Sacudida financiera en Wall Street: caída generalizada de activos argentinos y subida del riesgo país
Los bonos y acciones locales perdieron terreno en el mercado internacional contagiados por la volatilidad global. El indicador de riesgo superó los 554 puntos mientras el dólar hilvanó su tercera suba consecutiva.

La jornada financiera de este jueves estuvo marcada por un marcado retroceso para los activos soberanos de la Argentina. En un contexto de fuerte volatilidad internacional, los bonos y papeles de origen local cerraron en terreno negativo, provocando que el riesgo país quebrara una barrera técnica de relevancia al superar nuevamente los 550 puntos. Este movimiento se produce paradójicamente tras una semana en la que el Tesoro Nacional había logrado una exitosa colocación de deuda y el Banco Central (BCRA) continuaba con su política de acumulación de reservas internacionales.

Sin embargo, estos fundamentos domésticos no resultaron suficientes para blindar a los activos locales del "malhumor" de los inversores externos. Según los analistas, la incertidumbre que genera la irrupción de la inteligencia artificial y sus posibles repercusiones sobre la macroeconomía global ha inyectado una dosis de prudencia que afectó directamente a las economías emergentes, situando a los activos argentinos en una posición defensiva.

El desempeño de bonos y acciones en Nueva York

El mercado de renta fija sufrió el impacto de una corrección técnica. Los bonos soberanos argentinos registraron descensos en el exterior que oscilaron entre el 0,2% y el 0,7%. Esta debilidad en los precios de los títulos públicos impulsó un incremento de nueve unidades en el riesgo país, el cual alcanzó los 554 puntos, registrando así su valor más alto desde el pasado 21 de enero.

Por su parte, la renta variable no fue ajena a este escenario de descompresión. Las acciones que cotizan en Wall Street mostraron una tendencia mayoritariamente negativa, con el sector financiero operando como el principal lastre del día:

  • Banco Macro: Sus papeles encabezaron las pérdidas en Nueva York con un retroceso superior al 7%.
  • Grupo Supervielle: Registró una caída del 5,5% en la jornada.
  • Índice S&P Merval: En la plaza local, retrocedió un 1,6% en pesos, mientras que la caída fue más profunda medida en dólares (al tipo de cambio CCL), alcanzando un 2,6%.

El impacto de la Inteligencia Artificial y la cautela global

La dinámica de los mercados internacionales ha estado condicionada por los balances de gigantes tecnológicos como Nvidia y Salesforce. El operador Gustavo Ber señaló que la caída de los activos argentinos está directamente vinculada a una mayor cautela a nivel global. El debate sobre la IA ha generado interrogantes sobre las futuras utilidades y valuaciones de las empresas, lo que terminó arrastrando a los principales índices de Estados Unidos a finalizar en terreno negativo.

Esta incertidumbre sobre cómo la inteligencia artificial impactará en la productividad y la estabilidad macroeconómica global forzó a los operadores a rebalancear sus carteras, afectando la liquidez de activos considerados de mayor riesgo, como los argentinos.

Presión cambiaria y el nuevo piso del dólar

El mercado de cambios reflejó la tensión financiera con una tercera rueda consecutiva de alzas. El dólar minorista avanzó $10 para ubicarse en $1425 en las pantallas del Banco Nación, marcando su precio más elevado desde el 10 de febrero. Esta suba se da luego de que el lunes 23 el tipo de cambio tocara mínimos de cinco meses al cerrar en $1390.

Las cotizaciones financieras también acompañaron esta tendencia alcista:

  • Dólar MEP: Aumentó un 0,8%, situándose en $1437,58.
  • Contado con Liquidación (CCL): Trepó un 0,9%, alcanzando los $1479,57.

Los especialistas sugieren que la mayor liquidez disponible en el mercado, producto de la reciente licitación del Tesoro, ha presionado a la baja los rendimientos cortos en pesos. Según Ber, esto es interpretado por los operadores como una señal de "piso" para el dólar y un "techo" para las tasas en el corto plazo, lo que podría mantener la volatilidad en las próximas jornadas mientras el mercado busca un nuevo equilibrio entre la liquidez disponible y el apetito por activos locales.