nuevo Amanecer no se limitó a la operación industrial. Los tres locales comerciales en Mar del Plata, donde la cooperativa ofrecía leches, quesos y yogures, bajaron sus persianas ante la imposibilidad de cubrir los costos de alquileres.

  • Frente al riesgo de una quiebra definitiva, los referentes de la cooperativa iniciaron reuniones de urgencia con el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) y funcionarios del Gobierno bonaerense.
  • El objetivo es obtener auxilio financiero o un plan de contingencia, renegociar las deudas con el sector tambero y resguardar los puestos de trabajo restantes.

Este escenario refleja la fragilidad financiera que atraviesan las cooperativas lácteas en Argentina, especialmente aquellas que, como Nuevo Amanecer, mantienen un modelo de autogestión en un mercado cada vez más exigente.

Orígenes de Nuevo Amanecer: de El Amanecer a la cooperativa

La cooperativa Nuevo Amanecer tiene su origen en el colapso de El Amanecer, una empresa emblemática de la lechería en el interior de la provincia de Buenos Aires.

  • En 2012, tras una década de inestabilidad, cambios de dueños y denuncias por vaciamiento, la compañía cerró sus puertas.
  • Los propietarios abandonaron la empresa dejando deudas salariales y comerciales, pero cerca de 80 trabajadores tomaron las instalaciones, montaron guardias para proteger la maquinaria y en noviembre de ese año firmaron el acta constitutiva que dio vida a la cooperativa.

Durante más de una década, Nuevo Amanecer logró mantener la autogestión y participar de manera relevante en el mercado lácteo, construyendo un modelo cooperativo basado en la resiliencia de sus trabajadores.

Horizonte incierto

A pesar de su historia de superación, la cooperativa enfrenta ahora una nueva instancia crítica:

  • La combinación de deuda millonaria, falta de pago de salarios, cierre de locales y pérdida de empleados genera un horizonte comercial y operativo sombrío.
  • La continuidad de Nuevo Amanecer dependerá de negociaciones efectivas con el Inaes, apoyo gubernamental y reestructuración interna.

En un momento donde el sector lácteo argentino se encuentra en tensión, la experiencia de Nuevo Amanecer refleja tanto la vulnerabilidad del modelo cooperativo frente a crisis económicas como la resistencia histórica de sus trabajadores ante la adversidad.