Con la muerte del Papa argentino, el Vaticano entró en la fase de sede vacante, un período en el que "nada se ha de innovar" hasta la elección de un nuevo pontífice. Durante este proceso —solemne, confidencial y estipulado al detalle— distintas figuras del entorno eclesiástico desempeñan roles clave para garantizar el cumplimiento del ritual.
A continuación, un repaso por los nombres y funciones centrales en el desarrollo del cónclave.
El Camarlengo: guardián de los bienes y garante del orden
Durante la sede vacante, el camarlengo asume el gobierno temporal de la Santa Sede. Su función es proteger y administrar los bienes del Vaticano, además de certificar oficialmente la muerte del pontífice.
Actualmente, este rol recae en el cardenal estadounidense Kevin Joseph Farrell, de 77 años, quien también tiene derecho a voto en el cónclave. Entre sus tareas recientes estuvo sellar el apartamento papal y organizar los funerales del papa argentino.
El decano del Colegio Cardenalicio: máxima autoridad del cónclave
Encabezando el colegio de cardenales está el italiano Giovanni Battista Re, quien ocupa el cargo de cardenal decano desde 2020. Elegido por sus pares y confirmado por el propio Francisco, Re presidió el funeral del papa y oficiará la misa previa al cónclave: la 'Pro eligendo pontifice'.
El maestro de ceremonias: custodio del rito
El arzobispo italiano Diego Giovanni Ravelli es el maestro ceremoniero encargado de dirigir las liturgias y ritos papales. Su presencia en el cónclave es fundamental, aunque breve: es él quien pronuncia la frase Extra omnes ("¡fuera todos!") para cerrar la Capilla Sixtina e iniciar el proceso en estricta confidencialidad. Luego, debe abandonar el lugar, ya que no es elector.
El presidente del cónclave desde adentro
Dentro de la Capilla Sixtina, el cónclave es presidido por el cardenal más veterano de la Orden de los Obispos. En esta ocasión, será el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, uno de los nombres considerados "papables".
Será él quien pregunte al elegido, en latín, si acepta su designación: "Acceptasne electionem de te canonice factam in Summum Pontificem?". Si Parolin resultara electo, esta tarea recaerá en el cardenal Fernando Filoni.
El custodio de la llave de la Sixtina
El control físico del acceso a la Capilla Sixtina está en manos del cardenal indio George Jacob Koovakad, el último de la Orden de los Diáconos. Su responsabilidad es abrir y cerrar las puertas del recinto, bajo estricta vigilancia de la Guardia Suiza.
El protodiácono: la voz del "Habemus papam"
El anuncio más esperado llega desde el balcón de la Basílica de San Pedro, cuando el humo blanco confirma la elección del nuevo pontífice. Quien proclama el tradicional "Habemus papam" es el cardenal protodiácono, actualmente el francés Dominique Mamberti.
Todas estas figuras son fundamentales en el desarrollo del cónclave, asegurando que el proceso se realice conforme a la Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis y a la tradición canónica de la Iglesia.