La búsqueda de Raúl Moyano, un docente jubilado de 59 años, continúa en los cerros tucumanos, donde equipos de rescate y fuerzas de seguridad intensifican los esfuerzos para establecer su paradero. A ocho días de su desaparición en el cerro Ñuñorco, el operativo atraviesa una nueva etapa, marcada por la preparación de un campamento de avanzada que permitirá a los rescatistas permanecer durante varios días en altura y ampliar los rastrillajes en los sectores considerados prioritarios.
En el despliegue participan efectivos y voluntarios de distintas instituciones, entre ellos personal de Catamarca. Durante la mañana de este martes, después de otra jornada de búsqueda, Bomberos Voluntarios de Santa María se reunió con efectivos policiales de El Mollar, integrantes de Gendarmería Nacional, Bomberos de la ciudad de Monteros y otros rescatistas para coordinar las tareas previstas en el terreno.
Al personal catamarqueño le correspondió trabajar en la zona de la Quebrada del Portugués, con ascenso hacia Las Mesadas. Allí se realizaron tareas de búsqueda terrestre y vuelos con drones, en coordinación con efectivos de Gendarmería Nacional, Bomberos de El Mollar y policías de la zona.
Sin embargo, las condiciones meteorológicas volvieron a dificultar el avance del operativo. La intensa neblina y la llovizna redujeron la visibilidad y obligaron a suspender las tareas para evitar que los equipos continuaran trabajando en condiciones inseguras.
Ante este escenario, se comenzó a evaluar la situación para la jornada siguiente, con la posibilidad de acceder mediante helicóptero hasta un sector estratégico desde el cual puedan retomarse las tareas de búsqueda con drones.
Un campamento para ampliar los rastrillajes
Con una mejora de las condiciones climáticas como posibilidad para los próximos días, los equipos de rescate preparan una nueva estrategia para permanecer más tiempo en la montaña. El plan contempla el traslado de aproximadamente 20 personas hacia un sector cercano al área prioritaria de búsqueda, donde se instalará un campamento de avanzada.
La decisión responde a una de las principales dificultades que enfrenta el operativo: la distancia entre El Mollar y los sectores donde se concentran los rastrillajes. Los desplazamientos desde esa localidad reducen considerablemente el tiempo disponible para recorrer el terreno durante cada jornada, una limitación importante en una zona de montaña con accesos complicados.
La instalación del campamento permitirá que los equipos permanezcan durante varios días en altura, disminuyendo la necesidad de realizar desplazamientos continuos y facilitando una mayor dedicación a los sectores considerados críticos.
El despliegue se suma a las tareas que ya se vienen desarrollando con especialistas de alta montaña, fuerzas de seguridad, voluntarios y personal de Gendarmería Nacional, el Grupo Cero de la Policía de Tucumán, Defensa Civil, la Fundación Cumbres Andinas, la Guardia Urbana, el Servicio Penitenciario. La búsqueda también incluye la utilización de drones, la participación de baquianos a caballo y el sobrevuelo de un helicóptero, recursos incorporados para ampliar las posibilidades de localizar al docente.
En una región donde las quebradas, la niebla y las dificultades del terreno condicionan los movimientos, la permanencia de los rescatistas cerca de las áreas prioritarias constituye uno de los ejes de la nueva etapa del operativo.
El ascenso al Ñuñorco y la última comunicación
Moyano, apasionado por las travesías en montaña, logró hacer cumbre en el cerro Ñuñorco el pasado lunes 12 de octubre. En ese momento grabó un video en el que mostró las condiciones del lugar y posteriormente se comunicó con su familia, alrededor de las 17:30, para anunciar que emprendía el regreso.
Sin embargo, el docente jubilado no llegó al punto de encuentro donde lo esperaban en El Mollar. El mal tiempo, las bajas temperaturas, la presencia de nieve y la densa niebla complicaron las condiciones en la montaña y dieron inicio a una intensa búsqueda para establecer qué ocurrió durante el descenso.
La principal hipótesis plantea que la falta de visibilidad y la baja batería de su teléfono celular podrían haber provocado que se desorientara cuando intentaba regresar. No obstante, su paradero continúa siendo desconocido y los equipos mantienen los rastrillajes en distintos sectores del área.
La búsqueda se desarrolla en un terreno que presenta dificultades particulares para los rescatistas. Hay quebradas profundas, zonas blandas y pasos complicados que limitan los desplazamientos y exigen una planificación cuidadosa de cada recorrido. Al mismo tiempo, en algunos sectores existen cursos o puntos de agua y reparos naturales que podrían favorecer la supervivencia de una persona aislada. Por esa razón, las tareas se orientan a cubrir distintas áreas de la montaña y ampliar las posibilidades de encontrarlo.
La señal del teléfono, la pista
Uno de los datos más relevantes para orientar la búsqueda es la última señal conocida del teléfono celular de Moyano, registrada el miércoles, dos días después de su última comunicación conocida con la familia. Según la información disponible, el dispositivo se conectó a una antena ubicada en la zona de Los Sarmientos. Ese registro permitió delimitar un área de búsqueda hacia el sureste del cerro Ñuñorco, en dirección al cerro El Indio.
La señal constituye una referencia para organizar los rastrillajes, aunque no permite establecer por sí sola la ubicación exacta del docente. A partir de ese dato, los equipos trabajan sobre una zona que incluye sectores de difícil acceso y características geográficas que complican las tareas de exploración.
La hipótesis de los investigadores y rescatistas es que Moyano podría encontrarse aislado en algún punto de la montaña, posiblemente sin posibilidades de desplazarse. En ese contexto, la utilización de drones y la posibilidad de llegar en helicóptero a lugares estratégicos aparecen como herramientas para ampliar el reconocimiento del terreno.
La búsqueda combina así información tecnológica con recorridos terrestres y el conocimiento de personas familiarizadas con la zona. Los baquianos a caballo, los especialistas de alta montaña y los equipos de las distintas fuerzas intervienen en una operación que debe adaptarse permanentemente a las condiciones del lugar.