El INDEC publica el dato de pobreza del primer semestre: analistas hablan de un repunte
Las estimaciones académicas anticipan un deterioro de los indicadores sociales y ubican la pobreza por encima del 28,2% con el que cerró el año pasado. La pérdida de poder adquisitivo frente al costo de las canastas aparece como uno de los principales factores.

El INDEC difundirá este jueves el dato oficial de pobreza e indigencia correspondiente al primer semestre de 2026, en un momento en que las principales estimaciones académicas anticipan un repunte del indicador luego de la mejora registrada durante la segunda mitad de 2024 y a lo largo de 2025.

El informe de Incidencia de la pobreza y la indigencia permitirá establecer con precisión qué ocurrió durante los primeros seis meses del año con los ingresos de los hogares y su relación con el costo de las canastas básicas que determinan las líneas de pobreza e indigencia.

La última medición oficial disponible había mostrado una pobreza del 31,6% durante el primer semestre de 2025, equivalente a 9,45 millones de personas. Durante el segundo semestre de ese año, el indicador descendió hasta el 28,2%. Ese proceso de reducción, que había comenzado durante la segunda mitad de 2024 y continuado durante 2025, habría encontrado un límite en los primeros meses de 2026. Las estimaciones preliminares elaboradas por instituciones académicas y consultoras coinciden en anticipar una reversión de la tendencia.

El nuevo dato oficial será, por lo tanto, clave para determinar la magnitud de ese cambio.

Di Tella proyecta una pobreza del 31,4% 

Una de las referencias utilizadas para anticipar el resultado oficial es el nowcast de pobreza de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).

En su última actualización, la institución proyectó una incidencia de pobreza del 31,3% para el período comprendido entre marzo y agosto de 2026, con un intervalo de confianza del 95% situado entre 29,8% y 32,8%. Para el primer semestre del año, la estimación fue de 31,4% de pobreza, con una composición que incluye:

  • 6,9% de indigentes.
  • 24,5% de pobres no indigentes.
  • 31,4% de pobreza total.

El cálculo de la UTDT permite observar la relación entre los ingresos de los hogares y el costo de las canastas que establecen las líneas de pobreza e indigencia. En ese sentido, la evolución de los ingresos resulta determinante para explicar por qué un hogar puede quedar por encima o por debajo de esos límites.

Para el último semestre analizado, la Canasta Básica Total (CBT) del Gran Buenos Aires fue estimada en ARS$491.082 por adulto equivalente, con un incremento interanual del 34,7%.

La diferencia entre el crecimiento del costo de la canasta y la evolución de los ingresos adquiere especial relevancia. Cuando el valor de los bienes y servicios necesarios para superar la línea de pobreza aumenta más rápidamente que los ingresos de los hogares, una mayor proporción de la población queda por debajo de ese umbral.

Según la UTDT, esa relación volvió a deteriorarse después de la mejora registrada durante 2025.

La UCA también detectó un freno en la mejora social

La Universidad Católica Argentina (UCA) llegó a una conclusión similar respecto de la evolución más reciente de los indicadores sociales. El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) estimó que la pobreza alcanzó el 30% durante el primer trimestre de 2026, apenas por encima del 29,9% registrado al cierre de 2025.

En el caso de la indigencia, el incremento fue más marcado: subió 0,4 puntos porcentuales, hasta alcanzar el 6,5%. Aunque la comparación interanual todavía mostraba una mejora, el comportamiento del indicador durante el período más reciente representó un cambio en la dinámica. Después de la reducción observada durante 2025, los datos de los primeros meses de 2026 comenzaron a mostrar un freno y una posterior reversión.

La estimación de la UCA coincide así con la señal que surge del cálculo de Di Tella: la mejora de los indicadores sociales dejó de avanzar al ritmo observado anteriormente y comenzó a registrarse un deterioro.

Los ingresos volvieron a perder terreno frente a las canastas

Las estimaciones privadas coinciden en identificar un elemento central para explicar el posible aumento de la pobreza: los ingresos de los hogares dejaron de avanzar por encima del costo de las canastas básicas. La UTDT señala que durante varios meses los ingresos habían logrado crecer a un ritmo superior al de las canastas. Sin embargo, esa relación comenzó a revertirse desde el período correspondiente al semestre agosto de 2025-enero de 2026.

El cambio en esa relación resulta decisivo porque la medición de pobreza no depende solamente de cuánto dinero reciben los hogares, sino de cuánto pueden comprar con esos ingresos frente al costo de la Canasta Básica Total.

El contexto salarial también aporta elementos para comprender esa evolución. Pese a un repunte registrado en julio, los salarios registrados perdieron un punto porcentual frente a la inflación durante los primeros siete meses del año, según el INDEC.

Al mismo tiempo, la evolución de los ingresos de los trabajadores informales mostró un comportamiento diferente. Sus ingresos aumentaron 34,4% entre enero y julio, frente a una inflación del 19,3% durante el mismo período. Sin embargo, la pobreza habría aumentado pese a esa mejora registrada entre los ingresos de los trabajadores informales y la inflación.

El empleo también aparece como parte del problema

La UCA incorporó otro elemento al análisis de la evolución de los indicadores sociales: la calidad del empleo. Según el diagnóstico del Observatorio de la Deuda Social Argentina, el desempleo no habría experimentado una variación significativa. Sin embargo, sí se habría producido un crecimiento de la informalidad, en un contexto caracterizado además por el aumento de los gastos fijos.

De esta manera, el deterioro social no estaría explicado exclusivamente por la cantidad de personas que tienen o no un empleo. También tendría relación con las características de esas ocupaciones y con la capacidad de los ingresos obtenidos para cubrir los gastos de los hogares.

El dato oficial que dará a conocer el INDEC permitirá determinar cuánto de este deterioro anticipado por las estimaciones privadas efectivamente se trasladó al resultado del primer semestre.

ExQuanti también espera un incremento de la pobreza

A las proyecciones de las universidades se suma la estimación de la consultora ExQuanti, que también anticipa un incremento de la pobreza. La consultora evaluó que "el incremento de pobres ha sido lo suficientemente importante como para eclipsar la caída que se había producido en dos de los tres semestres en que se redujo desde el extremo ocurrido a inicios de 2024".

El análisis coloca el posible repunte dentro de una secuencia más amplia. La pobreza había atravesado una fuerte reducción después del máximo registrado a comienzos de 2024 y posteriormente había continuado descendiendo durante distintos períodos. Sin embargo, la evolución observada en 2026 habría sido suficiente para interrumpir ese proceso de mejora.

La publicación del INDEC será la instancia que permitirá contrastar esas estimaciones con el resultado oficial.

El antecedente oficial: 31,6% y luego 28,2%

El punto de partida para analizar el nuevo dato está en las dos últimas mediciones oficiales disponibles. Durante el primer semestre de 2025, la pobreza alcanzó el 31,6%, equivalente a 9,45 millones de personas.

Seis meses después, durante el segundo semestre, el indicador bajó al 28,2%, lo que marcó una mejora significativa y consolidó la tendencia descendente que se había observado desde la segunda mitad de 2024. Ahora, las proyecciones disponibles anticipan un nuevo incremento. La UTDT calcula 31,4% para el primer semestre de 2026, mientras que la UCA estimó 30% para el primer trimestre, junto con un aumento de la indigencia hasta el 6,5%.