• Dólar
  • BNA $1480 ~ $1530
  • BLUE $1540 ~ $1560
  • TURISTA $1924 ~ $1924

17 C ° ST 16.12 °

Unión Radio 91.3 en vivo

La UE avanza con restricciones para adolescentes en redes sociales, videojuegos e IA

La propuesta establece restricciones progresivas para el acceso de menores a redes sociales, videojuegos y herramientas de inteligencia artificial. Hasta los 15 años, los adolescentes deberán contar con distintos niveles de supervisión y autorización de sus tutores.

16 Septiembre de 2026 08.19

La Unión Europea (UE) avanza con un proyecto destinado a restringir el acceso de niños y adolescentes a redes sociales, videojuegos y distintas herramientas de inteligencia artificial (IA). La iniciativa será presentada en breve por los legisladores del bloque y estará incluida dentro de la futura ley europea sobre la infancia.

El proyecto propone establecer un esquema de control según la edad de los menores, con el objetivo de determinar cuándo podrán acceder de manera independiente a las diferentes plataformas y cuándo será necesaria la intervención de sus padres o tutores.

De acuerdo con el borrador, los controles se extenderían hasta los 15 años. Durante ese período, los tutores tendrán un papel central en la autorización y supervisión del acceso. La propuesta contempla que, una vez alcanzados los 15 años, los adolescentes puedan optar entre continuar bajo supervisión parental o acceder libremente a las distintas plataformas contempladas por la normativa.

La iniciativa representa así un sistema de restricciones progresivas, en lugar de establecer una única prohibición general para todos los menores.

Cuatro franjas etarias y diferentes niveles de acceso

Uno de los aspectos centrales del proyecto impulsado desde Bruselas es la división de los menores en cuatro franjas etarias. El borrador establece distintos niveles de acceso y supervisión en función de la edad.

Entre las disposiciones planteadas se encuentra un veto completo para los menores de 13 años, quienes no podrían acceder de manera independiente a las plataformas.

En el caso de quienes tengan entre 13 y 15 años, el acceso requerirá obligatoriamente la autorización de sus padres. El esquema presentado en la propuesta puede resumirse en los siguientes puntos:

  • Menores de 13 años: veto completo al acceso independiente.
  • De 13 a 15 años: autorización obligatoria de los padres.
  • Hasta los 15 años: supervisión por parte de los tutores dentro del esquema planteado.
  • A partir de los 15 años: posibilidad de continuar con supervisión parental o acceder libremente a las plataformas.

La segmentación por edades busca establecer diferentes niveles de autonomía para los menores, con una intervención familiar más directa durante las primeras etapas.

Redes sociales, videojuegos e inteligencia artificial

La iniciativa no se limita a las redes sociales. El proyecto europeo contempla también videojuegos y distintas herramientas de inteligencia artificial, ampliando el alcance de la regulación sobre los entornos digitales a los que acceden niños y adolescentes.

De esta manera, la futura ley sobre infancia incorporaría dentro de su ámbito distintas modalidades de plataformas y servicios digitales que forman parte del entorno cotidiano de los jóvenes. El planteo parte de la necesidad de establecer controles sobre el acceso de los menores y determinar qué grado de autonomía pueden tener en cada etapa de su desarrollo.

El proyecto también contempla que los padres y tutores puedan continuar supervisando el acceso después de los 15 años si así lo acuerdan con los adolescentes, mientras que quienes prefieran hacerlo podrán optar por un acceso libre a las diferentes plataformas.

Una tendencia que ya alcanza a otros países

La iniciativa de la Unión Europea se suma a decisiones similares adoptadas en diferentes zonas de Estados Unidos, Reino Unido y Australia.

En algunos de esos lugares, las medidas incluyen incluso la verificación obligatoria de la edad de quienes intentan ingresar a las redes sociales. La cuestión de cómo determinar la edad real de los usuarios se convierte así en uno de los componentes asociados a las nuevas regulaciones sobre plataformas digitales.

