Los precios de la carne registraron fuertes aumentos en los últimos meses y volvieron a ubicarse en el centro del debate inflacionario. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), algunos cortes acumulan incrementos superiores al 50% entre agosto de 2025 y febrero de 2026.
Durante el primer bimestre del año, la inflación de alimentos se mantuvo por encima del nivel general y la carne explicó buena parte de esa dinámica. Economistas coinciden en que el comportamiento de este producto resulta determinante para la evolución del índice de precios, debido al peso que tiene dentro de la canasta de consumo de los hogares.
Según los relevamientos del organismo en el Gran Buenos Aires, el asado encabezó las subas en el período analizado: pasó de $11.004 a $16.852 por kilo, lo que representa un aumento del 53,1% en seis meses.
Otros cortes de alto consumo también registraron incrementos significativos:
Cuadril: 42,5% (de $13.891 a $19.792 por kilo)
Nalga: 41,5% (de $14.508 a $20.527 por kilo)
Paleta: 37,7% (de $11.489 a $15.817 por kilo)
Carne picada común: 37% (de $6.948 a $9.521 por kilo)
Varias consultoras privadas señalaron que la desaceleración en el aumento de la carne durante los primeros días de marzo ayudó a moderar parcialmente la inflación de alimentos al inicio del mes. Esto ocurrió en un contexto en el que otros rubros, como educación o combustibles, mostraron mayores ajustes.
En ese escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, fue consultado sobre el impacto de estos aumentos en la inflación. El funcionario admitió que el comportamiento del sector influyó en el último dato del índice de precios.
"Esperábamos el dato de inflación de febrero (2,9%) porque la suba de la carne pegó y las tarifas también", afirmó en declaraciones televisivas.
Caputo también reconoció que los aumentos de precios continúan afectando a numerosos hogares. "Hay un montón de gente a la que le cuesta llegar y nosotros estamos acá por ellos", sostuvo, y agregó que el objetivo de la política económica es revertir esa situación.
Según el ministro, la meta es que cada vez menos familias tengan dificultades para cubrir sus gastos mensuales, un desafío que sigue presente en todo el país, incluida la provincia de Catamarca, donde el consumo de carne forma parte habitual de la mesa cotidiana.