En una jornada electoral histórica, Bolivia eligió este domingo a Rodrigo Paz Pereira como nuevo presidente de la Nación, con el 54,53% de los votos frente al 45,47% obtenido por el candidato conservador Jorge "Tuto" Quiroga. Con más del 97% de las actas procesadas, el Tribunal Supremo Electoral confirmó el resultado que pone fin a 20 años de hegemonía del Movimiento Al Socialismo (MAS), el espacio político liderado por Evo Morales.
Paz, representante del Partido Demócrata Cristiano, asumirá la presidencia el próximo 8 de noviembre y se convierte en el primer mandatario electo en segunda vuelta desde la reforma constitucional de 2009. La elección se desarrolló con normalidad y sin incidentes, lo que fue destacado por los observadores internacionales.
El triunfo del centrista implica un profundo cambio en el escenario político boliviano, tras dos décadas de predominio del MAS y del liderazgo del histórico dirigente cocalero Evo Morales. El balotaje se llevó adelante luego de que ninguno de los candidatos alcanzara el porcentaje necesario para imponerse en primera vuelta el pasado 17 de agosto.
Al conocerse los resultados, Edman Lara, compañero de fórmula de Paz y figura conocida por sus denuncias anticorrupción en redes sociales, expresó: "Agradecido con el pueblo boliviano... Dios es grande, nunca dudamos de nuestra fe". Con un tono de unidad nacional, llamó a la reconciliación: "Es tiempo de hermanarnos, es tiempo de reconciliarnos. Se acabaron los colores políticos".
El cambio en Bolivia genera expectativa en países limítrofes como Argentina, particularmente en provincias como Catamarca, donde la comunidad boliviana tiene una importante presencia migrante y activa participación económica en sectores productivos y comerciales. Las futuras políticas bilaterales podrían impactar directamente en la región.