La escalada de la guerra en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados financieros internacionales y generó un clima de incertidumbre que impacta directamente sobre los activos argentinos. Este viernes, las acciones y los bonos del país registraron pérdidas, en un contexto global marcado por la volatilidad y por el fuerte aumento en el precio del petróleo.
La reacción de los mercados se produjo mientras el crudo alcanzaba valores máximos superiores a los US$90 por barril, impulsado por el aumento de la tensión entre Israel e Irán y por los efectos del cierre de una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de energía a nivel mundial.
En este escenario, los papeles argentinos que cotizan en Wall Street registraban bajas cercanas al 5%, reflejando el impacto del contexto externo sobre los activos del país.
Caídas en Wall Street
En el mercado internacional, particularmente en la bolsa de Nueva York, las compañías argentinas que cotizan en forma de ADR mostraban retrocesos generalizados.
Entre las principales bajas de la jornada se destacaban:
Telecom: caída de -4,3%
Globant: retroceso de -3,9%
Banco Macro: baja de -3,8%
Central Puerto: descenso de -3,4%
Irsa: pérdida de -2,9%
Estos movimientos reflejan la sensibilidad de los activos financieros frente a los cambios en el escenario global, particularmente cuando se producen eventos geopolíticos que afectan la estabilidad económica internacional.
Riesgo país y bonos
En paralelo al retroceso de las acciones, los bonos argentinos en el exterior también registraban pérdidas, con caídas que alcanzaban hasta el 1,8%.
Como consecuencia de ese comportamiento, el riesgo país se ubicaba en 567 puntos básicos, un indicador que mide la diferencia de rendimiento entre los bonos soberanos argentinos y los bonos del Tesoro de los Estados Unidos.
El nivel del riesgo país refleja el grado de percepción de riesgo que los mercados asignan a la deuda argentina, y su evolución suele estar estrechamente vinculada tanto al contexto internacional como al comportamiento de los activos financieros locales.
El comportamiento del mercado cambiario
En el frente cambiario, la jornada también mostró movimientos relevantes.
El dólar oficial registraba una suba de $20, cotizando en las pantallas del Banco Nación (BNA) a:
$1385 para la compra
$1435 para la venta
Al mismo tiempo, los dólares financieros operaban con subas de hasta 0,7%, manteniendo una tendencia alcista en medio de la volatilidad global.
Las cotizaciones se ubicaban en: Dólar MEP: $1439,65 y contado con liquidación: $1484,33
Estos valores reflejan el movimiento del mercado en una jornada marcada por la incertidumbre internacional y el impacto de los eventos geopolíticos sobre los flujos financieros.
El petróleo supera los US$90 y alcanza máximos de tres años
Uno de los factores centrales que influyó en la reacción de los mercados fue el fuerte incremento del precio del petróleo. El crudo Brent, referencia internacional, aumentaba más de 7% durante la jornada y superaba los US$90 por barril, alcanzando un nivel que no se registraba desde agosto de 2023.
Los futuros del Brent cotizaban en US$90,83 por barril, impulsados por el impacto de las tensiones geopolíticas y por las restricciones en rutas estratégicas de transporte energético. En paralelo, el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) operaba en US$84,42 por barril, con un incremento de 4,21%.
El cierre del estrecho de Ormuz
El aumento del petróleo está directamente vinculado con el cierre del estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica ubicada entre el Golfo de Omán y el Golfo Pérsico.
Este corredor marítimo es clave para el transporte de:
Petróleo
Gas natural licuado (GNL)
hacia mercados centrales como Asia, Europa y Estados Unidos.
El bloqueo o cierre de esta ruta genera presión sobre los precios internacionales de las materias primas energéticas, además de impactar en los costos logísticos y en los seguros del transporte marítimo.
Desde el inicio de la guerra, el mercado energético ha reaccionado con fuertes subas. En ese período, el petróleo acumula un aumento superior al 45% desde comienzos de 2026, consolidando una tendencia alcista que influye directamente en los mercados financieros globales.