Luciano Castro: el drama de su internación y las señales de alerta
Tras su internación en un centro de salud, el entorno del actor revela comportamientos erráticos durante la temporada de verano que anticiparon su actual crisis anímica.

La noticia sobre la salud de Luciano Castro ha generado una profunda conmoción en el ámbito del espectáculo nacional. El actor, uno de los galanes más consolidados de la industria, se encuentra actualmente en el centro de la escena mediática no por un estreno teatral o televisivo, sino por su decisión de ingresar a un centro terapéutico. Según ha trascendido, el objetivo de esta medida es "sanar y estar mejor", una confesión que el propio artista le realizó a Moria Casán, quien hoy se posiciona como su máxima persona de confianza dentro del mundo de la farándula.

A medida que se conocen detalles sobre su situación actual, comienzan a emerger relatos que indican que el malestar del actor no es repentino. El periodista Pepe Ochoa reveló información sensible en el programa LAM (América), asegurando que durante las últimas vacaciones en Mar del Plata ya se habían manifestado indicios claros de que algo no funcionaba bien en su interior. De acuerdo con el cronista, su entorno cercano se encontraba en alerta debido a conductas inestables que rompían con su comportamiento habitual y daban señales de que algo malo le pasaba.

Uno de los gestos que más preocupó a sus seres queridos fue su actitud retraída frente a la vida social de la playa. Ochoa explicó que, en pleno sol de las 16:00 horas, Luciano optaba por mantenerse encerrado y encapuchado dentro de la carpa, evitando cualquier contacto con el exterior en un contexto donde el resto de los turistas disfrutaban del clima estival. Esta señal de aislamiento fue interpretada por sus allegados como el síntoma de una crisis profunda e inestabilidad, acrecentada tras su reciente separación de la actriz Griselda Siciliani.

 

La internación de Castro, lejos de mantenerse en el ámbito de la privacidad absoluta, se vio sacudida recientemente por un escándalo interno en el centro médico tras la filtración de su primera imagen en el lugar. La postal fue compartida en las redes sociales de LAM, donde se aseguró que los responsables de exponerlo fueron dos compañeros del galán que la publicaron en Instagram, desatando la furia de los directivos del establecimiento.

En la imagen se lo ve a Castro muy sonriente, con el torso desnudo y realizando ejercicios de fuerza junto a los dos hombres responsables de la publicación. Este hecho ha vulnerado las normas del centro médico, que ahora debe lidiar con la repercusión de una fotografía que expone la intimidad del artista en un momento de vulnerabilidad. El artista habría tomado la decisión de ingresar al centro médico impulsado por un bajón anímico provocado por su ruptura sentimental, buscando un espacio de contención para salir adelante.

 

La voz de Moria Casán ha sido fundamental para entender el estado emocional del artista. La conductora remarcó que Luciano está furioso por las versiones que circularon sobre supuestos problemas de adicción y siente que existe un amarillismo que busca burlarse de él. Según la conductora, el actor necesita "sacarse los fantasmas" y procesar el enojo que le provoca la exposición de su vida privada mientras intenta sanar.

A pesar de este complejo panorama personal, la carrera de Castro no se detiene. El actor ya tiene una fecha de retorno marcada para el 15 de marzo, día en que ha sido citado para retomar sus tareas laborales y comenzar las grabaciones de la segunda temporada de una serie para la plataforma Netflix. El apoyo de su círculo íntimo y los resultados de este retiro terapéutico serán claves para que el actor logre la estabilidad necesaria antes de su regreso definitivo al set de grabación.