• Dólar
  • BNA $1360 ~ $1410
  • BLUE $1405 ~ $1425
  • TURISTA $1768 ~ $1768

23 C ° ST 22.56 °

Unión Radio 91.3 en vivo

La abogada acusada de racismo en Brasil podrá volver a la Argentina

La abogada argentina detenida en Brasil fue condenada a una pena mínima de dos años tras la primera audiencia. La defensa destacó avances clave y anticipó su regreso al país en los próximos días.

24 Marzo de 2026 21.23

Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Brasil por el delito de "injuria racial", quedó en el centro de un proceso judicial que tuvo su primer punto de inflexión en la audiencia de instrucción y juzgamiento. En ese marco, el juez interviniente resolvió establecer una pena de dos años, marcando así el encuadre legal del caso tras escuchar a todas las partes.

La audiencia se desarrolló en el Tribunal Penal número 37, bajo la conducción del magistrado Guilherme Schilling Pollo Duarte, donde tanto la fiscalía como la querella presentaron sus versiones de los hechos. Según lo expresado por la defensa, el fallo contempló una pena de "al menos dos años con cumplimiento efectivo en Argentina", lo que abre la puerta a un eventual retorno de la imputada a su país de origen.

La letrada defensora, Carla Junqueira, subrayó que el proceso avanzó favorablemente en esta primera etapa. En declaraciones televisivas, precisó: "Tenemos que hacer trámites, la fiscalía no se opuso y el juez tiene que definir la caución. Es una cuestión de unos tres días".

Reducción de cargos y condiciones de la pena

Uno de los aspectos más relevantes del proceso fue la decisión de la fiscalía de reducir la imputación original. En lugar de los tres delitos inicialmente considerados, se resolvió avanzar con uno solo, lo que impactó directamente en la pena prevista.

De acuerdo con Junqueira, los puntos centrales definidos en la audiencia fueron:

  • Reducción de tres delitos a uno solo
  • Pena mínima de dos años
  • Posibilidad de reemplazo por servicios comunitarios
  • Reparación financiera a las víctimas
  • Cumplimiento de las medidas en Argentina

La abogada explicó que el hecho fue interpretado como "un delito continuado de reacción a las tres personas", lo que permitió unificar la acusación en una sola figura penal.

Asimismo, destacó que la fiscal valoró el gesto de Páez durante el proceso: "La fiscal comprendió, con el pedido de disculpas, que Agostina entendió lo que significa para Brasil el racismo".

El pedido de disculpas y la reacción de las partes

Durante la audiencia, Páez adoptó una postura de reconocimiento y arrepentimiento. Según su propio testimonio, expresó: "Al juez le dije la verdad en todo momento. He pedido perdón a las supuestas víctimas. Fue la peor experiencia de mi vida y me siento aliviada".

En relación con la respuesta de quienes la denunciaron, la abogada sostuvo que no hubo confrontación directa: "Las víctimas no dijeron nada de mí, aceptaron las disculpas y se fueron".

Este gesto fue interpretado como un elemento relevante dentro del proceso, tanto por la fiscalía como por la defensa, en un contexto donde el componente simbólico del delito —ligado a la sensibilidad social frente al racismo en Brasil— adquiere especial peso.

Expectativas de regreso y situación actual

Tras la audiencia, el foco se trasladó a los pasos administrativos necesarios para concretar el regreso de Páez a la Argentina. La defensa fue clara al respecto: "Ahora necesitamos cumplir los trámites para que se haga efectivo el retorno".

La propia imputada manifestó su ansiedad por dejar Brasil: "Esta noche, me siento aliviada, pero hasta que no esté en Argentina, no voy a estar en paz. Voy a seguir encerrada porque aún me amenazan".

En ese sentido, también hizo referencia a su situación personal durante el proceso, incluyendo el uso de una tobillera electrónica, cuya remoción aún no tiene fecha definida: "La tobillera no sé cuándo me la sacan".

Un episodio que trasciende lo judicial

Más allá de la resolución judicial, el caso dejó planteada una reflexión más amplia sobre las diferencias culturales y la percepción del racismo. Páez hizo hincapié en este aspecto al recomendar una mayor comprensión del contexto social brasileño:

"Recomiendo que la gente se interiorice, conozcan y entiendan el contexto cultural. Que se pongan en la piel de las personas que sufren racismo".

A pesar de lo ocurrido, expresó una mirada positiva hacia el país donde se desarrollaron los hechos: "Volvería a Brasil porque es un país que me gusta". Sin embargo, dejó en claro cuál es su prioridad inmediata: "Ahora, sólo me importa estar en Santiago del Estero y quiero estar allá".

Proyección profesional y nuevo enfoque

Finalmente, Páez adelantó que buscará transformar la experiencia vivida en una plataforma de trabajo y concientización. Según indicó, planea continuar su labor como abogada junto a sus propios representantes legales y abordar públicamente la problemática del racismo.

En sus palabras: "Tengo pensado hablar de esto, que no se quede sólo aquí, hablar sobre racismo y guiar a otras personas que pasen por esto".

Este enfoque proyecta el caso más allá del expediente judicial, posicionándolo como un punto de partida para futuras intervenciones en el ámbito legal y social, en torno a una temática que, como quedó evidenciado, posee profundas implicancias culturales y humanas.