Semana negra para los activos argentinos: bajaron las acciones y subió el riesgo país
Las acciones, los bonos soberanos y el riesgo país reflejaron una semana compleja para los activos argentinos, en un escenario condicionado por factores externos. Mientras tanto, el Banco Central aceleró la compra de divisas y consolidó el mayor ritmo de acumulación de reservas desde 2023.

El mercado argentino concluyó una semana desfavorable, con un desempeño que contrastó con varias de las principales novedades macroeconómicas registradas a nivel local. El S&P Merval retrocedió 2,4% en pesos y 3,8% medido en dólares, convirtiéndose en el peor desempeño semanal del índice durante julio.

La magnitud de la baja reflejó la presión que enfrentaron los activos financieros argentinos, incluso en un contexto donde diversos indicadores económicos ofrecieron señales consideradas favorables. Sin embargo, esas mejoras no lograron sostener el precio de las acciones ni evitar la pérdida de valor de los títulos públicos.

El comportamiento del mercado dejó en evidencia que los factores internacionales terminaron teniendo un peso determinante sobre las decisiones de los inversores, desplazando a un segundo plano las noticias positivas provenientes de la economía doméstica.

Los bonos soberanos y el avance del riesgo país

Uno de los principales focos de la semana estuvo en la evolución de los bonos soberanos, cuya caída impactó directamente sobre el indicador de riesgo país.

Como consecuencia de esa baja, el riesgo país aumentó un 4%, ubicándose en 419 puntos, lo que representó su mayor incremento en casi dos meses.

Este movimiento volvió a poner de manifiesto la sensibilidad de los títulos públicos frente al contexto financiero global, aun cuando el escenario interno mostraba algunos indicadores favorables.

Entre los elementos positivos registrados durante la semana se destacaron:

  • La desaceleración de la inflación hasta el 1,9%.
  • La licitación del Tesoro.
  • La recomposición de las reservas internacionales luego del pago de deuda.

Pese a estas novedades, el mercado no encontró suficiente impulso para sostener las cotizaciones de las acciones ni de los bonos, evidenciando que el contexto internacional terminó imponiendo la tendencia predominante.

El contexto internacional condicionó a los activos argentinos

El escenario externo fue señalado como el principal factor que jugó en contra de los mercados locales.

En Estados Unidos, los nuevos datos de inflación modificaron las expectativas de los inversores respecto de la política monetaria de la Reserva Federal, al reducir las probabilidades de una suba de tasas en su próxima reunión.

Al mismo tiempo, otro acontecimiento internacional incrementó la incertidumbre global. El quiebre del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán volvió a impulsar el precio del petróleo, situación que elevó las expectativas inflacionarias para los próximos meses.

En ese marco, el dólar reforzó su papel como activo de refugio, fenómeno que suele traducirse en una mayor cautela por parte de los mercados financieros y en una menor predisposición hacia activos considerados de mayor riesgo, entre ellos los emergentes.

La combinación de estos factores terminó condicionando el desempeño de los activos argentinos durante toda la semana, neutralizando el impacto positivo que podían generar las noticias económicas internas.

El Banco Central mostró el dato más sólido de la semana

Mientras los mercados financieros operaban bajo presión, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) presentó uno de los datos más destacados del período en materia cambiaria.

La autoridad monetaria cerró la semana con el mayor volumen de compras desde el inicio del actual programa de acumulación de reservas.

Durante la última rueda volvió a finalizar con saldo positivo en el mercado oficial y, como resultado de esa dinámica, acumuló compras semanales por 1.154 millones de dólares, constituyendo el mejor registro desde 2023.

El dato marcó además un cambio respecto de la dinámica observada durante junio, período en el que el proceso de acumulación de reservas había mostrado una pérdida de intensidad.

La mejora registrada durante julio reflejó una recuperación significativa del ritmo de compras oficiales y fortaleció la posición del Banco Central en materia de reservas.

La acumulación de reservas recuperó impulso

Los resultados alcanzados durante julio consolidaron una aceleración en la estrategia de acumulación de divisas.

Hasta el momento, el BCRA ya compró 1.444 millones de dólares durante julio, mientras que las adquisiciones netas de todo 2026 alcanzan los 12.619 millones de dólares.

A este desempeño se suma otro dato relevante: la autoridad monetaria logró encadenar 129 ruedas consecutivas con resultado positivo, una secuencia que refleja la continuidad del proceso de compras en el mercado oficial.

Estos números muestran que, mientras los activos financieros atravesaron una semana de pérdidas y volatilidad, el Banco Central consiguió fortalecer su posición mediante una sostenida acumulación de reservas.

Dos realidades que convivieron durante la semana

El balance semanal dejó al descubierto una marcada diferencia entre el comportamiento de los mercados financieros y la evolución de algunos indicadores macroeconómicos.

Por un lado, las acciones, los bonos soberanos y el riesgo país reflejaron el impacto de un contexto internacional adverso, caracterizado por mayores tensiones geopolíticas, cambios en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense y una renovada búsqueda global de activos considerados de refugio.

Por otro, la economía local exhibió señales positivas a través de una inflación del 1,9%, la realización de la licitación del Tesoro, la recomposición de las reservas tras el pago de deuda y un Banco Central que alcanzó el mayor ritmo semanal de compras de divisas desde 2023.

El contraste entre ambos escenarios sintetizó una semana en la que los factores externos terminaron predominando sobre las mejoras registradas a nivel doméstico, condicionando el desempeño del mercado argentino pese al fortalecimiento de algunos de sus principales indicadores macroeconómicos.