Luto en Hollywood: falleció Robert Duvall, el actor que redefinió el cine clásico
El legendario intérprete estadounidense murió este domingo a los 95 años en la paz de su hogar. Su esposa, la salteña Luciana Duvall, confirmó la partida de un artista cuya versatilidad y profundidad definieron siete décadas de la historia del séptimo arte.

El universo cinematográfico enfrenta una pérdida irreparable tras confirmarse el fallecimiento de Robert Duvall, una figura que no solo fue testigo de la evolución de la industria, sino que se convirtió en uno de sus pilares fundamentales. El actor, reconocido mundialmente por su capacidad para dotar de una humanidad estremecedora a cada uno de sus roles, murió este domingo a la edad de 95 años. La triste noticia fue comunicada de manera íntima por su esposa, la salteña Luciana Duvall, quien utilizó las redes sociales para dedicar unas sentidas palabras a quien fue su compañero de vida y uno de los mayores exponentes de la interpretación de nuestro tiempo.

En su mensaje, Luciana describió a Robert como un amado esposo y un querido amigo que falleció rodeado de amor y consuelo en su hogar. Para ella, Duvall trascendía los títulos de ganador del Oscar, director o narrador que el público le asignaba; para su círculo más cercano, él lo era todo. Su pasión por el oficio actoral se manifestaba en un profundo amor por los personajes y una entrega absoluta por encontrar la auténtica esencia humana que cada uno de ellos representaba. Asimismo, Luciana aprovechó la oportunidad para agradecer a las personas que brindaron su apoyo incondicional durante todo este tiempo, solicitando a su vez privacidad para transitar este duelo y celebrar los recuerdos que Bob deja como legado.

Una formación de hierro y el ascenso al estrellato

La historia de Robert Duvall es el relato de una dedicación inquebrantable a la actuación. Hijo de un oficial de la Marina de los Estados Unidos, su vida estuvo marcada inicialmente por la disciplina castrense, llegando a servir dos años en el ejército durante la Guerra de Corea. Esta experiencia de vida, sumada a su rigurosa formación académica y sus años de perfeccionamiento en el teatro de Nueva York, le permitieron forjar una base interpretativa sólida y versátil. Su debut significativo en la pantalla grande ocurrió en el año 1962 con la película To Kill a Mockingbird, donde interpretó al misterioso Boo Radley, un papel que, a pesar de su escaso diálogo, demostró su capacidad para transmitir emociones complejas a través de la presencia física.

Durante la década de 1970, su carrera alcanzó una dimensión colosal bajo la dirección de los grandes cineastas de la época. Su personificación de Tom Hagen, el abogado y consejero de la familia Corleone en The Godfather (1972) y su posterior secuela, lo catapultó a la fama mundial. Hagen se convirtió en el arquetipo de la lealtad y la frialdad intelectual dentro del crimen organizado, un papel que Duvall ejecutó con una contención magistral. Poco después, su versatilidad le permitiría saltar a la sátira bélica en MASH, donde interpretó al inolvidable Frank Burns, y más tarde al drama épico de la Guerra de Vietnam en Apocalypse Now (1979), donde su papel como el coronel Kilgore dejó una huella imborrable en la cultura popular.

El reconocimiento de la industria y su vigencia eterna

El compromiso de Duvall con la autenticidad fue reconocido formalmente por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en 1983, cuando obtuvo el Oscar al Mejor Actor por su trabajo en Tender Mercies. En esta producción, el actor no solo demostró su talento frente a cámara, sino que se involucró profundamente en la creación del personaje al componer parte de la música del mismo. Otros roles destacados incluyeron su retrato de un padre militar inflexible en The Great Santini y su protagónico en la aclamada miniserie de televisión Lonesome Dove, una de sus actuaciones más celebradas por el público estadounidense.

Duvall no fue un actor que se conformara con el éxito comercial; su inquietud creativa lo llevó a escribir, dirigir y producir proyectos personales que exploraban sus propios intereses temáticos, tales como The Apostle (1997)Assassination Tango (2002). Incluso en el tramo final de su vida, se mantuvo activo y vigente participando en producciones como A Civil Action (1998)Widows (2018)12 Mighty Orphans (2021). A lo largo de su trayectoria, fue distinguido con múltiples Globos de Oro y premios Emmy, consolidándose como uno de los actores más respetados por sus pares. Con su partida, Hollywood pierde a una de sus últimas leyendas vivientes, un hombre cuya presencia calmada pero intensa en pantalla redefinió lo que significa ser un actor de carácter.