Tal como estaba previsto a las 9.30 de la mañana, un nutrido grupo de personas, encabezado por Carlos Ocampo, hermano de Hugo, su madre y otros familiares marcharon desde la corona del paseo de La Alameda hasta el edificio de la fiscalía de calle Junín al 600.
Acompañados con pancartas y carteles, algunos con la imagen de Ariel y otros con el rostro de los asesinos a los que acompañaban la leyenda justicia y prisión perpetua, respectivamente, los manifestantes marcharon en silencio. Al llegar al frente del edificio de la Legislatura de la provincia, los manifestantes se detuvieron un momento y, al grito de justicia por Ariel, recordaron al joven asesinado.
Mientras la columna descendía en sentido contrario al de circulación de los vehículos, Carlos, hermano de Ariel, dialogó con LA UNIÓN. Estamos haciendo una marcha pacífica, solo queremos que se haga justicia por la muerte de mi hermano. En todo esto, hay dos culpables y una solo víctima, que es mi hermano, expresó.
Agregando: Hay dos culpables y no uno solo, como quieren hacernos creer. Esta es una lucha larga y muy dolorosa, porque todos los días lo esperamos -a Hugo- a que regrese y nunca llega. Ya no va a volver y eso nos duele mucho. Pero como famiia, nos da fuerza el apoyo de la gente que nos acompaña en este pedido de justicia. Por otro lado, al referirse a la investigación que llevaba adelante la fiscal Jesica Miranda, indicó: Estamos conforme con el trabajo de la fiscal y creemos que, como nosotros, ella está segura que los detenidos son los asesinos.
Finalmente, tras recorrer calle República hasta Rivadavia y luego San Martín hasta calle Junín, los manifestantes volvieron a pedir justicia y prisión perpetua para Baán y Morales en el edificio judicial custodiado por un grupo de policías convocado para la oportunidad. Luego del pedido, los manifestantes se desconcentaron en forma pacífica, reanudándose, minutos después, el normal tránsito vehicular en la arteria.
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