Trump declaró una emergencia eléctrica en EE.UU. por el avance de los centros de datos y la inteligencia artificial
La medida habilita al Gobierno a restringir la compra e instalación de determinados equipos eléctricos fabricados en el extranjero cuando considere que representan un riesgo para la seguridad nacional. La Casa Blanca apunta a proteger una red cada vez más exigida por el crecimiento de la inteligencia artificial.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró una emergencia nacional para proteger la red eléctrica del país ante el crecimiento acelerado de los centros de datos, la inteligencia artificial y otras industrias consideradas estratégicas.

La medida fue establecida mediante una orden ejecutiva que amplía las facultades del Gobierno estadounidense para bloquear la compra, importación o instalación de determinados equipos eléctricos fabricados en el extranjero cuando exista riesgo para la seguridad nacional.

La disposición también contempla software, firmware y sistemas de acceso remoto vinculados con esos dispositivos. La Casa Blanca sostiene que determinadas tecnologías podrían ser utilizadas para facilitar ciberataques, sabotajes, manipulaciones remotas o interrupciones capaces de afectar infraestructura crítica.

En el documento, Trump menciona el crecimiento de los centros de datos, la inteligencia artificial, la fabricación avanzada y la industria de defensa como factores que aumentaron la necesidad de contar con un suministro eléctrico abundante, estable y seguro.

Por qué la inteligencia artificial aparece en la emergencia eléctrica

Los centros de datos concentran los servidores y procesadores necesarios para entrenar modelos de inteligencia artificial, ejecutar servicios digitales y procesar grandes volúmenes de información. Su expansión demanda cada vez más electricidad y convierte cualquier interrupción prolongada del suministro en un problema de mayor impacto.

La Casa Blanca considera que este escenario incrementó la importancia estratégica de la red eléctrica estadounidense. Cuanto mayor es la dependencia de estas instalaciones, mayor es también el potencial impacto de un ataque o una falla sobre sectores económicos y tecnológicos.

Sin embargo, el argumento central de la emergencia no está únicamente relacionado con el aumento del consumo energético. La administración Trump también apunta a la dependencia de componentes extranjeros utilizados en la infraestructura eléctrica de gran escala.

Según el Gobierno estadounidense, algunos equipos podrían presentar vulnerabilidades que permitan accesos no autorizados, sabotajes o manipulaciones a distancia. También existe preocupación por una eventual crisis internacional o conflicto comercial que pueda interrumpir el suministro de piezas necesarias para mantener y reparar la red.

La norma no establece una prohibición general sobre todos los equipos extranjeros. El Departamento de Energía tendrá 120 días desde la firma de la orden para establecer las reglas de aplicación y posteriormente deberá evaluar qué operaciones y proveedores pueden representar un riesgo para la seguridad nacional.

Qué equipos podrá bloquear Estados Unidos

Las nuevas facultades alcanzan distintos componentes utilizados en centrales eléctricas, subestaciones y redes de transmisión, entre ellos transformadores, generadores, sistemas de almacenamiento con baterías y equipos industriales de control.

También quedan incluidos determinados sistemas de software, firmware, mecanismos de actualización y tecnologías que permiten operar instalaciones de manera remota.

Las medidas incluso podrían alcanzar a equipos extranjeros que ya se encuentren instalados. Si el Departamento de Energía determina que representan una amenaza, podrá establecer condiciones para mantenerlos operativos o disponer medidas destinadas a aislarlos, desconectarlos o reemplazarlos.

La regulación se concentra en infraestructura de generación y transmisión eléctrica a gran escala y deja fuera los sistemas destinados exclusivamente a la distribución local.

Trump profundiza la estrategia para reducir la dependencia extranjera

La decisión forma parte de una política más amplia de la administración Trump para reducir la dependencia de proveedores extranjeros en sectores considerados estratégicos.

El Gobierno estadounidense ya había endurecido las condiciones para adquirir determinados materiales críticos fuera del país y aplicado medidas arancelarias sobre productos tecnológicos importados.

Ahora, el crecimiento de la inteligencia artificial y los centros de datos suma una nueva presión sobre la infraestructura energética. A medida que estas instalaciones requieren mayores cantidades de electricidad, la estabilidad y seguridad de la red adquieren un peso cada vez mayor para el funcionamiento de la economía y del sector tecnológico estadounidense.

 

 

Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.