Díaz-Canel desafía a Trump y descarta renunciar: "No forma parte de nuestro vocabulario"
En su primera entrevista con una cadena de Estados Unidos, el presidente cubano rechazó de manera tajante la posibilidad de dejar el poder. El pronunciamiento se produjo en medio de una creciente presión de Washington, nuevas exigencias de cambios políticos y la crisis energética que atraviesa la isla.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este jueves la posibilidad de renunciar a su cargo durante una entrevista con la cadena NBC, la primera que concede a un medio televisivo estadounidense.

La definición fue directa y sin matices: "Renunciar no forma parte de nuestro vocabulario", respondió cuando la periodista le preguntó si había evaluado dimitir para "salvar a su país".

Lejos de limitarse a una negativa, Díaz-Canel profundizó el argumento sobre la legitimidad de su cargo. Señaló que en Cuba "quienes ocupan puestos de liderazgo no son elegidos por el gobierno estadounidense ni cuentan con un mandato de dicho gobierno", y remarcó que la isla cuenta con "un Estado libre y soberano", con autodeterminación e independencia, por lo que "no está sujeta a los designios de Estados Unidos".

La presión de Washington 

La declaración del mandatario cubano se produjo en un contexto de aumento de la presión de la administración de Donald Trump, que impulsa un cambio de régimen en la isla.

Según la información de base, Trump expresó abiertamente la idea de "tomar" Cuba, mientras su gobierno define al sistema cubano como una "amenaza" para la seguridad nacional estadounidense. A eso se suma la caracterización de la isla como "una nación fallida" y el bloqueo de los envíos petroleros que Venezuela destinaba a La Habana desde la captura de Nicolás Maduro en Caracas.

En ese escenario, Díaz-Canel insistió en que cualquier evaluación sobre su continuidad sólo corresponde al pueblo cubano. "Si el pueblo cubano entiende que yo no estoy capacitado para el cargo, que no he estado a la altura de las circunstancias, entonces yo no debería ocupar la posición de presidente. Yo responderé ante ellos".

Acto seguido, volvió a marcar límites frente a Washington: "No son los Estados Unidos quienes pueden imponernos nada", y agregó que el gobierno norteamericano, por la política hostil aplicada contra Cuba, "no tiene autoridad moral para exigir nada".

El cruce por la pregunta sobre su renuncia

Uno de los momentos más tensos de la entrevista se produjo cuando Díaz-Canel se mostró molesto por la consulta sobre una eventual dimisión. El mandatario replicó preguntando si la periodista podría formularle la misma pregunta a Trump o si se trataba de una inquietud "por orden del Departamento de Estado".

Aun así, dejó abierta la puerta a una negociación bilateral, aunque con una condición central: "Podemos negociar pero sobre la mesa sin presiones o intentos de una intervención estadounidense".

Rubio, Rusia y el petróleo en el centro de la tensión

El escenario bilateral sumó en las últimas semanas nuevos actores y movimientos diplomáticos. El mes pasado, Marco Rubio aseguró que el sistema económico cubano está fallido y sugirió la posibilidad de un cambio de Gobierno, al tiempo que reclamó cambios políticos profundos a los que definió como "dirigentes incompetentes".

Pese a la tensión, Estados Unidos permitió el desembarco de crudo de un buque cisterna ruso hace diez días, un movimiento que fue seguido este jueves por la visita a La Habana del viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov.

El funcionario anunció un segundo envío de petróleo desde Moscú hacia la isla, con el objetivo de romper el cerco impuesto por la administración Trump.

La crisis interna y la explicación oficial

En el trasfondo del endurecimiento diplomático aparece la crisis económica y energética cubana, que las autoridades de la isla atribuyen a una combinación de factores.

Entre los elementos señalados figuran:

  • El endurecimiento del embargo estadounidense impuesto en 1962
  • La baja productividad de la economía cubana
  • El colapso del turismo
  • La interrupción de suministros petroleros clave

Ese cuadro explica la sensibilidad política del momento y la contundencia con la que Díaz-Canel eligió responder.

En su primera aparición ante una cadena de Estados Unidos, el presidente cubano dejó asentada una línea sin concesiones: su continuidad sólo depende del juicio del pueblo cubano y no de la presión de Washington, en un momento donde la disputa geopolítica, la energía y el futuro institucional de la isla vuelven a quedar entrelazados.