El Gobierno nacional reconoce avances en las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y confía en destrabar un desembolso de alrededor de US$1000 millones correspondiente a la segunda revisión del acuerdo vigente, un flujo de fondos que resulta relevante para el esquema financiero del país y el funcionamiento fiscal de las provincias, entre ellas Catamarca.
Según fuentes oficiales, los equipos técnicos del Ejecutivo ya mantuvieron reuniones virtuales con el staff del organismo internacional con el objetivo de adelantar la discusión y ordenar la agenda de la evaluación formal. "Venimos hablando, teniendo reuniones por Zoom. Está todo en línea", indicaron desde el Gobierno.
En la Casa Rosada explican que estos contactos previos buscaron preparar el terreno antes del inicio formal de la revisión de febrero, que comenzará en los próximos días, y reducir el margen de conflicto en el cierre de la evaluación.
Desde Balcarce 50 señalaron que una tormenta invernal en Estados Unidos complicó los traslados del staff del FMI y demoró definiciones logísticas sobre el viaje de la delegación, aunque aclararon que esa situación no afectó el intercambio técnico ni el curso de las negociaciones. "Está todo listo para que llegue la delegación", aseguraron.
En el entorno del presidente confían en que este esquema de trabajo anticipado permita destrabar el desembolso previsto en el cronograma del acuerdo. En el oficialismo sostienen que el diálogo técnico mostró avances y que no esperan objeciones de fondo por parte del organismo.
En paralelo, el Gobierno ya cumplió con el pago de intereses al FMI correspondiente a comienzos de febrero, por un monto cercano a los US$880 millones. Ese compromiso fue cancelado mediante la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG) adquiridos al Tesoro de los Estados Unidos y se inscribe dentro del calendario de pagos previsto para 2026.
A lo largo del año, el Ejecutivo deberá afrontar vencimientos con el Fondo Monetario Internacional por casi US$4500 millones, lo que refuerza la estrategia oficial de asegurar el desembolso de US$1000 millones tras la segunda revisión del acuerdo firmado en abril de 2025. "La plata va a estar. No tenemos indicios de ninguna traba", señalaron desde el Gobierno.
El trabajo técnico incluyó contactos entre funcionarios del Ministerio de Economía, el Banco Central y especialistas del FMI, con foco en dos variables centrales del programa: el resultado fiscal y la acumulación de reservas. Según datos oficiales, el Gobierno cerró 2025 con un superávit primario cercano al 1,4% del PBI y un superávit financiero de alrededor del 0,2%, por encima de la meta pactada del 1,3%.
En la Casa Rosada tampoco esperan mayores resistencias para que el Fondo revise la meta de acumulación de reservas, que fue incumplida en más de US$11.000 millones, de acuerdo con estimaciones de consultoras privadas. En Balcarce 50 sostienen que el escenario comenzó a revertirse y destacan que el Banco Central compró US$1157 millones en enero.