El número de fallecidos por el doble sismo registrado en Venezuela el pasado 24 de junio ascendió este miércoles a 3.811 personas, según el balance oficial presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
La actualización, difundida durante la noche a través de Telegram, expone la magnitud de una emergencia que continúa activa y que mantiene a las autoridades concentradas en las zonas más afectadas por los movimientos telúricos. El informe también confirmó que 16.740 personas resultaron heridas, mientras permanecen en desarrollo las labores de atención y respuesta ante las consecuencias del fenómeno.
La cifra de víctimas fatales y personas lesionadas representa uno de los principales indicadores del impacto provocado por los sismos, en un escenario donde los equipos desplegados trabajan para asistir a quienes permanecen en condiciones de vulnerabilidad.
Rescate, despliegue operativo y asistencia sobre el terreno
Dentro de las acciones ejecutadas tras la emergencia, las autoridades informaron el rescate de 6.462 personas, una tarea que se mantiene acompañada por un amplio despliegue humano y logístico.
Actualmente participan en las operaciones:
- Más de 30.000 efectivos desplegados en las zonas afectadas.
- Cerca de 29.000 voluntarios incorporados a las tareas de asistencia.
- Brigadas internacionales que colaboran en las operaciones sobre el terreno.
Este operativo reúne distintos niveles de respuesta orientados a la atención inmediata de la población, con equipos enfocados en rescate, ayuda humanitaria y apoyo a las comunidades que sufrieron los mayores daños.
Miles de personas sin vivienda y daños estructurales
El balance oficial también detalló las consecuencias materiales dejadas por los movimientos sísmicos. De acuerdo con los datos presentados, 17.907 personas permanecen sin vivienda, mientras que se contabilizan 856 edificaciones afectadas.
Dentro de ese registro, las autoridades identificaron que 190 estructuras colapsaron definitivamente, evidenciando el impacto directo del evento sobre la infraestructura habitacional.
La afectación de viviendas y edificaciones se convirtió en uno de los principales desafíos de la emergencia, debido a la necesidad de brindar refugio temporal y asistencia a las familias que perdieron sus hogares.
Atención médica y ayuda humanitaria para las comunidades afectadas
El reporte presentado por Jorge Rodríguez señala que los equipos de atención han asistido a 86.794 familias desde el inicio de la emergencia. Paralelamente, se ha brindado atención médica a 27.398 pacientes afectados por las consecuencias del desastre.
La respuesta humanitaria incluye además una operación de distribución de recursos esenciales para la población damnificada. Entre los suministros entregados se encuentran:
- Más de 9.600 toneladas de alimentos distribuidas.
- Millones de litros de agua potable destinados a las comunidades afectadas.
Estos esfuerzos forman parte de una estrategia de atención que busca cubrir las necesidades básicas de las personas que permanecen bajo los efectos de la emergencia.
Campamentos transitorios y una emergencia que continúa activa
Como parte de las medidas implementadas para atender a quienes quedaron sin vivienda, las autoridades reportaron la instalación de 87 campamentos transitorios destinados a recibir a la población damnificada.
El balance también incorporó un dato que refleja la continuidad de la actividad sísmica: desde el evento inicial se han contabilizado 1.102 réplicas. Este fenómeno mantiene vigente la necesidad de vigilancia y asistencia constante en las áreas afectadas.
Jorge Rodríguez señaló que el denominado alto mando político y militar de Venezuela continúa desplegado, trabajando en una fase que combina diferentes niveles de atención. Según el reporte oficial, la nación permanece en un contexto de conmoción interna, mientras avanzan las labores destinadas a responder a las consecuencias humanas, materiales y sociales provocadas por los movimientos telúricos.
La emergencia continúa marcada por la coordinación entre autoridades, efectivos, voluntarios y brigadas internacionales, en una operación que busca atender a miles de personas afectadas por una de las mayores crisis derivadas de un fenómeno sísmico en el país.