La búsqueda de Juan Ignacio Debandi Álvarez, un biólogo argentino de 36 años oriundo de General Rodríguez, suma ya tres meses sin novedades concretas sobre su paradero. El caso tomó dimensión internacional luego de que Interpol emitiera una alerta amarilla, un mecanismo utilizado para localizar personas desaparecidas y coordinar esfuerzos entre distintos países.
El último contacto que el joven mantuvo con su familia fue el 11 de enero, cuando realizó una videollamada. Desde entonces, no se volvió a tener información directa sobre su situación. La incertidumbre creció con el paso de los días y se consolidó como un caso de preocupación tanto para sus allegados como para las autoridades.
El rastro perdido en el sur de Francia
El seguimiento de sus movimientos permitió establecer que Debandi se encontraba en el sur de Francia. Su rastro se pierde el 18 de enero en Cassis, una ciudad costera cercana a Marsella. Ese dato marca el último punto geográfico confirmado en la investigación.
Según se pudo reconstruir, al día siguiente tenía previsto abordar un vuelo con destino a Barcelona, España. Sin embargo, ese traslado nunca se concretó, ya que el biólogo no abordó el avión, lo que profundizó las dudas sobre lo ocurrido en esas horas clave.
A partir de ese momento, se activaron operativos de búsqueda en distintos países europeos, sin resultados concluyentes hasta el momento.

Un operativo internacional
La intervención de Interpol permitió ampliar el alcance de la investigación y establecer posibles rutas de desplazamiento. De acuerdo con la información difundida por el organismo internacional, existen varios países en los que Debandi podría haber estado o intentado ingresar.
Entre los destinos señalados se encuentran Países Bajos, Dinamarca, Irlanda, Alemania, España y República Checa. En paralelo, se desarrollaron operativos de búsqueda en Francia, España e Irlanda, país en el que el argentino había residido previamente. La coordinación entre distintas jurisdicciones refleja la complejidad del caso y la necesidad de cooperación internacional para avanzar en la investigación.
Datos clave para su identificación
Con el objetivo de facilitar su localización, Interpol difundió una serie de características físicas distintivas de Debandi. Estos datos resultan fundamentales para cualquier persona que pueda haberlo visto o tenga información relevante.
Entre los rasgos identificatorios se destacan:
- Tatuaje en la espalda, a la altura del omóplato derecho, con el logo de las iniciales HD
- Cicatriz pequeña en la nariz, entre las cejas
- Uso de lentes
- Cabello castaño
La difusión de estas características apunta a ampliar las posibilidades de reconocimiento en distintos contextos y países.
La búsqueda
Mientras avanzan las investigaciones oficiales, familiares y amigos de Debandi desplegaron una intensa campaña en redes sociales para obtener información sobre su paradero. A través de publicaciones en distintos idiomas, buscan llegar a comunidades de latinoamericanos en Europa y a cualquier persona que pueda aportar datos.
Uno de los mensajes difundidos señala: "Juan Ignacio Debandi Álvarez, ciudadano argentino/español - 36 años. Último paradero conocido: Drogheda, Irlanda. Posible destino: Dinamarca (enero aprox.). Situación: No ha tenido contacto con amigos ni familiares desde el 11 de enero. Pedimos la colaboración de todos: Si lo viste, tenes información o sabes algo, por favor, comunícate".
La estrategia incluye la circulación de flyers en inglés y en español, con el objetivo de maximizar el alcance de la búsqueda.
Para quienes puedan aportar información, se habilitaron canales de contacto directos:
- Teléfono: +54 9 11 5652 4380
- Correo electrónico: [email protected]
La familia insiste en la importancia de cualquier dato, por mínimo que parezca, para avanzar en la localización.
Trayectoria profesional y últimos movimientos
Debandi desarrolló una trayectoria profesional vinculada a la biología. Durante ocho años se desempeñó como profesor auxiliar de laboratorio en la Universidad Nacional de Luján, y posteriormente sumó dos años de experiencia en una compañía avícola.
En Europa, residió en Barcelona y, desde finales de abril de 2024, se instaló en Drogheda, Irlanda, donde trabajó en una empresa del sector cárnico. Su recorrido profesional lo llevó a planificar nuevos proyectos: en noviembre de 2025 presentó su renuncia con la intención de continuar su carrera en Dinamarca.
Sin embargo, ese plan no llegó a concretarse. Su paso por Francia, donde finalmente se perdió su rastro, quedó como el último registro dentro de una secuencia de movimientos que hoy son objeto de investigación.
Una búsqueda abierta
A tres meses de su desaparición, el caso de Juan Ignacio Debandi Álvarez permanece abierto y sin respuestas definitivas. La combinación de operativos internacionales, la intervención de Interpol y la movilización de su entorno reflejan la magnitud de los esfuerzos desplegados.
La ausencia de contacto desde el 11 de enero y la falta de registros posteriores al 18 de enero en Cassis configuran un escenario de incertidumbre que mantiene activa la búsqueda. En este contexto, las autoridades y la familia coinciden en un punto central: cualquier información puede ser clave para reconstruir el recorrido del biólogo argentino y avanzar hacia su localización.