A más de un año y medio de la desaparición de Loan Danilo Peña, ocurrida el 13 de junio de 2024 en la provincia de Corrientes, la investigación judicial volvió a cobrar impulso a partir de un testimonio que generó fuerte conmoción y reavivó las expectativas de esclarecimiento del caso. Se trata de la declaración de una niña menor de edad que aseguró ante la Justicia que su padre habría enterrado al niño desaparecido en el patio de su vivienda.
El relato, que surgió recientemente y fue incorporado al expediente, abrió una nueva línea de investigación que ya está siendo analizada por los investigadores. Según trascendió, la menor habría realizado la declaración en un contexto marcado por el temor y bajo presuntas amenazas, lo que llevó a las autoridades a extremar las precauciones tanto en la evaluación de sus dichos como en la protección de su integridad física y psicológica.
De acuerdo con la información difundida por medios nacionales, la niña habría sido advertida para que no repitiera lo que sabía, un dato que encendió aún más las alarmas en torno a la gravedad del testimonio. La posibilidad de que haya existido algún tipo de presión o intimidación refuerza la hipótesis de un entramado de silencios que, desde el inicio del caso, ha dificultado el avance de la investigación.
El periodista Alejandro Pueblas aportó detalles sobre el entorno familiar de la menor y señaló que sería hija de un amigo de un hombre de apellido Bertón, un nombre que ya aparece mencionado en el expediente judicial. Esta conexión ubica el testimonio dentro de un círculo cercano a personas que se encuentran bajo la lupa de la Justicia, lo que otorga relevancia adicional a la declaración y justifica su análisis exhaustivo.
Desde el ámbito judicial indicaron que el testimonio está siendo evaluado con extrema cautela, no solo por la edad de la declarante, sino también por la necesidad de corroborar cada uno de los datos aportados. En este tipo de situaciones, explicaron fuentes vinculadas a la causa, resulta fundamental evitar conclusiones apresuradas y avanzar con pericias, inspecciones y cruces de información que permitan determinar la veracidad del relato.
En paralelo, la Justicia dispuso una serie de medidas para resguardar a la menor y evitar cualquier tipo de represalia o presión externa. Entre ellas, se reforzaron los mecanismos de protección y se activaron protocolos específicos para testimonios infantiles, con intervención de profesionales especializados.
La causa por la desaparición de Loan Peña acumula más de 500 días sin respuestas concluyentes y continúa generando un profundo impacto social a nivel nacional. Desde el primer momento, el caso estuvo atravesado por contradicciones, declaraciones cruzadas y múltiples hipótesis, muchas de las cuales no lograron ser confirmadas con pruebas contundentes.
Este nuevo testimonio no solo plantea una posible pista concreta sobre el destino final del niño, sino que vuelve a poner en primer plano un escenario complejo, marcado por el miedo, el silencio y las dificultades para reconstruir lo ocurrido. La Justicia intenta ahora desentrañar ese entramado y determinar si el relato de la menor puede transformarse en un elemento clave para avanzar hacia la verdad.
Mientras tanto, la desaparición de Loan sigue siendo una herida abierta para su familia y para la sociedad, que continúa reclamando respuestas en uno de los casos más conmocionantes de los últimos años.