El paso de Bad Bunny por el estadio de River Plate no fue simplemente una serie de conciertos, sino un evento cultural que paralizó a Buenos Aires y dejó imágenes para la posteridad. En su tercera y última fecha en el Monumental, el artista puertorriqueño terminó de consolidar su idilio con el público argentino en una jornada marcada por dos realidades opuestas: el glamour de los invitados VIP en el escenario y la frustración de cientos de fanáticos que quedaron fuera del recinto debido a maniobras fraudulentas.
"La Casita"
El punto de inflexión de la noche ocurrió durante la interpretación del hit mundial "Tití me preguntó". Como es habitual en su gira, el cantante se trasladó hacia la estructura denominada "La Casita", un segundo escenario ubicado estratégicamente cerca del fondo del estadio. Este espacio está diseñado para generar una atmósfera de mayor cercanía con los espectadores y sirve de plataforma para los invitados sorpresa de cada ciudad.
En esta ocasión, la sorpresa fue mayúscula cuando las pantallas gigantes del estadio enfocaron a una delegación de la élite del espectáculo y la música argentina. La presencia de Wanda Nara fue, sin duda, la que mayor impacto generó. La conductora de MasterChef Celebrity (Telefe) se mostró disfrutando del show junto a un grupo de figuras que representan el presente de la escena urbana nacional:
Lali Espósito
Nicki Nicole
Luck Ra
Tiago PZK
La reacción del público fue inmediata: el estadio explotó en gritos coordinados mientras los teléfonos celulares se multiplicaban para capturar el video que, minutos más tarde, se volvería viral en todas las plataformas digitales. Este cruce entre la cultura pop televisiva liderada por Nara y la potencia musical de figuras como Nicki Nicole y Lali reforzó el concepto de Bad Bunny de integrar el talento local en cada parada de su tour mundial.
La cara amarga: El fraude de los tickets en las inmediaciones
Mientras en el interior del Monumental todo era festividad con tres estadios colmados, en las veredas de la zona de Núñez se vivía una situación de angustia e impotencia. Una joven utilizó su cuenta de TikTok para denunciar que fue víctima de una estafa al adquirir entradas que resultaron ser falsas. "Nos estafaron dos entradas. No compren, son truchas", relató la afectada, quien tuvo que resignarse a escuchar el show desde la calle, viendo el estadio de fondo sin poder ingresar.
Según el testimonio de la joven, las entradas eran réplicas de una calidad alarmante que engañaban incluso al ojo atento:
Tenían un diseño idéntico al oficial.
Estaban impresas en un papel de buena calidad.
Incluían un supuesto comprobante de compra adjunto.
"Parecía todo superlegal, por eso las compramos", explicó con bronca. Sin embargo, al llegar al control de acceso, los escáneres rechazaron los tickets. Lo más preocupante es que no se trató de un hecho aislado. La víctima aseguró que, basándose en lo que pudo observar en los alrededores, "deben ser por lo menos 50 o 200 personas" las que atravesaron la misma situación traumática durante la última noche del artista en el país.
El sospechoso y la advertencia a los fanáticos
Ante la masividad de las estafas, las víctimas dieron aviso inmediato al personal policial que custodiaba el estadio. Los efectivos acompañaron a los damnificados en un intento de identificar al vendedor de los tickets fraudulentos. Según la descripción brindada, el sospechoso sería un hombre de contextura grande, morocho y con el pelo rapado, quien logró escabullirse entre la multitud tras realizar las ventas.
"Ya debe estar en su casa con toda la plata", lamentaron las víctimas tras el operativo infructuoso. La advertencia final de los jóvenes estafados fue clara y contundente para evitar que otros pasen por la misma experiencia: "No compren entradas en la calle". Señalaron que los estafadores suelen aprovechar la desesperación de los últimos momentos para seguir engañando a la gente, especialmente en fechas de alta demanda como fue el cierre de la gira de Bad Bunny en Argentina.