La sorpresiva captura y posterior traslado de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas militares de Estados Unidos continúa generando repercusiones políticas y fuertes interrogantes en Venezuela y en la comunidad internacional. Según un análisis difundido por la cadena Fox News, la facilidad con la que se ejecutó la operación despierta crecientes sospechas sobre la existencia de una traición dentro del círculo íntimo del mandatario, una hipótesis que gana peso ante la llamativa ausencia de resistencia militar.
De acuerdo con el informe, la operación estadounidense se desarrolló sin enfrentamientos significativos ni respuesta efectiva de las Fuerzas Armadas venezolanas, a pesar de que el país cuenta con un importante aparato militar y con unidades estratégicas desplegadas en Caracas y otras zonas sensibles. Para analistas citados por el medio norteamericano, este dato resulta clave para entender cómo pudo concretarse la extracción del presidente en funciones sin un escenario de confrontación abierta.
La Agencia Noticias Argentinas también puso el foco en este aspecto, al señalar que el Ejército venezolano "no parece haber opuesto resistencia alguna" frente a la incursión extranjera. Esta pasividad, en un contexto de máxima tensión política y militar, alimenta la hipótesis de que sectores del poder chavista habrían facilitado o, al menos, tolerado el operativo.
El silencio y la inacción de la cúpula chavista
El análisis de Fox News subraya el rol de dos figuras centrales del oficialismo venezolano, cuya conducta posterior a la caída de Maduro no pasó desapercibida para observadores internacionales.
Por un lado, Diosdado Cabello, actual ministro del Interior y uno de los dirigentes más influyentes del chavismo, aparece como una de las piezas clave del nuevo escenario. Considerado durante años como el número dos del régimen y con un poder equiparable al del propio Maduro, Cabello emerge ahora, según analistas, como el posible "heredero indiscutido" del aparato político construido por el chavismo.
Por otro lado, el jefe de las Fuerzas Armadas, Vladimir López (Padrino López), condenó públicamente lo que definió como una "agresión militar criminal" y denunció el uso de misiles sobre instalaciones estratégicas como Fuerte Tiuna. Sin embargo, especialistas consultados calificaron su respuesta como "hueca" y meramente declarativa, dado que no se tradujo en una reacción concreta de las tropas bajo su mando.
Inteligencia estadounidense y cooperación interna
Las sospechas sobre una posible colaboración interna se ven reforzadas por las declaraciones de Jorge Jraissati, jefe del Grupo de Inclusión Económica, quien sostuvo que la rapidez con la que Estados Unidos logró capturar a Maduro evidencia que Washington contó con "gran inteligencia sobre el terreno" y con la cooperación de actores locales.
"Es evidente que hubo venezolanos que colaboraron activamente", afirmó Jraissati, al tiempo que remarcó que una operación de esta magnitud difícilmente podría haberse concretado sin información precisa sobre movimientos, seguridad y ubicación del mandatario.
En este contexto, expertos internacionales analizan si figuras como Cabello, López u otros altos mandos militares pudieron haber participado directa o indirectamente en la operación, con el objetivo de preservar sus fortunas, su seguridad personal y su influencia política ante un eventual colapso del régimen. La posibilidad de un proceso electoral democrático en Venezuela, advierten, dejaría expuestos a muchos de estos dirigentes a investigaciones judiciales y sanciones internacionales.
Incertidumbre social y vacío político
Mientras se multiplican las especulaciones en los círculos de poder, la situación en las calles venezolanas es de creciente incertidumbre. En distintas ciudades del país se registraron compras de pánico y un aumento en la demanda de alimentos y productos básicos, ante el temor de un escenario de inestabilidad prolongada.
Al mismo tiempo, persiste la incertidumbre sobre el paradero de la principal referente opositora, María Corina Machado, Premio Nobel y figura central de la oposición, cuyo silencio alimenta versiones cruzadas sobre su situación actual.
En definitiva, la caída de Nicolás Maduro no solo marca un punto de inflexión en la historia política reciente de Venezuela, sino que también expone las fracturas internas del chavismo, dejando abierta la incógnita sobre quiénes sostuvieron al régimen hasta el final y quiénes, eventualmente, habrían contribuido a su abrupto desenlace.