Este sábado por la tarde se llevó a cabo un paso central en la investigación por el crimen de Lorena Salas, la joven de 29 años asesinada en Capayán. El único imputado en la causa, Cesar Romero, quien se encuentra bajo prisión preventiva, fue indagado en la Fiscalía General en un procedimiento que marca un momento decisivo dentro del proceso judicial.
Romero llegó a la sede judicial a las 18 horas y, aproximadamente una hora después, prestó declaración ante el fiscal de la causa, el Dr. Felzstyna. La audiencia se desarrolló en un contexto de fuerte expectativa, tanto por la gravedad del hecho como por la necesidad de avanzar en la reconstrucción de lo ocurrido.
La defensa: negación del hecho y expectativa por nuevas pruebas
Tras la indagatoria, el abogado defensor del imputado, el Dr. Victor García, brindó detalles sobre la postura de su asistido. En diálogo con La Unión, sostuvo que Romero declaró y negó categóricamente su participación en el crimen.
El letrado enfatizó que el proceso se encuentra en una etapa donde aún restan elementos fundamentales para esclarecer los hechos. En ese sentido, señaló:
- Existen pruebas pendientes dentro del marco de la investigación.
- Dichas pruebas serán determinantes para establecer la contundencia o no de la acusación.
- Una vez incorporadas, permitirán tener un panorama más claro sobre la marcha del proceso judicial.
Asimismo, García precisó que Romero fue imputado por homicidio calificado por el hecho de la convivencia en pareja, aunque advirtió que la calificación legal podría modificarse en función de la evidencia que surja. En este punto, remarcó que:
- Hasta el momento, no se ha imputado el delito de femicidio.
- La situación procesal podría mutar en cualquier momento dependiendo del avance de la causa.
- La defensa sostiene que el acusado no participó en el hecho.
"Romero dice que él no participó, esperemos nuestra prueba, y de ahí se tomarán los caminos a seguir desde el punto de vista profesional", afirmó el abogado, dejando en claro que la estrategia defensiva se apoya en la producción de nueva evidencia.
El hecho: un crimen violento descartando otras hipótesis
El trágico episodio que dio origen a la causa ocurrió el pasado jueves, alrededor de las 20:30 horas. Según los resultados de la autopsia, Lorena Salas fue ultimada por un disparo de escopeta en el tórax.
El informe forense aportó datos concluyentes sobre las causas de la muerte:
- La víctima falleció como consecuencia de un shock hipovolémico.
- Este cuadro fue provocado por un traumatismo torácico.
- La lesión fue producto de una herida de arma de fuego.
De manera categórica, el análisis descartó dos hipótesis iniciales:
- Suicidio
- Muerte accidental
Estos elementos consolidan la línea investigativa orientada a un homicidio, reforzando la necesidad de determinar responsabilidades penales.
El contexto: traslado de urgencia y una familia devastada
La joven, madre de tres hijos de 9, 6 y 2 años, fue trasladada en estado crítico desde la localidad de Balde de la Punta, en el departamento Capayán, hacia el Hospital San Juan Bautista, en la Capital.
El traslado se realizó en clave roja, lo que evidencia la gravedad del cuadro clínico desde el primer momento. Sin embargo, Salas murió durante el trayecto, sin llegar a recibir atención hospitalaria.
Este dato no solo da cuenta de la violencia del hecho, sino también del impacto inmediato que tuvo sobre su entorno familiar, especialmente sobre sus hijos, que quedaron sin madre tras el episodio.
En paralelo al avance judicial, la madre de la víctima introdujo un elemento central en la interpretación del caso. Según su testimonio, Lorena Salas era víctima de reiterados hechos de violencia de género por parte de Romero.
Desde esta perspectiva, la familia sostiene que el crimen debe ser considerado un femicidio, lo que implicaría un encuadre legal distinto y más grave. Esta postura contrasta con la calificación actual de la causa, que aún no incorpora esa figura penal.