El mes de septiembre marcó un hito para el sector yerbatero argentino: según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), se exportaron 7.255.770 kilos de yerba mate, una cifra sin precedentes en la historia de la actividad. Este récord refleja el buen momento que atraviesa el mercado externo y consolida la tendencia de crecimiento que el sector viene mostrando desde 2023.
Las proyecciones indican que 2025 podría cerrar con más de 50 millones de kilos exportados, lo que representaría un incremento superior al 20% interanual. Con este desempeño, la yerba mate argentina encadenaría dos años consecutivos de aumento en las exportaciones, algo que no ocurría desde los bienios 2017-2018.
Durante los primeros nueve meses del año, los compradores internacionales demandaron 8.780.339 kilos más que en el mismo período de 2024, consolidando la expansión del producto nacional en mercados como Siria, Chile, Estados Unidos y la Unión Europea.
Repunte del consumo interno
A la par del crecimiento en las ventas externas, el mercado interno también muestra signos de recuperación tras la fuerte caída registrada en 2024. Entre enero y septiembre de este año, los argentinos consumieron 13.672.659 kilos más que en igual lapso del año anterior.
Los despachos de los molinos pasaron de 193.430.827 kilos a 207.103.486 kilos, lo que representa un repunte significativo del consumo local. No obstante, si se comparan las cifras con las de 2023, el panorama muestra que aún queda terreno por recuperar: en ese año se habían consumido 211.913.639 kilos, lo que evidencia que la demanda interna todavía no alcanza los niveles previos a la crisis.
Aun así, la evolución global del sector es positiva. Sumando las ventas internas y externas, los despachos industriales crecieron de 242.409.217 kilos a 249.057.562 kilos, y el aumento resulta aún más notable si se toma como referencia el total de 2024, cuando la cifra había sido de 226.604.564 kilos.
Dificultades para los productores
Sin embargo, el buen momento de la industria no se refleja en la situación de los productores primarios, que continúan enfrentando problemas por los bajos precios de la hoja verde. A pesar del incremento en las ventas y del repunte exportador, los ingresos de los productores no alcanzan para cubrir los costos.
Durante la última cosecha gruesa se recolectaron 104.965.583 kilos menos de hoja verde respecto del año anterior. Aun así, el INYM señaló que se trata de la segunda mejor zafra del último lustro, después de las afectadas por la intensa sequía que golpeó a Misiones y Corrientes en 2022 y 2023.
Actualmente, los productores misioneros están recibiendo alrededor de $200 por kilo de hoja verde en algunas zonas, mientras que en el sur provincial el valor ronda los $280, y solo unos pocos secaderos y cooperativas pagan cerca de $305.
El último relevamiento de costos publicado por el INYM concluyó que el precio de equilibrio debería ubicarse en $423,99 por kilo para cubrir gastos de producción. Si se agrega un margen razonable de rentabilidad, el valor justo sería de $551,18 por kilo.
Pese a los reclamos del sector primario, los molinos mantienen los precios "pisados", argumentando que el mercado interno aún no está en condiciones de absorber mayores aumentos. En ese contexto, los productores advierten que, si no se revisan los valores oficiales, la rentabilidad seguirá comprometida, incluso en un año de récord histórico para la exportación.
La yerba mate, símbolo de la identidad nacional, atraviesa así un momento de contrastes: una industria que crece y conquista mercados internacionales, pero con productores que siguen luchando por precios justos.