La disputa judicial por la expropiación de Aerolíneas Argentinas sumó un nuevo capítulo en Estados Unidos, donde el fondo Titan Consortium redobló la presión para embargar activos del país con el objetivo de cobrar una sentencia por US$390,9 millones que permanece impaga.
El fondo cuenta con un fallo favorable en una corte del distrito de Columbia, que reconoció la sentencia previamente obtenida en el ámbito internacional. Pese a que la decisión judicial se encuentra firme, la Argentina no efectuó el pago, lo que abrió la puerta a la etapa de ejecución.
La base de este reclamo se sustenta en un laudo del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), organismo dependiente del Banco Mundial. Si bien los arbitrajes de este tribunal no son ejecutables por sí mismos, funcionan como antecedente para recurrir a la justicia ordinaria, como ocurrió en este caso.
El rol del CIADI y la validación en EE.UU.
El recorrido judicial del caso refleja un proceso que se extendió en el tiempo. El laudo favorable a los demandantes fue emitido en 2019, pero recién en 2024 Titan logró que la justicia estadounidense reconociera la sentencia y ordenara a la Argentina el pago de la suma establecida, más intereses.
Este reconocimiento resultó clave, ya que habilitó la posibilidad de avanzar sobre activos del país en territorio estadounidense. En este contexto, el fondo inició acciones concretas para ejecutar el fallo ante la falta de cumplimiento. Según explicó Sebastián Maril, analista de Latam Advisors que sigue las causas contra la Argentina, el país acumula 16 meses sin pagar la sentencia, lo que refuerza la estrategia del acreedor para avanzar en el cobro por vías judiciales.
La disputa por los activos
Uno de los ejes centrales del conflicto actual es la intención de Titan de establecer prioridad sobre otros acreedores para acceder a determinados activos que podrían utilizarse como garantía de pago.
En particular, el fondo apunta al colateral de los bonos Brady, instrumentos emitidos en la década de 1990, cuyos respaldos se encuentran depositados en el banco de la Reserva Federal de Nueva York. Estos activos se convirtieron en un objetivo común para distintos acreedores que mantienen litigios abiertos contra la Argentina.
Los puntos clave de esta etapa del conflicto incluyen:
- Monto del fallo: US$390,9 millones más intereses.
- Tiempo sin pago: 16 meses.
- Activo en disputa: colateral de bonos Brady depositado en Nueva York.
- Objetivo de Titan: obtener prioridad frente a otros acreedores.
La disputa por estos recursos adquiere relevancia debido a que su monto no alcanza para cubrir la totalidad de las demandas existentes contra el país.
Interferencia con otros acuerdos judiciales
El avance de Titan también se cruza con otras negociaciones en curso. En marzo, el Gobierno había acordado utilizar esos mismos colaterales para cerrar litigios con los fondos Attestor y Bainbridge, vinculados a sentencias impagas derivadas del default de 2001.
Como parte de ese proceso, el oficialismo envió un proyecto de ley al Congreso para convalidar el acuerdo con esos acreedores. Sin embargo, la irrupción del reclamo de Titan podría interponerse en el cierre de ese caso, generando un escenario de competencia entre distintos demandantes.
Este cruce de intereses complejiza la resolución del conflicto, ya que múltiples actores buscan acceder a los mismos recursos para saldar deudas pendientes.
Negociaciones frustradas
El proceso judicial también estuvo marcado por instancias de negociación que no prosperaron. En noviembre de 2024, la Argentina y Titan parecían encaminados a alcanzar un acuerdo para cancelar la deuda y cerrar el litigio.
En ese momento, ambas partes habían avanzado en la definición de los términos y condiciones del pago, incluyendo el monto y los intereses. De concretarse, el entendimiento habría evitado nuevas acciones judiciales.
Sin embargo, el país modificó su estrategia judicial y no concretó el pago de la sentencia. Esta decisión derivó en la reactivación del conflicto y en el inicio de los procedimientos por parte de Titan para ejecutar el fallo mediante embargos.