Misión del FMI en Buenos Aires: pulseada clave por el "waiver" y el desembolso de USD 1.000 millones
Los técnicos del organismo llegan este mes para evaluar las metas de reservas incumplidas y definir nuevos objetivos junto a Luis Caputo. Tras el inicio de la Fase 4, el Gobierno busca destrabar fondos frescos en un marco de hermetismo total.

En una coyuntura económica marcada por la transición hacia nuevas etapas del plan oficial, se confirmó que una misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) llegará a la Argentina en los próximos días de febrero. El objetivo central de la visita es reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, para llevar adelante la segunda revisión del acuerdo vigente por un monto total de 20.000 millones de dólares.

Originalmente, fuentes del Ministerio de Economía habían previsto el arribo de la comitiva para los últimos días de enero; sin embargo, se tomó la decisión estratégica de postergar el encuentro para el presente mes. Aunque la llegada es inminente, al cierre de esta edición las autoridades oficiales no han precisado la fecha exacta del aterrizaje de los enviados de Kristalina Georgieva. En el quinto piso del Palacio de Hacienda, el hermetismo es absoluto, mientras el ministro Caputo —ya reintegrado de su receso vacacional de finales de diciembre y principios de enero— ultima detalles junto al presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, para enfrentar una mesa de negociación que se anticipa compleja.

El desafío de la acumulación de reservas

El eje gravitante de las reuniones será, sin lugar a dudas, la meta de acumulación de reservas internacionales netas. Este objetivo ha sido el talón de Aquiles del equipo económico, registrando un incumplimiento sistemático incluso después de que las metas fueran flexibilizadas en la revisión anterior.

Los datos técnicos exponen la profundidad del desvío. Antes de la primera revisión, el BCRA debía finalizar el cuarto trimestre de 2025 con reservas netas positivas por USD 2.400 millones. Ante la imposibilidad de alcanzar dicha cifra, el objetivo se modificó hacia un terreno más pragmático: USD 2.600 millones negativos. No obstante, el Gobierno no logró cumplir ni siquiera este parámetro suavizado. Las razones del incumplimiento se atribuyen a una combinación de factores:

  • Política cambiaria: La decisión autoimpuesta de no intervenir con compras de divisas hasta que el tipo de cambio toque el piso de la banda establecida.
  • Contención del mercado: La utilización de divisas para estabilizar el valor del dólar en el periodo previo a las elecciones legislativas.
  • Contexto macroeconómico: A pesar de que la inflación de 2025 cerró en 31,5% y se logró un superávit primario del 1,4% del PBI (con un excedente financiero del 0,2%), la captación de dólares no acompañó el ordenamiento de las cuentas públicas.

La Fase 4 y el cambio de tendencia

A pesar de los antecedentes negativos, el Palacio de Hacienda llega a esta instancia con una carta de presentación renovada. Desde el inicio de la denominada "Fase 4" del programa económico, el pasado 1.º de enero de 2026, la dinámica del Banco Central ha dado un giro notable. La entidad ha hilvanado 23 ruedas consecutivas de compras en el mercado libre de cambios, logrando acumular un total de 1.297 millones de dólares.

Esta estrategia de abastecimiento se basa en la emisión de pesos sin esterilizar, una maniobra diseñada para asegurar liquidez en el mercado y evitar presiones al alza en las tasas de interés por escasez de circulante. Como resultado directo de esta racha compradora, las reservas internacionales se posicionaron en USD 45.673 millones, tras un incremento diario de USD 564 millones. Si bien la mejora es ostensible, el organismo aún debe recuperar el terreno perdido desde finales del mes pasado.

Gestos diplomáticos y el dilema del waiver

El clima previo a la misión técnica parece estar aceitado por la diplomacia de alto nivel. Durante el reciente Foro Económico Mundial en Davos, Luis Caputo y Kristalina Georgieva mantuvieron un intercambio que fue reflejado positivamente en las redes sociales. Georgieva elogió el "sólido desempeño de la economía argentina" y el progreso en las reservas, a lo que Caputo respondió reafirmando el compromiso de "seguir trabajando para hacer grande a Argentina nuevamente".

No obstante, la calidez del diálogo no elimina la necesidad técnica de un nuevo waiver (dispensa) por el incumplimiento de las metas de reservas netas. La concesión de este perdón es indispensable para que el Directorio del FMI autorice el desembolso pendiente de 1.000 millones de dólares. El gran interrogante que dominará las mesas de trabajo en Buenos Aires será la redefinición de los objetivos para el resto del año: ¿en cuánto se fijará la nueva meta de acumulación?

Obligaciones financieras recientes

En paralelo a la espera de los técnicos, Argentina continúa cumpliendo con sus obligaciones. El pasado 1 de febrero, el país afrontó un pago de intereses por USD 878 millones. La operación se realizó mediante la compra de Derechos Especiales de Giro (DEGs) a Estados Unidos, una unidad de cuenta que combina las principales divisas globales (dólar, euro, yen, libra y yuan).

  • Monto en DEGs: 605,7 millones.
  • Cotización de referencia: 1,45 dólares por DEG.
  • Total abonado: USD 878 millones.

Aunque el ministro Caputo confirmó la cancelación del vencimiento, persiste la duda sobre si los fondos fueron detraídos de las reservas del BCRA o si correspondieron a recursos del Tesoro Nacional. Este detalle no es menor, ya que impacta directamente en la liquidez que los técnicos del Fondo evaluarán minuciosamente en los próximos días.