Wanda Nara volvió a quedar en el centro de la escena mediática luego de compartir en sus redes sociales un balance de los momentos más importantes de su año. La publicación, que a primera vista parecía una síntesis habitual de cierre de ciclo, llamó la atención por un detalle clave: la total ausencia de imágenes junto a Martín Migueles, su pareja, en medio de crecientes rumores de crisis y separación.
La empresaria y conductora de MasterChef Celebrity utilizó su cuenta de Instagram para repasar los hitos personales y profesionales del último año. En el carrusel de imágenes incluyó postales familiares junto a sus hijos, escenas de descanso en la playa y registros vinculados a su rol como figura central del exitoso ciclo televisivo. Sin embargo, la omisión de Migueles no pasó desapercibida y fue rápidamente interpretada como una señal de distanciamiento.
En el texto que acompañó la publicación, Nara destacó el cierre de una etapa laboral y anticipó nuevos desafíos para el futuro. "Días de descanso, playa y familia. Anoche se emitió el último programa del año y de este proyecto que me hace tan feliz. Mañana regresamos, pero ya en 2026. Ayer firmé mi renovación, así que habrá muchos más", escribió la conductora, sin mencionar en ningún momento a su pareja.
El gesto cobró especial relevancia al producirse pocos días después de que Claudia Ciardone, modelo y ex participante de Gran Hermano, hiciera públicos supuestos mensajes privados que habría recibido de Migueles. Según relató, el empresario intentó concretar un encuentro íntimo mientras se encontraba de vacaciones con Wanda Nara en Punta del Este, lo que desató una fuerte polémica en el mundo del espectáculo.
Hasta antes de la difusión de esos chats, la pareja mostraba en redes sociales imágenes de aparente armonía durante su estadía en la costa uruguaya. No obstante, tras la viralización de los mensajes atribuidos a Migueles, la conductora tomó una decisión que no pasó inadvertida: dejó de seguirlo en Instagram, un movimiento que sus seguidores detectaron de inmediato y que profundizó las especulaciones sobre una posible ruptura.

La reacción digital de Wanda Nara fue interpretada como un mensaje implícito, sin declaraciones públicas ni explicaciones formales. Ese silencio, lejos de calmar las aguas, alimentó el debate en redes sociales, donde miles de usuarios analizaron cada gesto y manifestaron su apoyo a la empresaria.
Entre los comentarios que se multiplicaron en la publicación, abundaron los mensajes de respaldo a su independencia y fortaleza personal. Frases como "no necesitás compañía para destacar, tenés luz propia", "la ausencia de Migueles no afecta en nada", "brillás sola" y "tu valor no depende de tener un hombre al lado" reflejaron el clima predominante entre sus seguidores. Otros fueron más contundentes al señalar que la exclusión del empresario era una decisión lógica frente a las versiones que circulaban.
En paralelo, Claudia Ciardone amplió su testimonio en distintos programas de televisión. Allí relató que Migueles volvió a contactarla de manera inesperada, pese a que no mantenían vínculo desde mediados de 2023. "Fue extraño que me vuelva a escribir. No era necesario porque no hablé con él nunca más", aseguró. Según su relato, los mensajes comenzaron a principios de diciembre y luego se sumaron llamadas telefónicas.
Ciardone afirmó que el contenido de los mensajes era sugestivo y que la insistencia del empresario tenía un objetivo claro. "Me insistió para verme, obviamente no era para tomar un café porque sé cómo habla él. Yo le dije que no porque estaba en pareja", explicó. Además, sostuvo que conserva los chats y que estaría dispuesta a mostrárselos a Wanda Nara si ella lo solicita. En una definición contundente, describió a Migueles como "mentiroso y mujeriego".
La modelo también recordó episodios previos que, según su testimonio, daban cuenta de un comportamiento reiterado. "Nos estábamos conociendo y él estaba con otras chicas del mismo gimnasio. Ellas me vinieron a increpar y yo no sabía", señaló, y agregó que personas del entorno familiar de Nara ya habían advertido sobre el carácter del empresario.
Mientras la controversia crecía en el plano mediático y digital, Wanda Nara optó por el silencio. Su decisión de excluir a Migueles del balance anual y de cortar el vínculo en redes sociales fue leída como una postura firme frente a situaciones ambiguas en su vida personal. La mayoría de las reacciones del público respaldaron su actitud y destacaron su autonomía, en un cierre de año marcado más por gestos que por palabras.