La misión Artemis II continúa su viaje hacia la órbita lunar luego de haber atravesado un contratiempo técnico inesperado en una de las primeras etapas del vuelo: una luz de avería parpadeante en el inodoro de la nave Orión.
El problema fue detectado por la tripulación poco después del despegue, antes del encendido de la hélice en el apogeo, en un momento clave de configuración inicial de la nave. La novedad obligó a activar de inmediato los protocolos de diagnóstico con el centro de control, aunque sin alterar la continuidad general de la misión.
La incidencia, aunque ajena a los sistemas de propulsión o navegación, involucró un componente esencial para una travesía de larga duración en el espacio profundo: el Universal Waste Management System, el sistema de gestión de residuos incorporado en la cápsula Orión.
En qué consistió la falla detectada
La NASA, a través del administrador asociado Amit Kshatriya, informó que la falla estaba relacionada con el controlador del sistema de gestión de residuos y que se produjo al intentar encenderlo.
En detalle, el inconveniente estaba vinculado a que el ventilador del sistema se había atascado, un punto especialmente sensible debido a que, en condiciones de microgravedad, ese componente es indispensable para generar la succión necesaria. Sin gravedad, la correcta circulación del aire es el mecanismo que permite el funcionamiento seguro del inodoro, por lo que la obstrucción del ventilador se convertía en un problema técnico de resolución prioritaria.
El diagnóstico preliminar indicaba que la solución podía prolongarse durante varias horas, lo que generó un escenario de trabajo intensivo entre la tripulación y los equipos en tierra.
La resolución
Pese a la complejidad inicial, la contingencia fue superada con éxito. Desde la NASA informaron que la tripulación de Artemis II, "trabajando en estrecha colaboración" con el centro de control de la misión en Houston, logró restablecer el funcionamiento normal del inodoro tras la demostración de operaciones de proximidad.
La resolución del problema permitió normalizar uno de los sistemas de soporte más sensibles para la convivencia a bordo y despejar cualquier interferencia sobre la siguiente fase orbital. Una vez solucionado el desperfecto, se informó que la tripulación inició una siesta programada de cuatro horas, dentro del esquema operativo previsto para la misión.
La próxima maniobra
Según el cronograma informado, los astronautas se despertarán a las 7:00 EDT de este jueves para prepararse para la maniobra de elevación del perigeo, una operación destinada a elevar el punto más bajo de la órbita de Orión alrededor de la Tierra.
Esta maniobra se complementa con la elevación del apogeo realizada anteriormente, y ambas son fundamentales para dar forma a la órbita inicial de la nave espacial.
Los pasos orbitales previstos incluyen:
- maniobra previa de elevación del apogeo
- elevación del perigeo
- configuración de la órbita terrestre alta
- preparación para operaciones translunares posteriores
La superación del desperfecto técnico en el inodoro se produjo, por lo tanto, en una etapa decisiva del cronograma, justo antes de las maniobras que preparan a Orión para su trayectoria hacia la Luna.
El episodio dejó expuesta la importancia de la coordinación entre tripulación y control terrestre, incluso en sistemas que pueden parecer menores frente a la magnitud de la misión, pero que resultan críticos para la habitabilidad y la seguridad operacional durante un vuelo de estas características.