El 82% de los argentinos no llega a fin de mes con dinero disponible, según un relevamiento de Brain Network realizado en septiembre. Dentro de ese grupo, el 45% logra cubrir sus gastos con lo justo, mientras que el 34% no alcanza a afrontar todas sus obligaciones.
Los datos reflejan un escenario de tensión económica, con hogares que combinan recortes de gastos y distintas formas de financiamiento para sostener sus consumos. El panorama contrasta con las declaraciones del presidente Javier Milei, quien días atrás calificó como una "pelotudez que impulsó el kirchnerismo" la idea de que la población no llega a fin de mes.
El estudio también identificó tres perfiles financieros. El 57% de los encuestados pertenece al grupo de los "Malabaristas", personas que consiguen mantener sus pagos mediante ajustes frecuentes y con escaso margen para afrontar imprevistos. El 22% integra el segmento de los "Al día", con mayor estabilidad y expectativas más favorables, mientras que el 21% corresponde a los "Desbordados", cuyos ingresos resultan insuficientes y registran atrasos recurrentes.
Por edades, los menores de 30 años tienen mayor presencia entre quienes mantienen una situación financiera más estable. En cambio, los mayores de 50 predominan entre los "Malabaristas", mientras que las personas de entre 30 y 39 años tienen mayor peso entre quienes atraviesan las dificultades más severas para cumplir con sus obligaciones.
Tarjetas y préstamos para cubrir los gastos
La falta de dinero disponible lleva a muchas personas a recurrir al crédito para afrontar gastos cotidianos. Según el relevamiento, el 79% de los encuestados tiene tarjeta de crédito y, entre quienes atravesaron dificultades de pago, el 40% la utiliza para cubrir faltantes de dinero.
El ajuste de los consumos es otra de las respuestas habituales: el 31% señaló que reduce gastos. Además, el 23% pide dinero a familiares o amigos, el 17% posterga pagos y el 16% toma préstamos.
La dependencia del financiamiento también puede generar un círculo de endeudamiento. Entre los "Desbordados" que tuvieron problemas para pagar, el 21% tomó un nuevo préstamo durante los últimos tres meses para cubrir otra deuda.
"Posiblemente un 20%, esos que están 'Desbordados', quede totalmente excluido del sector financiero una vez recuperada la situación", advirtió Ariel Kaplan, senior partner de Brain Network.
Las dificultades de pago alcanzan tanto a los clientes de bancos como a los usuarios de plataformas financieras digitales. En los últimos seis meses, el 60% de quienes tienen deudas bancarias atravesó problemas para pagar, una proporción que llega al 65% entre quienes mantienen obligaciones con fintech.
Cuando el dinero no alcanza para cubrir ambas cuotas, el 72% prioriza la deuda bancaria, mientras que el 18% elige pagar primero a la fintech. El estudio también señala que el peso de estas obligaciones es particularmente relevante entre los trabajadores por cuenta propia.
Refinanciación: el reclamo de quienes tienen deudas
Ante las dificultades para cumplir con los vencimientos, una parte importante de los encuestados considera que extender los plazos permitiría reducir la presión mensual. Entre los "Malabaristas" y los "Desbordados", el 69% manifestó interés en acceder a cuotas más bajas a cambio de prolongar el período de pago. Entre quienes ya registran atrasos, la proporción asciende al 72%.
Sin embargo, el acceso a estas alternativas sigue siendo limitado. El 45% de las personas con mora afirmó que no recibió una propuesta de refinanciación, mientras que el 59% tampoco la solicitó por iniciativa propia. Además, un tercio de los usuarios percibe rigidez o falta de soluciones efectivas por parte de bancos y fintech.
"El mercado no está en mora, está haciendo malabares. La oportunidad para las entidades está en ofrecer extensiones de plazo a los 'Malabaristas' antes de que pasen a ser 'Desbordados'", sostuvo Lionel Holzman, CCO & Value Offer Head de Brain Network.
Las expectativas para el próximo año muestran un panorama dividido. El 44% cree que su capacidad para afrontar pagos mejorará, el 36% espera que se mantenga sin cambios y el 20% anticipa un deterioro. Entre los "Desbordados", el pesimismo es mayor: cerca del 30% prevé que su situación financiera empeore.