Keiko Fujimori juró este martes como presidenta del Perú para el período 2026-2031, convirtiéndose en la 66ª mandataria del país y en la primera mujer en llegar a la Presidencia peruana por el voto popular.
Durante su primer mensaje ante el Congreso, la nueva jefa de Estado delineó los principales ejes de su gestión y aseguró que su gobierno estará basado en "método, disciplina, trabajo y una ruta clara". En ese marco, sostuvo que recibe un Estado debilitado y planteó la necesidad de recuperar el funcionamiento de las instituciones.
"Recibimos un Estado debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos", afirmó durante su discurso de asunción. La ceremonia marcó el inicio de un nuevo período presidencial en un escenario político complejo para el país, donde, según se indicó, en los últimos diez años se sucedieron nueve presidentes, reflejando una etapa de marcada inestabilidad institucional.
Frente a ese contexto, Fujimori realizó un llamado a la unidad nacional e instó a dejar de lado las diferencias políticas con el objetivo de avanzar en una nueva etapa para el país.
Un fuerte mensaje contra el crimen organizado
Uno de los ejes centrales del discurso presidencial estuvo enfocado en la seguridad y en la lucha contra las organizaciones criminales. Fujimori aseguró que su administración trabajará para recuperar los espacios que, según expresó, fueron ocupados por el crimen organizado y otras actividades ilegales.
"Vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas. Allí donde el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno", expresó, según reportó Perú 21 y consignó la Agencia Noticias Argentinas.
En ese contexto, anunció que durante los estados de emergencia las Fuerzas Armadas asumirán un rol específico en las tareas de seguridad.
"Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional, hasta restablecer plenamente la autoridad del Estado y devolver esos territorios a los ciudadanos", sostuvo.
La lucha contra las mafias
La nueva mandataria también afirmó que la política de seguridad no estará orientada únicamente al combate del delito común, sino que buscará desarticular las organizaciones criminales que financian distintas actividades ilícitas. "Iremos tras las mafias nacionales e internacionales que financian la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal", aseguró durante su intervención ante el Congreso.
Asimismo, anunció que su gobierno fortalecerá los mecanismos de inteligencia para avanzar sobre las estructuras que sostienen esas organizaciones.
En ese sentido, señaló:
- Se fortalecerán los sistemas de inteligencia.
- El objetivo será desarticular las organizaciones criminales desde sus cabecillas y sus estructuras económicas.
- Se avanzará contra las mafias vinculadas a la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal.
Además, Fujimori advirtió que su administración también actuará frente a posibles hechos de corrupción dentro de las fuerzas de seguridad. "Pero también seremos implacables con quienes traicionen el uniforme. Ningún miembro de la Policía Nacional que se ponga al servicio del delito encontrará protección en nuestro gobierno", puntualizó.
Un escenario político atravesado por la inestabilidad
La asunción presidencial se desarrolló en un país que, de acuerdo con la información difundida, llega al inicio del nuevo mandato después de un prolongado período de inestabilidad política. Durante los últimos diez años, Perú tuvo nueve presidentes, situación que fue mencionada como parte del contexto en el que comienza la gestión de Keiko Fujimori.
La nueva presidenta es hija de Alberto Fujimori, quien gobernó el país entre 1990 y 2000, hasta ser destituido por el Congreso. Con su jura, Keiko Fujimori se convirtió en la primera mujer elegida por el voto popular para ocupar la Presidencia del Perú.
Amplia presencia internacional en la ceremonia
La ceremonia de transmisión del mando reunió en Lima a diez jefes de Estado y de Gobierno, además de altas autoridades y representantes de organismos internacionales.
Entre los asistentes se encontraba el presidente argentino Javier Milei, quien participó del acto junto a otras autoridades internacionales.