Confirmaron la muerte de Agustín Randazzo, el argentino desaparecido del choque de trenes
El diseñador argentino de 51 años vivía en el país ibérico desde 2002 y viajaba en el coche número 8 de un tren de alta velocidad que chocó contra otra formación. Su muerte fue confirmada por su amigo Roberto Piazza, mientras las autoridades españolas elevaron a 74 el número provisional de fallecidos y avanzan en la investigación del siniestro.

La tragedia ferroviaria ocurrida en Toledo, España, sumó una nueva víctima argentina. Agustín Randazzo, de 51 años, quien permanecía desaparecido desde el choque entre dos trenes de alta velocidad, fue encontrado sin vida, según confirmó el diseñador Roberto Piazza, amigo del hombre, durante una entrevista con LN+.

La noticia llegó después de horas de incertidumbre para sus familiares y allegados, que aguardaban información sobre su paradero desde el momento del accidente. Piazza explicó que había mantenido contacto con amigos de Randazzo y que recibió la confirmación poco antes de realizar sus declaraciones públicas.

"Tengo contacto con amigos, hace media hora llegó el mensaje de que lo habían encontrado, lo encontró la guardia civil", afirmó el diseñador.

En sus declaraciones, Piazza también recordó el vínculo personal que mantenía con el argentino y destacó la relación que habían construido durante los años en que Randazzo vivió en Madrid.

"Fue una persona maravillosa conmigo y mi pareja y sus amigos. Un tipo super copado y divertido. Cuando estaba viviendo en Madrid, él siempre me ayudó. Estaba en pareja con un chico nuevo. Hasta hace un rato lo estaban buscando pero ya se conoció que la Guardia Civil encontró el cuerpo", señaló.

El testimonio reflejó el impacto de la noticia entre las personas cercanas al hombre, que habían seguido las tareas de búsqueda con la esperanza de encontrarlo con vida. La confirmación de su fallecimiento puso fin a esa espera y permitió conocer el desenlace de una búsqueda que había comenzado tras la colisión ferroviaria.

Vivía en España desde 2002 

Randazzo residía en España desde 2002 y realizaba un trayecto habitual por motivos laborales entre Madrid y Sevilla. El día del accidente viajaba en un tren de alta velocidad que impactó contra otra formación perteneciente a la empresa Iryo.

Según la información difundida, el argentino se encontraba en el coche número 8 del convoy involucrado en el siniestro. Desde el momento de la colisión, sus familiares y amigos dejaron de tener contacto con él y comenzaron a buscar información sobre su situación.

La falta de noticias alimentó la preocupación de sus allegados, que aguardaban novedades oficiales mientras avanzaban las tareas de rescate y la identificación de las víctimas. La confirmación del hallazgo de su cuerpo se produjo en medio de un operativo que continuaba desarrollándose en la zona del impacto.

Antes de conocerse el desenlace, Rafael García Juanicó, identificado en la información difundida como una persona cercana al caso, había explicado a LA NACION la incertidumbre que rodeaba la búsqueda.

"Estaba viajando el coche ocho del AVE en dirección a Toledo. Desde el accidente que no tenemos contacto con él. Estamos esperando novedades y cruzamos los dedos para que aparezca", declaró.

La referencia al coche en el que viajaba permitió ubicar a Randazzo dentro del tren siniestrado, mientras las autoridades y los equipos de rescate trabajaban para identificar a las personas fallecidas y establecer la situación de quienes habían sobrevivido.

Su hermano viajó a Madrid

Ante la ausencia de respuestas oficiales sobre el paradero de Randazzo, su hermano viajó a Madrid para radicar una denuncia formal en una dependencia policial. El familiar también aportó muestras de ADN para colaborar con las tareas de identificación de las víctimas del accidente.

Además, se trasladó hacia Toledo con el objetivo de recorrer los hospitales a los que habían sido derivados los sobrevivientes del desastre. La búsqueda incluyó así gestiones ante las autoridades policiales y la recopilación de información en los centros sanitarios que recibieron a las personas afectadas por la colisión.

La participación de la familia se produjo en un contexto de incertidumbre, mientras se intentaba determinar quiénes habían muerto, quiénes continuaban desaparecidos y cuáles eran las condiciones de los heridos.

Las tareas de identificación adquirieron especial importancia debido a la magnitud del siniestro y a la cantidad de víctimas involucradas. En el caso de Randazzo, sus allegados habían aguardado información desde el accidente, sin poder establecer contacto con él hasta que se conoció el hallazgo de su cuerpo.

La confirmación comunicada por Piazza permitió cerrar esa búsqueda, aunque las autoridades españolas continuaban con los procedimientos correspondientes para esclarecer las circunstancias del choque y completar la identificación de las víctimas.

Randazzo, el segundo argentino fallecido

Con la confirmación de su muerte, Agustín Randazzo se convirtió en el segundo argentino fallecido en el accidente ferroviario de España. Su caso se suma al de Ana Martina Conte Grand, una podóloga sanjuanina de 32 años que vivía en Andalucía y que también murió como consecuencia de la colisión.

Conte Grand viajaba en el coche número 7, acompañada por su hermano Zacarías, quien sobrevivió al desastre. La muerte de ambos argentinos quedó incorporada a una tragedia que provocó decenas de víctimas y heridos, mientras continuaban las tareas de rescate y los peritajes judiciales.

Los dos casos tuvieron como punto común la presencia de ciudadanos argentinos en los trenes involucrados y la incertidumbre que rodeó la identificación de las personas afectadas durante las primeras horas posteriores al impacto. En el caso de Randazzo, la desaparición había generado una búsqueda sostenida por parte de sus familiares y amigos. La intervención de su hermano, que viajó a Madrid para realizar la denuncia y aportar material genético, formó parte de los esfuerzos para obtener información sobre su paradero.

La confirmación de su fallecimiento amplió el impacto de la tragedia entre la comunidad argentina vinculada con España, al conocerse que otro compatriota había perdido la vida en el choque.

El balance oficial ascendió a 74 muertos

Mientras se confirmaba la identidad de nuevas víctimas, las autoridades españolas difundieron un informe preliminar que elevó a 74 el número de fallecidos por la colisión de los dos trenes de alta velocidad.

La cifra fue publicada este jueves por la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil de España (AITAT).

De acuerdo con ese organismo, el número de muertos continuaba siendo provisional y todavía quedaba por confirmar un número "muy elevado" de heridos. La información representó la primera comunicación oficial de esa autoridad sobre la cantidad de fallecidos en el accidente.

Hasta entonces, las cifras difundidas habían sido proporcionadas por funcionarios que se encontraban en el lugar de la colisión. El nuevo informe incorporó un balance preliminar elaborado por el organismo encargado de la investigación técnica de accidentes e incidentes en los ámbitos ferroviario, marítimo y de aviación civil.