Encontraron muerto a Lucas Gámez, el niño argentino desaparecido en Venezuela
Después de 14 días de intensa búsqueda, fue hallado el cuerpo del menor de 9 años que había quedado atrapado bajo los escombros de un edificio que colapsó en La Guaira tras los terremotos en Venezuela. Sus padres se encontraban en el lugar cuando se confirmó el hallazgo.

Luego de 14 días de búsqueda, fue encontrado sin vida Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años que permanecía desaparecido desde que quedó atrapado bajo los escombros tras los terremotos ocurridos en Venezuela.

La noticia fue confirmada a TN por la familia del menor, que permanecía en la zona del edificio Miramar, ubicado en la ciudad costera de La Guaira, cuando finalmente se produjo el hallazgo del cuerpo.

El desenlace puso fin a dos semanas de intensos trabajos de búsqueda desarrollados entre los restos del edificio colapsado y acompañados permanentemente por los familiares del niño, quienes siguieron de cerca cada avance de los operativos con la esperanza de encontrarlo con vida.

Un cumpleaños marcado por la esperanza

Mientras continuaban las tareas de remoción de escombros, Lucas cumplió 9 años este lunes sin que aún existieran novedades sobre su paradero.

Lejos de dejar pasar la fecha, sus familiares y seres queridos decidieron realizar un homenaje simbólico frente al edificio donde había quedado atrapado. Llevaron una torta y le cantaron el feliz cumpleaños en medio de los operativos de búsqueda, manteniendo intacta la esperanza de un desenlace favorable.

Su mamá, Blancalida Martínez, también expresó públicamente ese deseo a través de una publicación en Instagram. "Feliz cumpleaños, Lucas. Que el mejor regalo de tus 9 años sea volver a casa con vida", escribió.

Además, compartió una iniciativa impulsada por los compañeros de escuela del niño, quienes grabaron un video para enviarle un mensaje y desearle lo mejor mientras continuaban las tareas de rescate.

La tragedia que sorprendió durante un día de descanso

Lucas era hijo de padres venezolanos, aunque había nacido en Argentina. El día en que ocurrió la tragedia coincidía con un feriado en Venezuela, circunstancia que había aprovechado para viajar junto a sus tíos hasta La Guaira con la intención de pasar el día junto al mar.

Durante esa jornada estuvo en la playa y también se compró un helado. Más tarde regresó al departamento acompañado por uno de sus tíos. El inmueble estaba ubicado en el segundo piso de uno de los edificios que terminaron destruidos como consecuencia de los terremotos.

Ese regreso marcó el inicio de los hechos que terminarían derivando en la desaparición del niño.

El relato del padre sobre los últimos momentos

Durante los días posteriores al derrumbe, Marcos Gámez, padre de Lucas, brindó detalles sobre la reconstrucción que la familia había logrado realizar respecto de los instantes previos al colapso del edificio. En diálogo con TN, explicó que uno de los ascensores presentaba desperfectos y que esa situación modificó el recorrido que realizó su hijo.

"El ascensor par estaba dañado y Lucas -junto a su tío- tomó el ascensor impar con otra persona que iba al piso 7. Esa persona se salvó, por eso es que tenemos ciertas teorías de dónde podría estar", había señalado.

Posteriormente amplió esa reconstrucción de los hechos. "Esta persona dice que Lucas tomó el ascensor con él, se bajó con su tío en el piso 3 y esta persona, cuando llega al piso 7 e ingresa a su departamento, es cuando ocurre el colapso", relató.

Esos datos fueron parte de las hipótesis que la familia mantenía durante la búsqueda, mientras aguardaba novedades sobre el lugar donde podía encontrarse el niño entre los restos de la estructura.

Dos semanas de búsqueda permanente

Desde el momento en que ocurrió el derrumbe, la familia de Lucas inició una intensa campaña para encontrarlo. La búsqueda rápidamente trascendió las fronteras de Venezuela y llegó también a la Argentina, mientras familiares y allegados seguían minuto a minuto cada avance de los operativos.

Tanto Marcos Gámez como Blancalida Martínez Coronado informaban de manera permanente cómo se desarrollaban los rastrillajes dentro de la estructura colapsada y las tareas de remoción de escombros.

Incluso, antes del hallazgo, los padres habían explicado que todavía quedaba una importante cantidad de material por remover y que los trabajos continuarían durante los días siguientes.

Un final que puso término a la espera

El hallazgo del cuerpo de Lucas Gámez se produjo cuando sus padres permanecían en las inmediaciones del edificio Miramar, siguiendo de cerca los operativos que durante dos semanas movilizaron a quienes trabajaban en la remoción de los escombros.

El hallazgo puso fin a una búsqueda que durante catorce días estuvo marcada por la esperanza de la familia, los permanentes operativos entre los escombros y los mensajes de apoyo que acompañaron a Lucas incluso en el día de su cumpleaños. Finalmente, la confirmación de su muerte cerró con el peor desenlace una historia que había mantenido en vilo tanto a sus seres queridos como a quienes siguieron de cerca cada novedad sobre su desaparición.