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Tensión global

Irán desafió el bloqueo de EE.UU.: "El enemigo quedará atrapado en un vórtice mortal"

La Guardia Revolucionaria respondió con una amenaza directa al anuncio de Donald Trump sobre el estrecho de Ormuz, mientras fracasaban en Islamabad casi 20 horas de negociaciones centradas en el programa nuclear iraní.

12 Abril de 2026 15.00

La tensión entre Irán y Estados Unidos sumó este domingo un nuevo capítulo de máxima gravedad luego de que los Guardianes de la Revolución respondieran al anuncio del presidente Donald Trump sobre el bloqueo naval del estrecho de Ormuz.

A través de un posteo en la red social X, el comando naval iraní afirmó que "todo el tráfico está bajo el control total de las fuerzas armadas", dejando en claro que la vía marítima estratégica permanece bajo supervisión de Teherán. El mensaje estuvo acompañado por una advertencia directa: "El enemigo quedará atrapado en un vórtice mortal en el estrecho si da un paso en falso".

En la misma línea, la fuerza iraní endureció aún más el tono al señalar que "cualquier embarcación militar que, bajo cualquier pretexto o justificación, intente aproximarse al estrecho de Ormuz será considerada una violación del alto el fuego y será objeto de una respuesta contundente". La declaración se conoció pocas horas después del mensaje de Trump en Truth Social, donde anunció que la Marina estadounidense interceptará todo barco que haya pagado peaje a Irán.

El estrecho de Ormuz, centro del conflicto

El estrecho de Ormuz volvió a colocarse en el centro de la disputa geopolítica y económica. Antes de su cierre efectivo por parte de Irán, por esa ruta circulaba una quinta parte del petróleo mundial, lo que lo convirtió en el principal punto de fricción entre Washington y Teherán desde el inicio de la crisis.

La reapertura del paso marítimo fue uno de los ejes centrales de las casi 20 horas de negociaciones celebradas en Islamabad, capital de Pakistán, entre delegaciones de ambos países. Sin embargo, las conversaciones concluyeron sin acuerdo, profundizando la incertidumbre sobre la continuidad de la tregua temporal de dos semanas.

Trump acusó a Irán de haber prometido la apertura del estrecho y de incumplir deliberadamente ese compromiso. En sus publicaciones sostuvo que Teherán aseguró haber colocado minas en el agua, aunque remarcó que gran parte de su capacidad naval y de sus supuestos "lanzadores de minas" ya habrían sido destruidos.

Entre las medidas anunciadas por Washington se destacan:

  • Inicio del desminado del estrecho por parte de la Armada estadounidense.
  • Intercepción de todo buque en aguas internacionales que haya pagado peajes a Teherán.
  • Bloqueo inmediato a cualquier barco que intente entrar o salir de Ormuz.
  • Advertencia militar directa sobre una eventual ofensiva mayor contra Irán

El fracaso de Islamabad y la cuestión nuclear

Detrás de la nueva escalada aparece como detonante central el fracaso de las negociaciones en Islamabad, facilitadas por Pakistán. La delegación estadounidense estuvo encabezada por el vicepresidente JD Vance y el enviado especial Steve Witkoff, quienes no lograron que Irán aceptara abandonar sus ambiciones nucleares, punto considerado innegociable por la Casa Blanca.

Trump sintetizó la ruptura diplomática con una definición tajante: "Hay una sola cosa que importa: Irán no está dispuesto a abandonar sus ambiciones nucleares", para reiterar luego una de sus principales líneas rojas: "¡Irán nunca tendrá un arma nuclear!".

Antes de abandonar Islamabad, Vance había señalado que Washington había presentado su "oferta final y mejor", dejando la decisión en manos de Teherán. La contraparte iraní también se retiró sin acuerdo y argumentó que Estados Unidos "no pudo ganarse la confianza" de sus negociadores.

Una tregua bajo presión

La crisis actual tiene como antecedente directo el conflicto desencadenado el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán, provocando una represalia de Teherán que sacudió a toda la región y generó fuertes impactos sobre la economía mundial.

La tregua temporal de dos semanas, acordada para abrir una ventana diplomática, enfrenta ahora su momento más delicado. El endurecimiento del discurso iraní, la decisión estadounidense de bloquear Ormuz y el fracaso de la instancia negociadora en Pakistán configuran un escenario de máxima volatilidad militar y energética.

Así, el estrecho más sensible para el comercio petrolero global vuelve a quedar en el ojo de la tormenta, mientras las amenazas cruzadas y la falta de avances diplomáticos alimentan el riesgo de una nueva escalada en el Golfo Pérsico.