El crudo relato de uno de los argentinos secuestrados por el régimen chavista
Gustavo Gabriel Rivara, recientemente liberado, describe las torturas psicológicas y el sistema de "moneda de cambio" que impera en Caracas. Su testimonio revela una estructura de detenciones arbitrarias sin proceso judicial bajo el mando de Delcy Rodríguez. Mientras tanto, Nahuel Gallo y Germán Giuliani siguen retenidos en Venezuela.

La prisión de El Helicoide, en Caracas, se ha consolidado como el símbolo más oscuro de la represión en Venezuela. El testimonio de Gustavo Gabriel Rivara, ciudadano argentino que permaneció cautivo en dicho recinto desde 2024, ofrece una perspectiva desgarradora sobre lo que ocurre tras los muros de lo que describe como un lugar "sucio y decrépito". Su relato, recogido por la Agencia Noticias Argentinas y Radio Rivadavia, no solo expone las condiciones infrahumanas de detención, sino que desnuda un sistema de persecución política y extorsión internacional.

El caso de Rivara ha sido formalmente calificado como una detención arbitraria por el Gobierno argentino. Según su testimonio, fue interceptado en una estación de autobuses en un poblado llamado Barina, cuando apenas llevaba poco más de dos semanas en el país y se disponía a regresar a Colombia. "Me detuvieron solo por ser argentino", aseveró con contundencia, señalando que el aparato de seguridad venezolano no requiere de razones jurídicas para privar de la libertad a civiles.

Rivara explicó que existe un protocolo sistemático para con los ciudadanos extranjeros:

Interceptación: Los extranjeros son detenidos por la policía sin cargos formales.

Entrega al SEBIN: Tras la captura inicial, son presentados ante el Servicio Bolivariano de Informaciones (SEBIN).

Chantaje Internacional: El objetivo final es utilizarlos como "moneda de cambio" para ejercer presión o chantaje hacia otros gobiernos y países.

Esta situación no es aislada, ya que Rivara recordó que otros dos compatriotas, Nahuel Gallo y Germán Giuliani, permanecen aún bajo las mismas condiciones de cautiverio.

Tortura psicológica y desidia

Las condiciones dentro de El Helicoide están diseñadas para quebrar la voluntad de los detenidos. Rivara relató que el establecimiento se encuentra en un estado de abandono total y que el régimen de vigilancia está enfocado en el desgaste mental. "No te permiten dormir correctamente", explicó el exdetenido, detallando que los guardias pasan lista y despiertan a los reclusos muy temprano para mantenerlos "todo el tiempo alerta".

La desesperación dentro de la prisión alcanza niveles críticos. Rivara proporcionó un dato escalofriante que ilustra el nivel de angustia que se vive en las celdas: según sus observaciones y los relatos internos, se estima que se suicida una persona por año debido a la falta de esperanza y al rigor del encierro. El argentino subrayó que en el lugar se encuentra "toda gente inocente, sin proceso judicial", conviviendo con la mugre y la falta de garantías básicas.

El miedo como herramienta de control

El contexto político en el que se produjo la detención de Rivara está marcado por la transición y la represión. El ciudadano argentino llegó a Caracas con la intención de asistir a la asunción presidencial de Edmundo González. Sin embargo, al arribar se encontró con un panorama desolador: "Todos los opositores estaban detenidos o exiliados".

De acuerdo con su análisis, el miedo ha paralizado a la sociedad venezolana:

Calles Vacías: Rivara observó que no había nadie en la vía pública debido al temor generalizado.

Persecución a Creadores de Contenido: Mencionó la presencia de jóvenes de 27 años o menos, youtubers, que están presos simplemente porque el régimen les teme.

Extorsión Económica: Afirmó que el sistema también desaparece personas por motivos económicos, con el único fin de chantajear a quienes poseen dinero.

Un cambio de mando bajo la sombra de la justicia

El testimonio de Gustavo Gabriel Rivara también puso nombre a los responsables de su situación. Mencionó que el Gobierno que encabezaba Nicolás Maduro —quien actualmente se encuentra detenido en Estados Unidos— y que ahora lidera Delcy Rodríguez, no precisa de justificaciones legales para proceder con las capturas.

En este entorno, donde la justicia es inexistente y los procesos judiciales públicos han sido reemplazados por la discrecionalidad del SEBIN, los ciudadanos como Rivara se convierten en piezas de un tablero geopolítico. Su liberación arroja luz sobre un sistema donde el simple hecho de portar un pasaporte extranjero o tener una opinión diferente puede significar el ingreso a la pesadilla decrépita de El Helicoide.