La familia de Nahuel Gallo aguarda noticias en medio de las liberaciones en Venezuela
Tras 13 meses sin contacto, Griselda Heredia del Valle, madre del gendarme catamarqueño , manifestó su angustia ante la falta de datos oficiales. "Es desesperante no escuchar su voz", afirmó.

En un contexto marcado por la reciente liberación de diversos presos políticos en Venezuela, el caso del gendarme catamarqueño Nahuel Gallo vuelve a situarse en el centro de la escena ante el silencio que rodea su situación actual. Su familia, que reside en Catamarca, atraviesa horas de profunda tensión y reclaman información precisa sobre el estado del oficial.

En diálogo con el programa El Corresponsal de TN, Griselda Heredia del Valle, madre de Gallo, fue contundente respecto al vacío de información: "No tenemos novedades de él. Todo es muy dudoso sobre lo que se sabe", expresó. La mujer describió el día a día como un proceso de "mucho dolor", subrayando la necesidad de proteger la integridad de su hijo ante un escenario imprevisible.

Uno de los puntos de mayor quiebre para la familia fue conocer las condiciones de detención a través del testimonio de Iván Colmenares, un joven colombiano que compartió celda con Gallo en la cárcel El Rodeo I —hoy denominada Servicio Especial de Máxima Seguridad (CESMAS)—.

"¿Imaginate criar a un hijo para esto? Es muy fuerte. Nunca pensé que nos iba a pasar esto. Es horrible, no tiene nombre", lamentó Heredia del Valle, quien calificó la situación como una injusticia difícil de sobrellevar a pesar de los intentos por mantenerse entera.

Por su parte, el hermano del gendarme, Armando Gallo, señaló que la estrategia familiar ha sido mantener la calma dentro de lo posible: "A mi mamá siempre le digo que trate de estar más tranquila, a la espera de una buena noticia. No podemos hacer mucho más".

La detención de Gallo no solo ha tenido consecuencias emocionales, sino también materiales y logísticas. Según relató su madre, en mayo pasado la propietaria de la vivienda que el gendarme alquilaba solicitó el desalojo.

"Tuvimos que ir a buscar sus cosas y las llevamos a Catamarca. No hay nada, no quedó familia allá", explicó, evidenciando el desamparo que enfrentan tras más de un año de ausencia del oficial.

A pesar de acumular 13 meses sin escuchar la voz de Nahuel, la familia se aferra a la esperanza de un pronto reencuentro en el marco de las gestiones que se realizan en territorio venezolano. "Estamos con mucha fe, no la perdemos. Esperamos la llegada de mi hijo con todo el amor del mundo", concluyó Heredia del Valle.