Israel reabrirá el paso de Rafah entre Gaza y Egipto tras casi dos años de cierre
El gobierno israelí confirmó que el cruce de Rafah volverá a operar este domingo en ambos sentidos. La reapertura permitirá el ingreso y la salida de palestinos de la Franja de Gaza, aunque con controles estrictos y un movimiento limitado de personas.

Israel anunció oficialmente que reabrirá el paso fronterizo de Rafah, que conecta la Franja de Gaza con Egipto, luego de casi dos años de clausura. La medida comenzará a regir este domingo y habilitará el tránsito en ambas direcciones, permitiendo que palestinos puedan entrar y salir del territorio, aunque bajo un esquema de controles severos y con un cupo restringido de personas autorizadas.

La confirmación fue realizada el viernes por el Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), el organismo militar israelí encargado de coordinar la ayuda humanitaria y las cuestiones civiles vinculadas a Gaza. A través de un comunicado oficial, la entidad aclaró que la reapertura del cruce no implicará una circulación plena, sino que se permitirá únicamente un movimiento limitado de personas, sujeto a criterios de seguridad previamente establecidos.

El paso de Rafah constituye la principal vía de conexión de la Franja de Gaza con el mundo exterior que no está controlada directamente por Israel. Su reapertura representa un hecho de alto impacto político, humanitario y simbólico para la población palestina, que ha visto severamente restringida su movilidad desde el inicio del conflicto armado.

El cruce se encuentra cerrado en su mayor parte desde mayo de 2024, cuando la intensificación de las operaciones militares israelíes en Gaza derivó en la suspensión casi total del tránsito fronterizo. Desde entonces, el paso solo fue habilitado de manera excepcional para evacuaciones médicas, ingreso de ayuda humanitaria puntual o movimientos previamente acordados con organismos internacionales.

Según se informó, la reapertura del cruce de Rafah se enmarca en los avances del plan de alto el fuego impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que busca reducir la escalada de violencia en Gaza y generar condiciones mínimas para una estabilización de la región. En ese contexto, la habilitación del paso es considerada un gesto clave dentro de las negociaciones en curso.

El esquema de funcionamiento previsto contempla controles conjuntos. Tanto Israel como Egipto inspeccionarán a las personas que ingresen o salgan a través del cruce, mientras que la operación general estará supervisada por agentes de la patrulla fronteriza de la Unión Europea. Esta presencia internacional busca aportar garantías adicionales en materia de seguridad y transparencia.

De acuerdo con lo detallado por las autoridades israelíes, los palestinos que abandonaron Gaza durante la guerra podrán regresar al territorio, siempre y cuando obtengan previamente la autorización de seguridad de Israel. El proceso de aprobación será individual y estará sujeto a evaluaciones específicas, lo que anticipa que el flujo de retorno será gradual y controlado.

Hasta ahora, Israel se había mostrado reticente a reabrir el paso de Rafah, argumentando riesgos de seguridad y la necesidad de evitar el traslado de personas consideradas una amenaza. Sin embargo, un acontecimiento reciente destrabó las negociaciones: la recuperación de los restos del último rehén israelí que permanecía en Gaza, concretada el lunes pasado. Este hecho fue interpretado como un punto de inflexión que permitió avanzar con la reapertura del cruce.

La decisión genera expectativas entre organizaciones humanitarias y agencias internacionales, que desde hace meses reclaman una mayor apertura de los accesos a Gaza para facilitar tanto la movilidad civil como la asistencia a la población afectada por el conflicto. No obstante, las limitaciones anunciadas dejan en claro que la reapertura será parcial y sujeta a la evolución de la situación en el terreno.