El juicio contra Cristian "Pity" Álvarez, acusado por el crimen de Cristian Díaz, continuará este miércoles desde las 9:30 en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 29 porteño.
El hecho investigado ocurrió el 18 de julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré de Villa Lugano y el proceso judicial atraviesa ahora una nueva jornada de declaraciones testimoniales.
De acuerdo con la información aportada a la agencia Noticias Argentinas, durante la audiencia de este miércoles está previsto que declaren cinco testigos, entre ellos personas vinculadas con el lugar de los hechos y con la víctima.
Los testigos previstos son:
- Verónica Román.
- Carlos Stiempcich.
- Alejandro Pedroso.
- Agustina Inbernoz, pareja de la víctima.
- Raúl Inbernoz, padre de la pareja de la víctima.
La jornada se desarrollará después de una primera audiencia en la que Álvarez anticipó que prestaría declaración más adelante.
El "Pity" en la primera audiencia
Durante la audiencia del lunes, el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados anticipó que declararía en una instancia posterior del debate.
Su comportamiento durante esa jornada también quedó registrado: se quedó dormido, roncó y no recordó su DNI. En esa misma audiencia, Álvarez fue absuelto por los delitos de privación ilegítima de la libertad y amenazas en perjuicio de su amiga Florencia Batalla y su mánager, Claudia Crespo.
El abogado del cantante es el defensor oficial Javier Marino, quien había solicitado la suspensión de la primera jornada del juicio al considerar que su cliente no se encontraba apto para afrontar el debate.
Sin embargo, los jueces rechazaron ese planteo y resolvieron que el proceso continuara.
La defensa había intentado frenar el juicio
Antes del inicio del proceso, la defensa había buscado impedir que se desarrollaran las 11 audiencias previstas para agosto y septiembre. El planteo se basaba en la existencia de recursos pendientes de resolución que, según la defensa, impedían avanzar con el juicio de acuerdo con lo establecido en el artículo 353 del Código Procesal Penal de la Nación.
Los magistrados, sin embargo, respaldaron la postura de la fiscalía y permitieron que el debate avanzara.
El fiscal Sandro Abraldes, titular de la Fiscalía General N.° 27, se había opuesto formalmente al planteo presentado por la defensa. En su dictamen, sostuvo: "La realización del debate es el ámbito institucional natural para el resguardo de todas las garantías del imputado".
Abraldes agregó que el juicio oral constituye el escenario destinado a resolver definitivamente las controversias existentes y que allí las partes pueden ejercer plenamente sus facultades y presentar las evidencias ante el juez natural del proceso.
La discusión sobre la aptitud para afrontar el debate
Uno de los principales puntos de discusión antes del inicio del juicio estuvo relacionado con la aptitud de Álvarez para participar del proceso.
La defensa había planteado que el cantante no se encontraba en condiciones de afrontar el debate. Sin embargo, el fiscal Abraldes cuestionó esa posición y sostuvo que la participación en una audiencia oral no podía considerarse, por sí misma, una actividad riesgosa. El fiscal hizo referencia además a las recientes reapariciones públicas del cantante, entre ellas sus presentaciones en recitales, entrevistas y publicaciones realizadas en redes sociales.
Abraldes expresó que "la participación en un debate oral no puede ser considerada una actividad riesgosa en sí misma como lo pretende instalar la laboriosa defensa oficial, cuanto menos, en las condiciones actuales que presenta su asistido".
La cuestión también fue analizada por el tribunal. El juez Gustavo Goerner encabezó el voto al que adhirieron los magistrados Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro, y ratificó la aptitud psiquiátrica del acusado basándose en las conclusiones de las pericias realizadas.
La evaluación del Cuerpo Médico Forense
La resolución judicial tomó como fundamento las conclusiones del Cuerpo Médico Forense, que había evaluado la situación de Álvarez.
El juez Goerner sostuvo que la capacidad de Álvarez Congiú para estar en juicio había sido constatada por el organismo médico.
Según la resolución, del análisis integral de la documentación y de las evaluaciones realizadas surgía que el acusado disponía de una "reserva cognitiva para afrontar las distintas instancias que conforman el proceso penal". El tribunal también advirtió sobre las consecuencias que tendría supeditar el avance del proceso a tratamientos de rehabilitación de duración indefinida.
En ese sentido, el magistrado señaló que bastaría con que el acusado se negara al tratamiento o lo entorpeciera, de manera voluntaria o no, para que el debate pudiera ser postergado indefinidamente.
A esa consideración se sumó el deber del Estado de velar por el derecho de las víctimas a obtener celeridad y justicia, según quedó expresado en la resolución.
El hecho que se investiga
El expediente principal reconstruye lo ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018, cuando Álvarez y Díaz mantuvieron una discusión en el complejo habitacional Samoré. De acuerdo con la reconstrucción incluida en la causa, durante la pelea el artista extrajo una pistola calibre 6.35 que llevaba en el bolsillo de su campera y le disparó a Díaz en la cabeza.
Una vez que la víctima cayó al suelo, siempre según el expediente, Álvarez le efectuó tres disparos más en la misma zona antes de darse a la fuga.
Los disparos le provocaron a Díaz lesiones cefálicas fatales y una hemorragia interna. El episodio dio lugar a una investigación judicial que llegó a la instancia de juicio en noviembre de 2018, aunque posteriormente el proceso sufrió distintas interrupciones vinculadas con la situación de salud mental del acusado.
Un proceso que tuvo varias interrupciones
La causa había alcanzado la instancia de juicio en noviembre de 2018, pero el avance del proceso se vio posteriormente interrumpido. En 2021 y nuevamente en marzo de 2023, el trámite fue frenado debido a los dictámenes elaborados por el Cuerpo Médico Forense sobre la salud mental de Álvarez.
Esos antecedentes forman parte de la discusión que precedió al actual debate oral y explican el planteo de la defensa para intentar suspender las audiencias previstas.
Sin embargo, los jueces consideraron que las conclusiones periciales permitían sostener la aptitud del acusado para afrontar el juicio y rechazaron la posibilidad de que el proceso quedara supeditado indefinidamente a tratamientos.