El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, adelantó que Irán y Estados Unidos podrían retomar las negociaciones este fin de semana en Islamabad, en un intento por reencauzar el diálogo en medio de un escenario internacional marcado por el conflicto reciente.
La reunión, según indicó el funcionario en una entrevista concedida al diario italiano Corriere della Sera, tendría lugar en Pakistán y representaría una instancia distinta a las anteriores. Grossi expresó su expectativa de que las conversaciones adopten un carácter "más amplio", dejando de estar circunscriptas exclusivamente a la cuestión nuclear.
El diplomático contextualizó este nuevo intento de acercamiento tras tres semanas de guerra que provocaron daños significativos en la infraestructura económica, energética y productiva de Irán, lo que, a su entender, configura un escenario de diálogo "algo diferente".
Una agenda ampliada
Uno de los aspectos centrales que destacó Grossi es la ampliación temática de las negociaciones. Según explicó, en esta nueva etapa no solo se discutirá el programa nuclear iraní, sino que también se incorporarán otros puntos sensibles, tales como el desarrollo de misiles, las milicias aliadas de la República Islámica y las garantías de seguridad para Irán-
En este contexto, el titular del organismo internacional sostuvo que Estados Unidos podría exigir el "enriquecimiento cero" como condición para alcanzar un acuerdo, marcando una postura más rígida en relación con las instancias previas de negociación.
En esa línea, fue categórico al señalar que no observa "la posibilidad de seguir debatiendo sobre el enriquecimiento ni de considerar acuerdos parciales", lo que refuerza la idea de una negociación más integral y exigente.
Tensiones y posibles puntos de consenso
A pesar de las diferencias, Grossi reconoció que para Irán resulta clave preservar el principio de autonomía nuclear, un punto que históricamente ha sido central en su posicionamiento internacional. Sin embargo, consideró que podría alcanzarse un consenso en torno a este aspecto.
Entre las alternativas mencionadas, el funcionario hizo referencia a:
- Una posible "suspensión temporal" del enriquecimiento
- La existencia de "planes diplomáticos alternativos"
- La posibilidad de acordar que no haya más enriquecimiento "por ahora", con una revisión en un plazo de cinco o diez años
En ese sentido, planteó que en el ámbito nuclear es viable alcanzar un acuerdo temporal, incluso de larga duración, que permita garantizar estabilidad y previsibilidad en el escenario internacional.
Grossi insistió en que la salida al conflicto debe ser diplomática y no militar, aunque advirtió que la presión militar, si bien tiene efectos, no ha eliminado las capacidades iraníes: "el material nuclear sigue ahí", subrayó.
La situación del programa nuclear iraní
En relación con el estado actual del programa nuclear, el titular del OIEA brindó precisiones sobre su magnitud y complejidad. Lo describió como "vasto y ambicioso", con múltiples instalaciones más allá de las ya conocidas: Fordow, Isfahán y Natanz.
Asimismo, confirmó que, a raíz del conflicto, todos los técnicos del OIEA abandonaron Irán, lo que interrumpió las tareas de inspección. Hasta el inicio de los bombardeos, dichas inspecciones se limitaban a instalaciones que no habían sido atacadas durante 2025.
Grossi expresó la expectativa de que en el futuro se puedan reanudar las inspecciones y abarcar tanto las instalaciones como el material nuclear existente.
Preocupación por el nivel de enriquecimiento
Uno de los puntos más sensibles señalados por el funcionario es la existencia de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, un nivel que calificó como "casi militar".
En ese sentido, advirtió que ningún país sin armas nucleares alcanza ese nivel de enriquecimiento y planteó omo posibles vías trasladar el material a otro país y diluirlo para reducir significativamente su nivel de enriquecimiento.
Estas opciones aparecen como alternativas técnicas dentro de un eventual acuerdo que permita disminuir las tensiones.
Daños, capacidades y el trasfondo del conflicto
Consultado sobre el impacto de los bombardeos en las instalaciones nucleares, Grossi reconoció que existen daños, pero aclaró que no son "decisivos". Esta evaluación refuerza la idea de que el programa nuclear iraní mantiene su capacidad operativa.
En paralelo, destacó que en los últimos años Irán ha desarrollado su programa de manera "impresionante", incorporando:
- Centrifugadoras de última generación
- Instalaciones más sofisticadas
- Capacidades avanzadas de conversión y metalización de uranio
Finalmente, el director del OIEA vinculó el actual escenario de conflicto con el colapso de acuerdos previos, al afirmar que "el fin del acuerdo nuclear es, en cierta medida, la razón de todas estas guerras".
En este marco, las negociaciones previstas en Islamabad se perfilan como un intento de reabrir un canal diplomático en un contexto complejo, donde las capacidades nucleares, las tensiones geopolíticas y las demandas de seguridad convergen en una agenda que busca redefinirse.