Murió Luis Puenzo, el cineasta que llevó al cine argentino a su primer Oscar
Tenía 80 años y fue una figura central del cine nacional, con una trayectoria marcada por el compromiso y el reconocimiento internacional. Su obra más emblemática, vinculada a la última dictadura, marcó un hito histórico al consagrarse en los premios Oscar de 1986.

El cine argentino perdió a una de sus figuras más influyentes con la muerte de Luis Puenzo, director, guionista y productor que falleció a los 80 años en la ciudad de Buenos Aires. La noticia fue confirmada por la Sociedad General de Autores de la Argentina (Argentores), entidad que expresó públicamente su pesar por la partida del realizador.

En su sitio web, Argentores comunicó: "Con profundo pesar despedimos al destacado guionista, director, productor y socio de nuestra entidad Luis Puenzo, quien falleció hoy, en la ciudad de Buenos Aires, a los 80 años de edad. Desde Argentores enviamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y colegas en este difícil momento". De este modo, la institución reflejó el impacto de la pérdida en el ámbito cultural y profesional.

Puenzo también tuvo un rol institucional relevante al desempeñarse como presidente del INCAA durante el gobierno de Alberto Fernández, consolidando una presencia activa en la política cultural del país.

El hito histórico de "La historia oficial"

El momento más trascendente de su carrera se produjo el 24 de marzo de 1986, cuando Luis Puenzo recibió el primer premio Oscar para un film argentino en la categoría que en ese entonces se denominaba "mejor película extranjera". La distinción fue otorgada a La historia oficial, una obra que se convirtió en un símbolo del cine nacional.

La película abordó una temática profundamente vinculada a la historia reciente del país, al centrarse en los hechos relacionados con la última dictadura cívico-militar. Este enfoque le otorgó una dimensión que trascendió lo cinematográfico, conectando la narrativa con la memoria colectiva.

Durante aquella noche histórica, el director pronunció palabras que quedaron asociadas a ese momento: "Al mismo tiempo que estoy aquí, sobre este escenario, aceptando este honor no puedo dejar de recordar que otro 24 de marzo, hace hoy diez años, sufrimos el último golpe militar en nuestro país. Nunca olvidaremos esa pesadilla, pero ahora estamos empezando a tener nuevos sueños. Gracias". Su discurso estableció un puente entre el reconocimiento internacional y el contexto histórico argentino.

Orígenes y primeros pasos en el cine

Luis Puenzo había nacido el 19 de febrero de 1946 en la ciudad de Buenos Aires. Su formación inicial estuvo vinculada a la publicidad durante la década del 60, un ámbito en el que comenzó a desarrollar su mirada sobre la imagen, aunque con intereses que excedían lo estrictamente comercial.

Ese impulso lo llevó a fundar su propia productora, inicialmente orientada a la publicidad y luego al cine, con la que comenzó a desarrollar proyectos a comienzos de los años 70. Este período estuvo marcado por un contexto convulsionado tanto en la Argentina como a nivel global, lo que también atravesó sus primeras experiencias creativas.

Su debut como director y guionista se produjo con Luces de mis zapatos, una película infantil en la que participó Norman Briski. Posteriormente, en 1975, formó parte de la producción colectiva experimental Las sorpresas, consolidando sus primeros pasos en el ámbito cinematográfico.

La consagración internacional

Tras el período de la dictadura, Puenzo inició el trabajo que marcaría un antes y un después en su carrera. En 1984 rodó La historia oficial, que se estrenó en 1985 y rápidamente alcanzó reconocimiento internacional.

El film, cuyo guion fue escrito junto a Aída Bortnik, contó con las actuaciones de Norma Aleandro y Héctor Alterio, y se centró en la problemática de las apropiaciones durante el gobierno de la dictadura. Esta temática le otorgó una fuerte carga simbólica y la posicionó como una obra de referencia en la lucha por los derechos humanos.

El recorrido internacional de la película incluyó importantes reconocimientos:

  • Premio en Cannes
  • Globo de Oro
  • Premio Oscar a mejor película extranjera

Este conjunto de distinciones consolidó a Puenzo como un referente del cine argentino a nivel global, al tiempo que instaló a su obra como un punto de inflexión en la historia cinematográfica del país.

Un legado entre el cine y la memoria

La figura de Luis Puenzo se construyó a partir de una trayectoria que combinó creación artística, compromiso temático y proyección internacional. Su trabajo no solo logró reconocimiento en los principales escenarios del cine mundial, sino que también se vinculó estrechamente con temas sensibles de la historia argentina.

Su paso por la presidencia del INCAA durante el gobierno de Alberto Fernández sumó una dimensión institucional a su recorrido, reafirmando su influencia en el desarrollo del cine nacional.

La muerte de Puenzo marca el cierre de una etapa significativa para la cultura argentina, atravesada por una obra que supo conectar el lenguaje cinematográfico con la memoria histórica y el reconocimiento internacional. Su legado queda asociado, de manera indeleble, a un momento que transformó para siempre la presencia del cine argentino en el mundo.