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León XIV presentó su primera encíclica y llamó a "desarmar la Inteligencia Artificial"

El Papa presentó "Magnifica humanitas", un documento centrado en la custodia de la persona humana frente al avance de la Inteligencia Artificial. En un mensaje de fuerte contenido social y ético, pidió liberar a la tecnología de las lógicas de exclusión y reclamó que sea puesta al servicio del bien común.

25 Mayo de 2026 09.58

León XIV presentó este 25 de mayo su primera encíclica, titulada Magnifica humanitas, un documento dedicado a reflexionar sobre "la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial".

La presentación se realizó en el Aula del Sínodo y marcó un hecho inédito dentro de la historia reciente de la Iglesia: nunca antes un Papa había estado presente durante la exposición pública de uno de sus documentos magisteriales. Además de cardenales y profesores, participaron expertos en alta tecnología, un gesto que el propio Pontífice vinculó con la gravedad del momento histórico y con la necesidad de debatir el impacto de las nuevas herramientas digitales sobre la humanidad.

En el centro del mensaje apareció una definición contundente: la Inteligencia Artificial debe ser "desarmada". Según sostuvo el Papa, la tecnología necesita ser liberada de "lógicas que la transforman en instrumento de dominio, exclusión o muerte".

El Pontífice presentó el debate tecnológico como una de las grandes cuestiones de época y comparó el escenario actual con los profundos cambios provocados por la revolución industrial durante el pontificado de León XIII.

El paralelo histórico con León XIII y la revolución industrial

Durante su exposición, León XIV recordó que hace 135 años León XIII observó las transformaciones sociales derivadas de la industrialización, especialmente las condiciones de vida de obreros y familias empobrecidas, y entendió que la Iglesia no podía permanecer ajena a esa realidad.

En aquel contexto nació la encíclica Rerum Novarum, considerada uno de los documentos fundamentales de la doctrina social de la Iglesia.

El actual Pontífice explicó que hoy la Inteligencia Artificial representa una nueva transformación histórica capaz de alterar la vida humana en múltiples dimensiones. Por eso, señaló que se siente llamado a mirar este proceso "con los ojos de la fe, con la lucidez de la razón, con la apertura al misterio y con los gritos de los pobres y de la tierra". La firma simbólica de Magnifica humanitas el 15 de mayo, fecha de publicación de Rerum Novarum, buscó precisamente establecer ese vínculo histórico entre ambos pontificados y entre dos momentos de profundas transformaciones sociales y tecnológicas.

La Inteligencia Artificial y sus efectos sobre la vida cotidiana

El Papa sostuvo que la Inteligencia Artificial ya influye sobre numerosos aspectos de la vida cotidiana, moldea decisiones y modifica incluso la manera en que se desarrollan las guerras.

Según explicó, las cerca de 200 páginas de la encíclica son el resultado de una reflexión de diez años dentro de la Santa Sede sobre las nuevas tecnologías y sus consecuencias sociales, éticas y humanas.

En ese marco, León XIV advirtió sobre distintas preocupaciones vinculadas al uso de algoritmos y sistemas automatizados. Entre los puntos mencionados por el Pontífice aparecen:

  • Sistemas de armas cada vez más autónomos y fuera del control humano.
  • Algoritmos que podrían impedir el acceso a la atención médica.
  • Restricciones vinculadas al trabajo y a la seguridad.
  • Decisiones basadas en datos afectados por prejuicios e injusticias.

El Papa también remarcó que existen personas que quedan excluidas de las decisiones vinculadas a estas tecnologías y sostuvo que muchas veces "resuena el silencio de quienes no tienen voz".

Una encíclica nacida de la escucha

León XIV explicó que el documento tiene una raíz común: la escucha. En ese sentido, señaló que durante el proceso de elaboración recibió aportes y testimonios de múltiples sectores vinculados directa o indirectamente con el desarrollo tecnológico.

Entre ellos mencionó:

  • Científicos e ingenieros que trabajan en tecnologías destinadas a aliviar sufrimientos.
  • Líderes políticos y funcionarios públicos que buscan normas justas.
  • Padres y docentes preocupados por el futuro de las nuevas generaciones.

El Pontífice aseguró que todas esas voces ayudaron a construir una reflexión centrada en la dignidad humana y en los desafíos éticos planteados por la Inteligencia Artificial. A partir de ese proceso, afirmó haber llegado a una conclusión que definió como "inquietante": la necesidad de "desarmar la IA".

"Desarmar" para construir una sociedad más humana

El Papa reconoció que la palabra "desarmar" es fuerte, pero sostuvo que fue elegida deliberadamente porque el momento histórico requiere expresiones capaces de despertar conciencias y señalar caminos posibles para la humanidad.

En ese contexto, estableció una comparación con el compromiso histórico de la Iglesia en favor del desarme nuclear. Según explicó, así como la energía nuclear debe estar al servicio de la paz y de la dignidad humana, la Inteligencia Artificial también debe orientarse hacia el bien común.

León XIV sostuvo además que las decisiones tecnológicas nunca pueden separarse de la conciencia y de la responsabilidad ética. "La paz, no solo la ausencia de guerra, es la justicia en acción. Pero cuando la tecnología debilita nuestro sentido crítico, es la paz misma la que está en riesgo", afirmó durante la presentación de la encíclica.

El Pontífice agregó que el desarme tecnológico por sí solo no alcanza y que también es necesario construir nuevas formas de convivencia humana.

El recuerdo de Perú y la reconstrucción colectiva

En otro de los pasajes de su intervención, León XIV evocó una experiencia personal vinculada a sus años de misión en Perú. Recordó particularmente las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño en 2017, cuando numerosas familias perdieron sus viviendas y gran parte de la infraestructura quedó destruida por el avance del agua y el barro.

A partir de esa experiencia, el Papa afirmó que reconstruir no significa únicamente reemplazar aquello que fue destruido, sino también reparar vínculos, restablecer la confianza y recuperar la esperanza.

"Nadie reconstruye solo", expresó el Pontífice, al tiempo que planteó que el desafío de orientar la Inteligencia Artificial hacia el bien común requiere un esfuerzo colectivo. En ese sentido, sostuvo que solo mediante una mirada integral será posible construir un futuro para toda la familia humana y no únicamente para sectores privilegiados.

La propuesta de la Iglesia frente al avance tecnológico

León XIV señaló que la Iglesia no pretende ofrecer respuestas técnicas ni reemplazar a quienes poseen conocimientos especializados sobre tecnología.

Sin embargo, afirmó que la institución puede aportar una mirada centrada en lo humano, recordando que cada persona es única, irrepetible y dotada de conciencia, libertad e inteligencia. En el cierre de su discurso, el Pontífice convocó a todos los miembros de la Iglesia y de la familia humana a escucharse mutuamente, afrontar los desafíos del presente y cooperar en la construcción de una sociedad más humana y fraterna.

Finalmente, expresó su deseo de que el lanzamiento de Magnifica humanitas marque el inicio de una nueva etapa de "artesanos de la esperanza", capaces de continuar construyendo una obra común frente a los desafíos tecnológicos del tiempo actual.