Realizan pruebas de sonido para detectar latidos del corazón de Lucas Gámez
Equipos de rescate internacionales utilizaron durante la madrugada la voz de la madre del niño en una prueba de alta sensibilidad para intentar localizar señales de vida en el edificio Miramar de La Guaira. Las autoridades esperan los resultados para definir los próximos pasos del operativo.

Los equipos de rescate internacionales intensificaron este domingo las tareas para localizar a Lucas Gámez, el niño argentino de 8 años que permanece atrapado bajo los escombros del edificio Miramar, en La Guaira, Venezuela, luego del colapso de la estructura provocado por los sismos registrados el pasado 24 de junio.

En el operativo participan especialistas de distintos países, entre ellos expertos argentinos, quienes trabajan de manera coordinada en una de las zonas más afectadas por los movimientos telúricos ocurridos en territorio venezolano.

Con el paso de los días, las tareas de búsqueda continúan concentradas en el edificio derrumbado, donde los rescatistas recurren a distintos recursos tecnológicos y metodologías especializadas con el objetivo de detectar cualquier indicio que permita confirmar la presencia de sobrevivientes.

La prueba de sonido 

Uno de los momentos más importantes de la jornada se produjo durante la madrugada de este domingo, cuando los brigadistas llevaron adelante una prueba de sonido de alta sensibilidad.

La maniobra fue realizada alrededor de las 5 de la mañana, horario elegido para aprovechar el silencio ambiental y reducir al mínimo las interferencias que pudieran dificultar la detección de sonidos provenientes del interior de los escombros. La técnica utilizada consistió en reproducir la voz de Blanca Martínez, madre de Lucas, mediante equipos especialmente preparados para captar respuestas o señales extremadamente débiles.

Según se informó, los dispositivos empleados poseen la capacidad de detectar incluso latidos del corazón, por lo que la prueba representa una de las herramientas utilizadas para intentar establecer si existen signos de vida dentro de la estructura colapsada.

Tras la realización del procedimiento, comenzaron a analizarse los registros obtenidos durante la prueba.

La expectativa por los resultados

Una vez finalizado el operativo acústico, la madre del niño se refirió a las señales registradas por los equipos de rescate mientras continúan los análisis correspondientes. "Escuchamos un par de cosas, pero bueno, puede ser que se esté cayendo todo, propio del edificio", expresó Blanca Martínez, al hacer referencia a los sonidos detectados durante la prueba.

Los especialistas trabajan actualmente en el procesamiento de esos registros con el objetivo de determinar si corresponden a movimientos propios de la estructura dañada o si pueden aportar información útil para orientar la búsqueda.

Las autoridades y los equipos de emergencia aguardan los resultados definitivos de estas pruebas antes de definir los próximos pasos dentro de la estrategia de rescate desplegada en el edificio Miramar.

Un operativo con tecnología especializada

El trabajo que se desarrolla en el lugar reúne recursos humanos y tecnológicos destinados a maximizar las posibilidades de localización. Entre las herramientas utilizadas durante el operativo se encuentran distintos sistemas de búsqueda que permiten explorar sectores de difícil acceso dentro de los escombros.

Los recursos empleados incluyen:

  • Sondas equipadas con cámaras para inspeccionar espacios internos.
  • Rastreo de señales de telefonía celular.
  • Sensores destinados a identificar calor corporal.
  • Equipos acústicos capaces de detectar incluso latidos del corazón.

La participación de rescatistas provenientes de diversos países, incluidos especialistas argentinos, forma parte del despliegue internacional organizado para intervenir en una de las áreas más afectadas por los sismos registrados en Venezuela.

Cómo quedó atrapado Lucas

Según la información difundida, Lucas Gámez había ingresado al edificio Miramar junto a sus tíos apenas unos minutos antes de que se produjera el primer terremoto, ocurrido el miércoles de la semana pasada.

El derrumbe de la estructura dejó al niño atrapado, dando inicio a un amplio operativo de rescate que continúa desarrollándose sin interrupciones mientras avanzan las tareas de remoción de escombros y exploración de la zona.

Desde entonces, los equipos especializados mantienen la búsqueda con distintos métodos que buscan aumentar las posibilidades de localizarlo.

Un cumpleaños marcado por la esperanza

La emergencia adquiere una dimensión aún más conmovedora por la cercanía de una fecha muy significativa para la familia. Lucas nació en Argentina y vivió en Buenos Aires hasta enero de este año, momento en que su familia decidió mudarse a Venezuela.

Este lunes el niño cumplirá 9 años, circunstancia que imprime un sentido de urgencia adicional a las tareas que se desarrollan en el lugar. Mientras el operativo continúa, Blanca Martínez permanece junto al edificio desde el inicio de la emergencia, acompañando de cerca cada instancia de la búsqueda.

"Mi corazón me dice que Lucas va a volver a estar con nosotros", manifestó la madre, quien no abandonó las inmediaciones del edificio Miramar desde que comenzó la crisis.

A la espera de una definición

Con las pruebas acústicas ya realizadas y los registros bajo análisis, los equipos de rescate permanecen atentos a los resultados que permitan orientar la siguiente etapa del operativo. El edificio Miramar continúa siendo el epicentro de un amplio despliegue internacional que reúne especialistas, tecnología y recursos destinados a localizar al niño argentino.

Mientras avanzan los análisis de los registros obtenidos durante la madrugada, la búsqueda de Lucas Gámez continúa concentrando los esfuerzos de los equipos de emergencia, que mantienen activo el operativo en el edificio Miramar con la expectativa de obtener señales que permitan orientar las próximas acciones.