UNINOR exige la declaración de la "emergencia industrial" ante una situación terminal en la región
Los referentes industriales de diez provincias se reunieron en Tucumán para advertir sobre el riesgo de miles de puestos de trabajo. Denuncian que la caída del consumo y las importaciones están destruyendo el tejido social del Norte Argentino.

En un escenario de extrema complejidad económica, los representantes del sector fabril de las diez provincias que integran el Norte Grande se dieron cita en la provincia de Tucumán para alzar un reclamo unificado. Bajo la estructura de UNINOR, los presidentes de las uniones industriales manifestaron su "profunda preocupación" ante lo que consideran una situación límite para la producción regional. El encuentro culminó con un pedido formal de declarar la "emergencia industrial" para todo el Norte Argentino, una medida que consideran indispensable para frenar el cierre de empresas y la pérdida de empleo genuino que hoy amenaza la estabilidad de la zona.

La crisis, según advirtieron los dirigentes, no se limita únicamente a las planillas de resultados de las compañías, sino que tiene un impacto directo en la estabilidad de las comunidades. Las entidades subrayaron que el Norte enfrenta hoy una combinación de factores que asfixian la operatividad diaria, poniendo en riesgo el arraigo y el desarrollo territorial en las provincias donde las necesidades básicas insatisfechas son las más altas del país. En este contexto, los industriales remarcaron que no existe un desarrollo social sostenible si no se garantiza primero un desarrollo productivo que sustente a las familias de la región.

El diagnóstico de la crisis y el impacto social

Los industriales nucleados en este bloque regional, que representa a Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, detallaron que el escenario actual está configurado por una caída sostenida del consumo interno y una presión tributaria asfixiante en todos los niveles del Estado. A esto se suma la falta de financiamiento productivo y las altas tasas de crédito, factores que dificultan enormemente sostener la actividad cotidiana. Asimismo, manifestaron su alarma ante la competencia desleal de importaciones que ingresan en condiciones inequitativas, ya sea por circuitos informales o por provenir de países con fuertes subsidios, lo que genera distorsiones que afectan directamente a la producción regional.

El pronunciamiento enfatizó que el Norte Grande no debe ser visto como una periferia o una simple variable de ajuste, sino como un entramado fundamental de trabajo, inversión y producción. Cuando una industria cierra en estas provincias, no se pierde únicamente una línea de producción, sino que se pierden proveedores locales, oportunidades para los jóvenes y se debilita el tejido social de manera irreversible. Los indicadores sociales reflejan esta realidad con crudeza, demostrando que las provincias con menores índices de densidad industrial son precisamente las que encabezan los rankings de necesidades insatisfechas en Argentina.

Hacia una mesa de trabajo y medidas urgentes

Ante la gravedad de los hechos, el sector consideró imprescindible avanzar en una agenda común entre los gobiernos provinciales, la Unión Industrial Argentina y las uniones industriales del Norte. Solicitaron a los gobernadores de la región que se involucren directamente en el problema y propusieron la creación de una mesa de trabajo regional para analizar la crisis y aplicar soluciones antes de que el panorama se agrave. Los industriales esperan que a través de este espacio se evalúen medidas concretas para sostener la producción y el empleo, tales como la implementación de herramientas que ordenen el ingreso de productos importados y la definición de precios de referencia en sectores que resultan estratégicos para la economía local.

Además, el petitorio incluye la necesidad de adoptar alivios impositivos coordinados entre la Nación, las provincias y los municipios, asegurar el acceso a financiamiento productivo genuino y ejecutar un plan de infraestructura que mejore la competitividad del Norte argentino. Los representantes de las diez provincias cerraron su comunicado aclarando que su pedido no consiste en la obtención de privilegios, sino en la exigencia de condiciones justas para producir e invertir en igualdad de oportunidades con otras regiones del país. Para UNINOR, la declaración de la emergencia industrial es el primer paso necesario para proteger el trabajo y el arraigo en un territorio que hoy enfrenta una incertidumbre creciente.