Mientras el proyecto europeo todavía se encuentra en etapa de presentación, otros países y regiones ya avanzaron con mecanismos destinados a limitar o controlar el acceso de menores.

El planteo de Bruselas se inscribe, por lo tanto, dentro de un escenario internacional en el que distintos gobiernos comenzaron a debatir la relación entre la infancia y el uso de plataformas digitales.

La presión de España y Francia

El proyecto europeo surgió también a partir de la presión ejercida por múltiples gobiernos, entre ellos España y Francia. Ambos países ya venían diseñando normativas nacionales propias destinadas a abordar el acceso de niños y adolescentes a las plataformas digitales.

La posibilidad de que cada país avance individualmente con sus propias reglas contribuyó a impulsar una discusión dentro de la Unión Europea para establecer un marco común para el bloque.

La propuesta de Bruselas aparece así como una iniciativa que busca abordar la cuestión desde una perspectiva europea, en un contexto en el que algunos gobiernos nacionales ya estaban trabajando sobre regulaciones específicas.

La preocupación por la salud mental de los jóvenes

Otro de los elementos que impulsaron la iniciativa está relacionado con las recientes alertas sobre el posible impacto negativo de las plataformas digitales en la salud mental de los jóvenes.

Estas advertencias forman parte del contexto en el que se desarrolla el debate sobre las restricciones de acceso. La propuesta no surge únicamente de una discusión vinculada con la edad legal para utilizar determinadas plataformas, sino también de una creciente preocupación por los efectos que determinados entornos digitales podrían tener sobre niños y adolescentes.

En ese marco, la supervisión parental aparece como uno de los mecanismos planteados para acompañar el acceso de los menores a redes sociales, videojuegos y herramientas de inteligencia artificial.

Una ley europea sobre infancia en preparación

Las medidas forman parte de la futura ley del bloque sobre la infancia, cuyo proyecto será presentado en breve por los legisladores europeos.

El objetivo planteado a través del borrador es establecer reglas que contemplen las diferentes edades y niveles de autonomía de los menores frente a las plataformas digitales. La propuesta establece una progresión: los menores de 13 años quedarían alcanzados por una prohibición de acceso independiente; entre los 13 y los 15 años necesitarían autorización de sus padres; y a partir de los 15 años podrían decidir si mantienen la supervisión o acceden libremente.

El proyecto deberá avanzar dentro del proceso legislativo correspondiente de la Unión Europea, pero su presentación ya coloca en el centro del debate la relación entre infancia, tecnología y control parental.

La discusión abarca un universo digital cada vez más amplio, que incluye desde las redes sociales tradicionales hasta los videojuegos y las nuevas herramientas de inteligencia artificial.

El debate sobre el acceso digital de los menores

La iniciativa de Bruselas refleja un cambio en la manera en que distintos gobiernos están abordando el acceso de niños y adolescentes a las plataformas digitales. Las propuestas ya adoptadas en diferentes zonas de Estados Unidos, Reino Unido y Australia, junto con las iniciativas nacionales que preparaban España y Francia, constituyen el contexto en el que la Unión Europea proyecta su propia regulación.

El eje de la propuesta europea estará puesto en la edad y la supervisión parental, con diferentes niveles de restricciones según cada franja.

El borrador establece una referencia concreta: los menores de 13 años no podrán acceder de forma independiente, mientras que quienes tengan entre 13 y 15 años necesitarán autorización de sus padres. A partir de los 15 años, podrán optar por mantener la supervisión o utilizar libremente las plataformas.

El proyecto incorpora además redes sociales, videojuegos y herramientas de inteligencia artificial dentro de una misma discusión sobre el acceso de los menores a los entornos digitales.

La presión de gobiernos como España y Francia, las experiencias regulatorias de otros países y las alertas sobre el posible impacto negativo en la salud mental de los jóvenes confluyeron en el impulso de esta iniciativa.

Con la presentación de la futura ley europea sobre infancia, Bruselas se prepara así para abrir una nueva etapa en el debate sobre cómo regular el acceso de los menores a las tecnologías digitales y cuál debe ser el papel de padres y tutores en ese proceso.