El Tesoro quedó corto en la licitación y solo renovó el 64% de los vencimientos
La Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $3,417 billones y logró canjear más del 64% de los instrumentos que vencían el próximo 16 de enero.

La Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $3,417 billones en la licitación de deuda.

Recibió ofertas por un total de $3,678 billones en la operación con suscripción en especie.

Esto significó una aceptación de 64,19% sobre el total en circulación.

Con esta operación se puso en funcionamiento un mecanismo para facilitar a los inversores la reinversión en instrumentos dólar-link.

La Secretaría de Finanzas dijo que así se eliminó el riesgo de fijación de tipo de cambio previo a las licitaciones regulares.

En tal sentido, Finanzas remarcó que con este mecanismo "se puso en funcionamiento un mecanismo para facilitar a los inversores la reinversión en instrumentos dólar-link, eliminando el riesgo de fijación de tipo de cambio previo a las licitaciones regulares".

Por su parte, Felipe Núñez, director del BICE e integrante del equipo económico, planteó que "se alcanzó el objetivo de alargar el plazo de los vencimientos a tasas de mercado y sin la incertidumbre que trae aparejada el descalce entre el tipo de cambio al momento de la licitación y el tipo de cambio al momento de la liquidación por parte de los inversores que desean sostener estos instrumentos de cobertura".

A mediados de mes vencían unos $6,073 billones de la Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense y con cupón cero, según cálculos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). La idea de Economía era poder refinanciar parte de esos pesos mediante la subasta de este miércoles.

Desde el Palacio de Hacienda habían señalado que el objetivo de esta licitación fuera de cronograma era que el financiamiento de los instrumentos de cobertura cambiaria se efectúen "con menor incertidumbre", en referencia a la colocación de letras y bonos vinculados a la evolución del dólar.

Más allá de los vencimientos de los Bonares y Globales del próximo viernes por más de USD 4.200 millones, el ministro de Economía, Luis Caputo, deberá afrontar un desafío adicional relacionado con los compromisos de deuda en pesos. Durante los primeros meses de 2026, el Estado nacional tendrá que hacer frente a pagos en moneda local por más de $70 billones, mientras que los recursos disponibles del Tesoro Nacional en pesos presentan restricciones.

"Entre enero y marzo hay vencimientos con privados aproximadamente de $72 billones; después, abril y junio, cercanos a $20 billones cada uno, pero mayo es menor (unos $8 billones). Todo asumiendo que el BCRA no operó en el mercado secundario con los títulos canjeados en otras ocasiones", calculó la economista de LCG, Florencia Iragui.

Después del triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas de octubre de 2025, el equipo económico comenzó a desandar el sendero de la política de restricción monetaria. En la licitación posterior a la victoria, liberó cerca de $5 billones a un mercado dominado por la falta de liquidez, lo que provocó una baja en las tasas de interés en las semanas posteriores.

Sin embargo, esa tendencia no continuó en las siguientes subastas por el alto volumen de vencimientos y los bajos depósitos del Tesoro en el Banco Central, por lo que los hacedores de política económica optaron por refinanciar los compromisos. "Los vencimientos son grandes, pero lo van a rollear, van a ofrecer de todo como en las últimas licitaciones y buscar estirar la duración", comentó una fuente del sector financiero.

El principal interrogante es si el Ministerio de Economía logrará, a través del refinanciamiento, mantener la estabilidad de las tasas, un factor clave para la reactivación de la economía. Aunque en septiembre no se ingresó en recesión técnica, en octubre el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una baja del 0,4%, y los primeros datos de noviembre no muestran señales de recuperación.