El oro imparable: marcó un nuevo récord, rozó los US$4900 y va por más
El metal precioso acumula una suba del 13% en enero y alcanza máximos históricos en medio de la creciente incertidumbre internacional, la escalada de tensiones entre Estados Unidos y Europa y la mayor aversión al riesgo de los inversores. El impacto en la minería y las inversiones en la Argentina.

El oro volvió a sorprender a los mercados internacionales y marcó un nuevo récord histórico al acercarse a los US$4900 la onza durante la madrugada argentina, luego de registrar una suba superior al 2% respecto del cierre previo. Con este salto, el metal precioso acumula un incremento del 13% en lo que va de enero y consolida una tendencia alcista que, según analistas del sector, podría llevarlo a superar por primera vez en la historia la barrera de los US$5000 incluso antes de lo previsto.

La escalada del precio del oro refleja con claridad el renovado clima de incertidumbre global y la creciente aversión al riesgo por parte de los inversores, que en las últimas jornadas comenzaron a desarmar posiciones en acciones, bonos y otros activos considerados más "sensibles" frente a la volatilidad financiera y a los conflictos geopolíticos. En ese contexto, el oro vuelve a consolidarse como activo de refugio por excelencia.

Además de su tradicional rol como resguardo de valor, el metal precioso es también un insumo estratégico para múltiples desarrollos tecnológicos, lo que refuerza su atractivo estructural. En términos interanuales, los precios del oro ya acumulan una suba superior al 60% durante 2025, el mayor incremento registrado en los últimos 45 años, un dato que da cuenta de la magnitud del fenómeno.

El nuevo máximo histórico alcanzado este miércoles se produce en un momento particularmente sensible para los mercados, atravesados por una creciente tensión política y comercial, y a la espera de la exposición del expresidente estadounidense Donald Trump en el Foro Económico Mundial de Davos. La expectativa por su discurso se suma a un escenario global marcado por definiciones políticas que podrían tener impacto directo sobre el comercio internacional.

La preocupación entre los inversores se intensificó luego de que Trump asegurara que, a partir del 1 de febrero, impondrá aranceles del 10% a los países que desplegaron tropas en Groenlandia, en el marco de su ya manifestada intención de anexar ese territorio a los Estados Unidos. La amenaza generó una inmediata reacción en los mercados y reavivó temores sobre una nueva escalada proteccionista.

La disputa por Groenlandia, las advertencias arancelarias y la posibilidad de represalias por parte de la Unión Europea sumaron así un nuevo capítulo de tensión geopolítica, que impacta de lleno en las decisiones de inversión y potencia la búsqueda de activos considerados seguros, como el oro y otros metales.

El récord del oro y los otros metales

En línea con la suba del oro, otros metales también registran valores récord en los mercados internacionales. La plata alcanzó este martes los US$96 la onza, un nivel inédito, aunque luego moderó su cotización. El litio, en tanto, continúa con una fuerte recuperación y tocó los US$20.000 en el mercado spot de China, duplicando el valor que registraba en octubre, tras varios meses de caídas.

Este escenario internacional favorable le da un impulso adicional a la actividad minera en la Argentina, con proyectos que se reactivan, otros que aceleran su desarrollo y un crecimiento sostenido de las exportaciones. Según datos oficiales, las exportaciones mineras argentinas totalizaron US$6037 millones en 2025, el valor más alto de la historia del sector, lo que representa un aumento del 29,2% respecto del año anterior.

Dentro de ese total, las exportaciones de minerales metalíferos alcanzaron los US$4948 millones entre enero y diciembre. El oro fue el principal protagonista, con ventas al exterior por US$4078 millones, también un récord histórico. El litio, por su parte, registró exportaciones por US$905 millones, mientras que los restantes minerales totalizaron US$184 millones.

Todas las alternativas para invertir 

Los inversores argentinos cuentan con diversas alternativas para posicionarse en oro, según explicó Maximiliano Donzelli, de IOL. Entre las principales opciones se destacan la compra de oro físico —lingotes y monedas adquiridos en bancos, casas de cambio especializadas o joyerías—, el CEDEAR del ETF GLD, que replica el precio del oro físico almacenado en bóvedas, y los CEDEARs de empresas mineras como Barrick Gold (GOLD) y Harmony Gold Mining Company (HMY). También existe la alternativa de invertir a través de criptomonedas, mediante Paxos Gold (PAXG), un token digital que representa una onza de oro real.