Buscan a un sujeto que tuvo cautiva por varias horas a su ex, a quien abusó y agredió
El hecho sucedió en Valle Viejo. La víctima es madre de cuatro hijos menores de edad y estaba separada de su denunciado, aún cuando vivían bajo el mismo techo. Las pericias corroboraron las agresiones.

Los hechos de violencia contra las mujeres no cesan. Ayer, se conoció que el lunes, una mujer de 38 años llegó a la Unidad Judicial N° 10 de Valle Viejo, a pedir ayuda y denunciar a su expareja y padre de sus cuatro hijos menores de edad, por haberla mantenido cautiva en su propia casa, agredirla físicamente y abusar sexualmente de ella. 
De acuerdo a la denuncia a la que accedió este diario, la víctima -cuyos datos personales se preservan por tratarse de un delito de instancia privada- relató que, aproximadamente a las 23.00 horas, se dirigió a su dormitorio a descansar. Cuando colocó una toalla en la puerta para que cerrara bien, su expareja le abrió la puerta, ingresó y se acostó en la cama, diciéndole a ella que hiciera lo mismo. 
Como ya en otras oportunidades, al contradecirlo, el sujeto la habría agredido físicamente, la mujer le hizo caso y se acostó a su lado. 
En un determinado momento, el ahora denunciado comenzó a besarla contra su voluntad, intentando mantener relaciones sexuales, a lo que la denunciante se negó, lo que molestó a su ex, quien comenzó a golpearla con golpes de puño por todo el cuerpo, provocándole diversas lesiones, para luego, amenazarla y retenerla en el interior de la habitación. Pasadas unas horas, el sujeto volvió a besar a la mujer y tocarla en sus partes íntimas y, como ella continuaba resistiéndose, la siguió agrediendo físicamente y le provocó lesiones. Finalmente, pasadas las tres de la madrugada, el sujeto salió de la habitación, donde tenía cautiva a su ex y se marchó de la vivienda. Situación que fue aprovechada por la mujer, para pedir ayuda y luego, dirigirse a la unidad judicial y denunciar lo que le había hecho su expareja. 
El caso fue puesto en conocimiento de la fiscalía en turno, desde donde se impartieron distintas directivas, entre ellas, que un médico legista examinara a la víctima, para corroborar el abuso y las lesiones padecidas. 
En tanto, se ordenó el arresto del agresor, quien fue identificado por la damnificada en la sede judicial. 
Asimismo, se ordenó que además de recibir asistencia médica, la mujer recibiera atención psicológica.