Los ataques aéreos rusos contra Ucrania dejaron al menos dos personas muertas durante la noche de este domingo, según informaron las autoridades y fue reportado por AP. Los nuevos episodios se produjeron horas después de que Moscú rechazara los llamados formulados por Alemania para avanzar hacia una desescalada del conflicto.
Los ataques se registraron mientras la guerra entre Rusia y Ucrania continúa intensificándose y mientras las posiciones en la línea del frente permanecen prácticamente sin cambios desde el año pasado.
En Kiev, un hombre fue encontrado muerto luego de que un dron ruso impactara durante la noche contra un edificio no residencial, de acuerdo con el servicio de emergencias de Ucrania.
Otro dron alcanzó un taller de reparación de vehículos de una sola planta. El impacto provocó un incendio y los bomberos trabajaron para combatir las llamas hasta las primeras horas del domingo. La ofensiva también alcanzó durante la noche y hasta el domingo a la región de Odesa, en el sur de Ucrania. Las fuerzas rusas atacaron varias veces esa zona, que rodea al principal puerto ucraniano sobre el mar Negro.
Según informó el jefe de la administración militar local, Oleh Kiper, una persona murió y otras dos resultaron heridas como consecuencia de los ataques registrados en la región.
Moscú rechazó los pedidos de Berlín
Los nuevos ataques se produjeron después de que Moscú rechazara los pedidos de Alemania para reducir la escalada del conflicto. La posición rusa fue expresada por el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, quien restó importancia a una reunión mantenida con su homólogo alemán, Johann Wadephul, durante el encuentro anual de líderes mundiales de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Se trató, según la información proporcionada, del que se considera el primer encuentro cara a cara entre los responsables de la diplomacia rusa y alemana desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Moscú en 2022.
La reunión tuvo lugar en Nueva York y se concretó a pedido del ministro alemán de Exteriores.
Sin embargo, Lavrov cuestionó el alcance de la conversación y sostuvo que Wadephul se limitó a reiterar la posición oficial de Alemania contra Rusia. El canciller ruso afirmó que el ministro alemán "simplemente reiteró su posición oficial condenando a Rusia". Luego, Lavrov planteó: "Ustedes mismos pueden juzgar si eso cuenta como diálogo o no".
Sus declaraciones reflejaron la distancia existente entre las posiciones de ambos gobiernos, incluso en un encuentro que había generado expectativas en torno a la posibilidad de abrir un canal de comunicación entre Berlín y Moscú.
Alemania plantea una eventual mejora de la relación
Por su parte, Wadephul manifestó una disposición favorable a mejorar la relación entre Alemania y Rusia, aunque vinculó esa posibilidad a un cambio concreto en la postura del liderazgo ruso.
Según un funcionario de la delegación alemana, el ministro señaló que para avanzar hacia una mejor relación debía existir una disposición genuina del liderazgo ruso para poner fin a la guerra en Ucrania. De esta manera, el planteo alemán quedó condicionado al final de la guerra, mientras que la respuesta de Lavrov puso en duda que la reunión de Nueva York pudiera ser considerada un verdadero diálogo.
La tensión diplomática se produce además en un momento en que las acciones militares continúan desarrollándose y la guerra aérea entre ambos países mantiene una intensidad creciente.
Una guerra aérea cada vez más intensa
Mientras las posiciones en la línea del frente permanecen prácticamente sin cambios desde el año pasado, Moscú ha incrementado durante los últimos meses el empleo de distintos tipos de armamento contra territorio ucraniano.
Según la información proporcionada, Rusia ha utilizado:
- Misiles de crucero.
- Misiles balísticos.
- Potentes bombas planeadoras.
- Drones a reacción.
Del otro lado, Ucrania también mantiene sus ataques a distancia contra objetivos dentro de Rusia. Los drones de largo alcance ucranianos han atacado refinerías de petróleo y empresas rusas, en una dinámica que mantiene activa la confrontación aérea pese al estancamiento registrado en las posiciones de la línea del frente.
El resultado es un escenario en el que, aunque las posiciones terrestres no presentan grandes modificaciones desde el año pasado, las operaciones aéreas continúan desarrollándose con intensidad.
La relación entre Rusia y Alemania se deterioró
El vínculo entre Moscú y Berlín atraviesa además un período de creciente deterioro. Durante las últimas semanas, las relaciones entre Rusia y Alemania se tensaron todavía más luego de un intento de ataque con drones ocurrido el mes pasado en el aeropuerto de Leipzig.
Berlín atribuyó ese episodio al Kremlin, incorporando un nuevo elemento de tensión a una relación ya marcada por el conflicto en Ucrania. El episodio contribuyó a profundizar las diferencias entre ambos gobiernos, en un contexto en el que Alemania reclama una reducción de la escalada y Rusia sostiene una posición que no muestra señales de aceptar ese pedido.
La reunión mantenida en Nueva York entre Wadephul y Lavrov representó, en ese marco, un contacto diplomático relevante por tratarse del primer encuentro cara a cara entre ambos desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.
Sin embargo, las declaraciones posteriores mostraron que las posiciones permanecen alejadas.
Dos escenarios que reflejan la continuidad del conflicto
Los ataques registrados en Kiev y Odesa ilustran la continuidad de las operaciones militares mientras, en el plano diplomático, tampoco se observan señales de una reducción inmediata de las tensiones.
En Kiev, el impacto de un dron ruso contra un edificio no residencial provocó la muerte de un hombre. Otro aparato alcanzó un taller de reparación de vehículos, donde se produjo un incendio que requirió la intervención de los bomberos hasta las primeras horas del domingo.
En Odesa, los ataques fueron reiterados durante la noche y dejaron una persona muerta y dos heridas, según informó Oleh Kiper.