Estados Unidos atacó una isla iraní en el estrecho de Ormuz y Teherán advirtió que habrá represalias
El Comando Central estadounidense confirmó que sus fuerzas bombardearon dos lanzadores ubicados en la isla de Larak. Los Guardianes de la Revolución denunciaron muertos y heridos y calificaron el operativo como una "agresión".

Estados Unidos atacó dos lanzadores iraníes ubicados en la isla de Larak, en el estratégico estrecho de Ormuz, según confirmó el Comando Central estadounidense (Centcom). El operativo constituye uno de los primeros bombardeos contra territorio iraní desde finales de julio.

"Más temprano en el día, las fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzadores iraníes en la isla de Larak", informó Tim Hawkins, portavoz del Centcom.

El ataque se produjo después de varias semanas de menor intensidad en las hostilidades entre ambos países. Durante ese período, la administración de Donald Trump había priorizado la denominada "guerra económica" por sobre nuevas operaciones de bombardeo contra Irán.

Sin embargo, en las últimas semanas continuaron registrándose episodios aislados de tensión y ataques en la región, especialmente en torno al estrecho de Ormuz.

La vía marítima constituye uno de los principales puntos estratégicos para el comercio energético mundial. Antes del inicio del conflicto, por el estrecho transitaba aproximadamente una quinta parte de los hidrocarburos del planeta, por lo que cualquier escalada en la zona puede tener consecuencias sobre el suministro y los mercados internacionales.

Irán confirmó el ataque y prometió responder

Los Guardianes de la Revolución Islámica confirmaron que las fuerzas estadounidenses atacaron la isla de Larak y aseguraron que el bombardeo provocó muertos y heridos.

En un comunicado, la fuerza iraní calificó el operativo como una "agresión" y advirtió que habrá "represalias" contra Estados Unidos.

Desde Washington, en tanto, explicaron que el objetivo fueron dos lanzadores iraníes ubicados en la isla. Según la versión estadounidense, los equipos habían sido detectados mientras integrantes de los Guardianes de la Revolución se preparaban para lanzar cohetes cargados con minas navales.

El nuevo episodio vuelve a elevar la tensión en una zona considerada clave para la seguridad energética global y abre un nuevo interrogante sobre la posibilidad de una escalada militar entre Washington y Teherán.