Argentina alcanzó en 2025 la tasa de homicidios más baja de su historia
El Gobierno informó que la tasa de homicidios dolosos descendió a 3,7 cada 100.000 habitantes, el nivel más bajo desde que existen registros comparables. Según el Ministerio de Seguridad, el Plan 90-10 explicó el 70% de la reducción y los robos bajaron un 20,8% interanual.

La Argentina registró en 2025 la tasa de homicidios dolosos más baja de su historia reciente, al ubicarse en 3,7 cada 100.000 habitantes, de acuerdo con los datos oficiales difundidos este jueves por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Así lo informó la ministra Alejandra Monteoliva, quien destacó que durante el último año se contabilizaron 1.705 víctimas, una cifra que consolida una tendencia descendente en los principales indicadores de violencia letal.

Durante una conferencia en la que presentó el informe anual de la cartera, Monteoliva explicó que los registros oficiales muestran una baja interanual del 5,6%, al comparar los valores actuales con los de años anteriores. En ese sentido, precisó que la tasa pasó de 4,4 a 3,7 homicidios cada 100.000 habitantes, lo que representa el nivel más bajo registrado en lo que va del siglo XXI.

 

"La doctrina de seguridad y orden no se detiene", afirmó la ministra al evaluar los resultados, y subrayó el impacto del Plan 90-10, una de las principales estrategias implementadas por el Gobierno nacional para concentrar recursos en las zonas con mayor concentración de delitos violentos. Según el informe oficial, el 70% de la reducción total de los homicidios se explica por la aplicación de este plan, orientado a intervenir en los territorios que concentran el 90% de los homicidios.

Menos municipios críticos y liderazgo regional

El relevamiento difundido por el Ministerio de Seguridad también mostró una mejora en el denominado mapa crítico del delito letal. De acuerdo con los datos oficiales, el número de municipios considerados de alta conflictividad descendió de 193 en 2023 a 180 en 2025, lo que refleja una reducción en la extensión territorial del fenómeno.

En la misma exposición, Monteoliva remarcó que la Argentina volvió a registrar, por segundo año consecutivo, la tasa de homicidios más baja de la región, al comparar los datos nacionales con los de países limítrofes y del resto de América Latina. Este indicador, sostuvo la funcionaria, posiciona al país en una situación diferencial dentro de un contexto regional marcado por altos niveles de violencia.

Fuerte descenso en Rosario y en zonas con presencia federal

Uno de los puntos centrales del informe estuvo puesto en la situación de Rosario, ciudad que durante años concentró elevados índices de violencia vinculada al crimen organizado. Según los datos oficiales, en 2025 se registró allí una disminución del 22% de los homicidios en comparación con 2024.

Además, el Ministerio de Seguridad destacó que la caída acumulada desde el inicio de la actual gestión nacional alcanza el 70%, tomando como referencia diciembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la Presidencia. En ese marco, se precisó que los homicidios descendieron un 22% en las zonas bajo vigilancia de fuerzas federales, lo que refuerza el impacto de la presencia territorial y los operativos coordinados.

Descensos en provincias y en delitos contra la propiedad

Monteoliva señaló también que varias provincias mostraron reducciones en los índices de homicidios, entre ellas Mendoza, Tucumán, Córdoba y Buenos Aires, distritos que concentran una porción significativa de la población del país. Estos descensos, indicó, responden a una combinación de políticas preventivas, despliegue de fuerzas y trabajo coordinado con las jurisdicciones locales.

Más allá de los delitos contra la vida, el informe oficial reflejó una mejora en los indicadores vinculados a la seguridad urbana y los delitos contra la propiedad. En ese apartado, el Ministerio de Seguridad informó una reducción interanual del 20,8% en los robos, tanto simples como agravados, durante 2025.

La tasa de robos se ubicó en 798 hechos, lo que representa una baja significativa respecto de los registros del año anterior y refuerza la tendencia descendente en este tipo de delitos, que suelen tener un impacto directo en la percepción de inseguridad de la población.

Un balance con eje en la continuidad

Al cerrar la presentación, la ministra Monteoliva insistió en que los resultados forman parte de una política de seguridad sostenida, basada en el control territorial, la focalización de recursos y el fortalecimiento del accionar de las fuerzas federales. En ese sentido, destacó que la continuidad de estas estrategias será clave para consolidar la tendencia a la baja y profundizar los resultados obtenidos.