La justicia internacional ha puesto sus ojos sobre una presunta estrategia de manipulación financiera de escala global que involucra las tecnologías más avanzadas de inteligencia artificial. La Fiscalía de París anunció este sábado una alerta formal enviada a las autoridades de los Estados Unidos ante la sospecha de que el magnate Elon Musk habría fomentado deliberadamente la creación y difusión de videos sexuales generados con IA en la red social X. Según el organismo galo, esta acción no sería un error técnico, sino una herramienta calculada para incrementar de forma artificial el valor de mercado de la compañía. El trasfondo de esta maniobra reside en la ingeniería financiera de las empresas del titular de Tesla, con el objetivo de mejorar la posición económica de la firma antes de un hito corporativo fundamental como lo es la salida a bolsa de la nueva entidad que surgirá tras la fusión entre Space X y X AI.
La controversia se centra específicamente en el chatbot de inteligencia artificial desarrollado por la empresa de Musk. La Fiscalía de París detalló en un comunicado oficial, remitido ya al Departamento de Justicia de Estados Unidos y a la Comisión del Mercado de Valores (SEC), que la polémica suscitada por los contenidos de carácter sexual explícito generados por Grok podría haber sido provocada deliberadamente. Esta hipótesis plantea que el escándalo fue una táctica para elevar el valor de X y X AI en un momento de definiciones operativas críticas. Desde el año pasado, las autoridades francesas investigan a la red social por acusaciones de que su algoritmo fue utilizado para interferir en la política local, pero la causa se ha ampliado para incluir una pesquisa sobre la difusión de negacionismo del Holocausto y la producción de videos falsos de contenido sexual producidos por el chatbot.
En febrero, la justicia citó a Musk a una entrevista voluntaria y registró las oficinas de la compañía en territorio francés, un procedimiento que el multimillonario calificó como un ataque político. Al mismo tiempo, el Reino Unido y la Unión Europea mantienen abiertas sus propias investigaciones sobre la creación de este tipo de contenidos que involucran de manera ilegal a mujeres y menores de edad. Para los investigadores, este escenario se apoya en antecedentes de manipulación de mercados, como cuando un jurado estadounidense declaró a Musk culpable de engañar a los inversionistas al hacer caer deliberadamente el precio de las acciones de Twitter durante los meses previos a su adquisición en 2022. Asimismo, el magnate ya había sido señalado por utilizar su cuenta personal para lanzar mensajes que alteraron el valor de Tesla en la bolsa de valores de forma irregular en el pasado.
La sospecha central de los fiscales franceses radica en que el escándalo por los contenidos de la IA fue una herramienta calculada para alterar la valuación de sus compañías antes de su próxima integración corporativa. La fiscalía argumenta que el uso de Grok para generar material explícito no sería una falla de seguridad, sino una decisión estratégica para atraer atención y capital en un periodo sensible de fusiones y adquisiciones. Con el material probatorio en proceso de intercambio entre París y Washington, el futuro de la integración entre Space X y X AI, prevista para junio de 2026, podría verse afectado por las conclusiones que emita la SEC sobre la transparencia financiera. Mientras tanto, la red social X continúa en el centro de una disputa que combina la ética en la inteligencia artificial, la protección de la integridad de las personas y la transparencia en los mercados financieros globales.