Un grupo de ciudadanos catamarqueños busca alertar a la comunidad sobre un hombre que recorre todo el país contando una historia que conmueve a cualquiera que la escuche, pero que solo se trata de un ardid para obtener dinero aprovechándose de la buena fe de la gente.
Este hombre arribó a Catamarca y ya habría estafado en al menos diez iglesias, tanto evangelistas como católicas. Una de las denuncias fue recepcionada en la Unidad Judicial N° 4, ya que estas personas se solidarizaron con él, y querían cubrir todo el gasto de su viaje, pero el hombre sólo insistía en recibir el dinero.
Se trata de un hombre que se hace llamar Gustavo Antonio Ranieri, de unos 40 años. Sus primeras maniobras las realizó en el año 2014, en la ciudad de Trenque Lauquen, provincia de Buenos Aires, donde realizó su primera estafa, la cual tuvo como víctima al cura párroco Juan Carlos Maturana, según cuenta el medio digital “La Opinión”.
Dotado de un singular poder de persuasión, le contó al sacerdote que era de Orán, provincia de Salta, que había matado a su suegro porque había violado a su hija y que por eso había sido condenado a 20 años de cárcel, pena que había purgado en distintos penales hasta terminar en Las Tunas, de donde había salido unos días atrás.
El relato era para conmover a cualquiera y más al cura, a quien le pidió mil pesos para volver a Orán donde trataría de recomponer su vida.
El párroco le dijo que no disponía de esa suma, pero le dio, a modo de ayuda, algo más de doscientos.
Ranieri siguió en campaña y fue a contar lo suyo a una radio donde le brindaron generosamente el micrófono. Fue tan desgarrador el relato, que muchos oyentes llamaron preguntando dónde podían acercarle ayuda. Hasta el dueño de un restaurant le dijo que fuera al local, que le daría de comer sin cobrarle.
Pero, ya se sabe, la mentira tiene patas cortas. Maturana se comunicó con la gente de la Unidad 20 y allí le dijeron que nunca habían tenido un interno con ese nombre. El párroco interesó en el tema al jefe de la Comisaría y el subcomisario Marco Arregui de esa localidad ordenó que buscaran al sujeto y lo llevaran a la Comisaría.
Nuevas andanzas
De nuevo en el ruedo, arribó a nuestra provincia, donde, siguiendo la misma modalidad, se habría presentado en iglesias católicas y evangelistas, y también en una parroquia, en la cual llegó a participar de un retiro espiritual. En esta oportunidad, modificó un poco la historia, relatando que su hija fue detenida en Bolivia por no portar DNI, y ya encarcelada, fue violada y quedó embarazada, por lo que, en un acto de ira, él habría asesinado a un general y recientemente habría cumplido condena por ese crimen.
Muchas personas se solidarizaron y realizaron colectas para ayudarlo. En solo una iglesia de Valle Viejo lograron juntar la suma de 1.700 pesos, según contaron algunos testigos.
También habría estado en una radio de la localidad de Huillapima, donde contó su historia, y la gente, conmovida, preguntaba dónde podían hacerle llegar su ayuda.
Sobre su identidad
Los denunciantes dijeron no estar seguros de que ese sea su nombre verdadero, pero en las redes sociales aparece con tres perfiles distintos, y diferentes lugares de trabajo.